«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

sábado, 30 de noviembre de 2013

Conclusión, anexo y enmienda para «¿Qué HACER?»




Conclusión


La historia de la socialdemocracia [*] rusa se divide manifiestamente en tres períodos.

El primer período comprende cerca de un decenio, de 1884 a 1894, aproximadamente. Pues el período en que brotaron y se afianzaron la teoría y el programa de la socialdemocracia. El número de adeptos de la nueva tendencia en Rusia se contaba por unidades. La socialdemocracia existía sin movimiento obrero, atravesando, como partido político, por el proceso de desarrollo intrauterino.

El segundo período comprende tres o cuatro años, de 1894 a 1898. La socialdemocracia aparece como movimiento social, como auge de las masas populares, como partido político. Fue el período de la niñez y de la adolescencia. Con la rapidez de una epidemia, se propaga el apasionamiento general de los intelectuales por la lucha contra el populismo y por la corriente de ir hacia los obreros, el apasionamiento general de los obreros por las huelgas. El movimiento hace grandes progresos. La mayoría de los dirigentes eran hombres muy jóvenes, que estaban lejos de haber alcanzado la «edad de treinta y cinco años», que el señor N. Mijailovski consideraba como una especie de límite natural. Por su juventud, no estaban preparados para la labor práctica y desaparecen de la escena con asombrosa rapidez. Pero la envergadura de su trabajo, en la mayoría de los casos, era muy grande. Muchos de ellos comenzaron a pensar de un modo revolucionario como secuaces de «La Voluntad del Pueblo». Casi todos rendían en sus mocedades un culto entusiasta a los héroes del terror, y les costó mucho trabajo sustraerse a la impresión seductora de esta tradición heroica; hubo que romper con personas que a toda costa querían seguir siendo fieles a «La Voluntad del Pueblo», personas a las que los jóvenes socialdemócratas respetaban mucho. La lucha obligaba a estudiar, a leer obras ilegales de todas las tendencias, a ocuparse intensamente de los problemas del populismo legal. Formados en esta lucha, los socialdemócratas iban al movimiento obrero sin olvidar «un instante» ni la teoría del marxismo que los iluminó con luz meridiana, ni la tarea de derrocar a la autocracia. La formación del Partido, en la primavera de 1898, fue el acto de mayor relieve, y a la vez el último, de los socialdemócratas de aquel periodo.

Contradicciones, clases y lucha de clases en el socialismo; Foto Çami, 1980

Gracias a este trabajo de traducción realizado por los camaradas del blog Tiempos Rojos; a los que hemos pedido permiso para exponer la siguiente obra, donde podemos evaluar a través de la obra del albanés Foto Çami como veía el Partido del Trabajo de Albania la lucha de clases en el socialismo, lo que añadiendo este trabajo al otro documento de Nexhmije Hoxha publicado recientemente, nos ofrece un marco más amplió de la visión albanesa de estas cuestiones cardinales para los marxista-leninistas. Nos causa especial satisfacción ver que uno de los temas tratados es la desmitificación de que «la contribución más importante que Mao Zedong ha hecho al marxismo-leninismo es la teoría de la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado», una falacia, que como el mismo autor dice «Mao Zedong tiene algún «mérito» en esta cuestión, es debido a que ha confundido y mal deformado este problema», este caso concreto también viene a confirmar las críticas vertidas sobre esta falacia en otros documentos. 

Es por tanto un placer ver la comparativa entre la teoría marxista-leninista albanesa sobre la eliminación de las clases explotadoras como tales mediante «la liquidación de la propiedad privada y el establecimiento de las relaciones socialistas de producción en la ciudad y el campo», donde «las clases explotadoras como tales son liquidadas», frente a la teoría revisionista en este caso maoísta, que  afirma que las clases explotadoras prevalecen en el socialismo, teniendo «su base en la aceptación de la existencia de clases antagónicas en el socialismo, que existen objetivamente hasta el comunismo», lo que da pie a que Mao Zedong formulara estas teorizaciones como la de que los partidos burgueses en China desaparecerán cuando las clases explotadoras; en el comunismo, siendo por tanto una excusa dicha aberración teórica antimarxista, para justificar la no expropiación y la severa aplicación de la lucha de clases contra su burguesía nacional. También ya habíamos hablado otras veces, de las maquinaciones de los revisionistas chinos sobre imponer a la dirigencia albanesa esta teoría;

«Mientras tanto, también la dirección china difundía puntos de vista opuestos a la teoría marxista-leninista sobre la lucha de clases. Junto con la teoría de «que se abran cien flores y compitan cien escuelas», que constituye una descarada negación de la lucha de clases, defendía la tesis de que la burguesía, como clase, no desaparece con la construcción de la base económica del socialismo, sino que continúa existiendo, junto con la clase obrera, durante todo el período de la transición del capitalismo al comunismo. Mediante esta tesis los dirigentes chinos pretendían legitimar la conservación intacta de la clase capitalista en la «sociedad socialista» china, la cual, como posteriormente se hizo evidente, no era en absoluto socialista. Estas tesis antimarxista pretendieron imponérsela al Partido del Trabajo de Albania, en mayo de 1966, en el curso de las conversaciones celebradas en Pekín entre una delegación del PTA, presidida por el camarada Mehmet Shehu y otra china, encabezada por Chou En-lai. Este planteó insistentemente que en la declaración conjunta albano-china se incluyese el concepto de la presencia de la clase capitalista en Albania, de la misma forma que en China, y llegó hasta el punto de condicionar la firma de la declaración a la aceptación de esta demanda. Pero los representantes del PTA no se plegaron a las presiones, sino que defendieron con determinación los conceptos marxista-leninistas sobre clases y la lucha de clases. Un mes más tarde el propio Chou En-iai vino a Tirana donde de nuevo planteó a la dirección del PTA la tesis de Mao Zedong sobre la existencia de la burguesía, en tanto que clase, durante todo el período de la construcción del socialismo, esforzándose por probar la «justeza» de la tesis china y los «errores» de Stalin acerca de la lucha de clases! El camarada Enver Hoxha, con argumentos científicos, echó abajo todos sus razonamientos sofísticos, defendiendo los justos puntos de vista marxista-leninistas del PTA sobre esta cuestión, expresados en su IVº Congreso, en el que se proclamó que había sido construida la base económica del socialismo tanto en la ciudad como en el campo. Con el logro de esta histórica victoria en el desarrollo de la revolución socialista, las clases explotadoras habían desaparecido como tales». (Historia del Partido del Trabajo de Albania, 1982)

Sin más dilación, presentamos el documento:




Foto Çami, publicado en Albania Today, 1980, #2 

Contradicciones, clases y lucha de clases en el socialismo 

La revolución y el socialismo en Albania se han desarrollado con éxito y han ido siempre hacia delante porque el Partido del Trabajo de Albania se ha atenido consecuentemente a la línea de la lucha de clases, aplicándola con determinación en la práctica, tratando y solucionando correctamente las distintas contradicciones de nuestra sociedad socialista.

Todo el período de la construcción del socialismo ha sido un período de una feroz lucha de clases librada en todos los frentes (político, económico, ideológico y militar), contra los enemigos internos y externos, tanto en las filas del Partido como en medio del pueblo. Los enemigos nos han combatido con todas las armas y medios, con el chantaje y las provocaciones, con la presión y la interferencia, para estancar y minar la construcción del socialismo y, finalmente, destruirlo por completo. Sin embargo, todos los esfuerzos realizados por la coalición de enemigos extranjeros y nacionales, que actuaban en convivencia el uno con el otro, encontraron el fracaso completo debido a la aguda vigilancia del Partido y a la unidad irrompible de éste con el pueblo. Un fracaso similar les espera a los enemigos en el futuro, puesto que en Albania trabaja un pueblo valiente e indomable conducido por un partido que tiene vista de águila; por un Partido que es el filo de la espada de la clase obrera y que desarrolla constantemente las enseñanzas del marxismo-leninismo.

De esta rica experiencia, así como del ascenso contrarrevolucionario que tuvo lugar en la Unión Soviética, China y en otros lugares, nuestro Partido ha sacado conclusiones de vital importancia, que constituyen un desarrollo posterior de la teoría marxista-leninista de la lucha de clases. Estos problemas deben ser reexaminados hoy no sólo porque deben ser tratados cada vez con más profundidad, sino también debido a que, por un lado, existe algún malentendido que debe ser aclarado y, por otro lado, a que deben ser refutadas las distorsiones de los revisionistas modernos, y en particular las de los revisionistas chinos.

Los revisionistas chinos han salido con gran pretensión al campo de la teoría, presentando el llamado “pensamiento Mao Tsetung” como una nueva etapa superior en el desarrollo del marxismo-leninismo, como el marxismo-leninismo de nuestra época. En su destacada obra, “El imperialismo y la revolución”, y en su diario político, “Reflexiones sobre China”, el camarada Enver Hoxha ha realizado una crítica de principios, exhaustiva e integral del revisionismo chino, y de la teoría y práctica del “pensamiento Mao Tsetung”.

La propaganda china dice que “la contribución más importante que Mao Tsetung ha hecho al marxismo-leninismo es la teoría de la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado”. Hay que decir desde el principio que si Mao Tsetung tiene algún “mérito” en esta cuestión, es debido a que ha confundido y mal deformado este problema. Por lo que no sólo no ha hecho ninguna contribución a la teoría marxista, sino que ha causado una gran confusión y realizado una flagrante deformación de ella.

viernes, 29 de noviembre de 2013

«Plan» de un periódico político destinado a toda Rusia

'(...) Yo no pongo en entredicho la pureza de vuestras intenciones; ya he dicho que la ingenuidad política basta para hacer de una persona un demagogo. Pero he demostrado que habéis descendido hasta la demagogia, y no me cansaré de repetir que los demagogos son los peores enemigos de la clase obrera. Y son los peores, precisamente porque excitan los malos instintos de la multitud, y les es imposible a los obreros atrasados reconocer a dichos enemigos, los cuales se presentan, y, a veces, sinceramente, en calidad de amigos. Son los peores, porque, en este período de dispersión y de vacilación, en que la fisonomía de nuestro movimiento aún está formándose, no hay nada más fácil que arrastrar demagógicamente a la multitud, a la cual sólo las pruebas más amargas lograrán después persuadir de su error (...)'; Vladimir Ilich Uliánov, LENIN



«El error más grande de Iskra en este sentido -escribe B. Krichevski (R. D., núm.10, pág.30), imputándonos la tendencia de 'convertir la teoría en doctrina muerta, aislándola de la práctica'- es 'su plan' de organización de un partido común» (es decir, el artículo «¿Por dónde empezar?» [122]). Y Martínov le hace coro, declarando que «la tendencia de Iskra de aminorar la importancia de la marcha progresiva de la lucha cotidiana y gris, en comparación con la propaganda de ideas brillantes y acabadas..., ha sido coronada por el plan de organización del Partido, plan que se nos ofrece en el núm.4, en el artículo '¿Por dónde empezar?'» (Loc. cit., pág.61). Finalmente, hace poco, se ha sumado al número de los indignados contra este «plan» (las comillas deben expresar la ironía con que lo acoge) L. Nadiezhdin, que en su folleto «En vísperas de la revolución», que acabamos de recibir (edición del «grupo revolucionario-socialista» Svoboda, que ya conocemos), declara que «al hablar ahora de una organización cuyos hilos arranquen de un periódico destinado a toda Rusia es concebir ideas y trabajos de gabinete» (pág.126), dar pruebas de «literaturismo», etc.

No puede sorprendernos que nuestro terrorista coincida con los defensores de la «marcha progresiva de la lucha cotidiana y gris», ya hemos visto las raíces de esta afinidad en los capítulos sobre la política y sobre la organización. Pero debemos observar en el acto que L. Nadiezhdin, y sólo él, ha tratado honradamente de penetrar en el curso del pensamiento del artículo que le ha disgustado; ha tratado de darle una respuesta a fondo, mientras que Rab. Dielo ha tratado tan sólo de embrollar la cuestión, amontonando indignas salidas demagógicas. Y, por desagradable que sea, es necesario perder tiempo para limpiar ante todo los establos de Augias. 

jueves, 28 de noviembre de 2013

Los métodos artesanos de trabajo de los economistas y la organización de los revolucionarios

'(...) Nuestro deber consiste en desenmascarar asimismo toda nota conciliadora, de «armonía», que se deslice en los discursos de los liberales en las reuniones obreras públicas, ya se deban estas notas a que dichas gentes crean sinceramente que es deseable una colaboración pacífica de las clases, ya a que tengan el deseo de congraciarse con las autoridades, o a inhabilidad simplemente (...) Pero precisamente porque elegís esta infame expresión de «estímulo desde el exterior», expresión que inspira de modo inevitable al obrero (al menos, al obrero tan poco desarrollado como vosotros) la desconfianza hacia todos los que le aportan desde el exterior conocimientos políticos y experiencia revolucionaria, despertando el deseo instintivo de rechazar a todos ellos, obráis como demagogos, y los demagogos son los peores enemigos de la clase obrera (...)'; Vladimir Ilich Uliánov, LENIN

Como ya hemos aclarado en las otras partes publicadas de este documento, considerando al lector no formado -o pobremente formado- ideológicamente reiteramos; [en Rusia se llamó socialdemócrata a un partido de tendencia marxista que luego se fragmentó en varias organizaciones con diferentes tendencias, todas revisionistas salvo los bolcheviques.]

El documento:



Las afirmaciones de Rab. Dielo -examinadas más arriba-, cuando dice que la lucha económica es el medio de agitación política más ampliamente aplicable, que nuestra tarea consiste ahora en imprimir a la lucha económica misma un carácter político, etc., demuestran que se tiene una comprensión estrecha de nuestras tareas, no solamente en el terreno político, sino también en el de organización. Para la «lucha económica contra los patronos y el gobierno» no hace falta en absoluto una organización centralizada destinada a toda Rusia (que, por ello mismo, no puede formarse en el curso de semejante lucha), una organización que reúna en un solo impulso común todas las manifestaciones de oposición política, de protesta y de indignación, una organización formada por revolucionarios profesionales y dirigida por verdaderos jefes políticos de todo el pueblo. Y esto se comprende. El carácter de la estructura de cualquier institución está, natural e inevitablemente, determinado por el contenido de dicha institución. Por esto Rab. Dielo, con las afirmaciones que hemos examinado anteriormente, consagra y legitima, no sólo la estrechez de la actividad política, sino también la estrechez del trabajo de organización. Y en este caso, como en todos, es un órgano de prensa cuya conciencia retrocede ante la espontaneidad. Y, sin embargo, el prosternarse ante las formas de organización que surgen espontáneamente, el no tener conciencia de lo estrecho y primitivo de nuestro trabajo de organización, el no ver hasta qué punto somos todavía «artesanos» en este importante dominio, la falta de esta conciencia, digo, es una verdadera enfermedad de nuestro movimiento. No es, desde luego, una enfermedad propia de la decadencia, sino del crecimiento. Pero precisamente ahora, cuando la ola de la indignación espontánea nos cubre, por decirlo así, a nosotros, como dirigentes y organizadores del movimiento, es singularmente necesaria la lucha más intransigente contra toda defensa del atraso, contra toda legitimación de la estrechez de miras en este sentido; es singularmente necesario despertar, en cuantos toman parte o se proponen tomar parte en el trabajo práctico, el descontento por los métodos primitivos de trabajo que reinan entre nosotros y la decisión inquebrantable de desembarazarnos de ellos. 

China controla la casi totalidad de las exportaciones de crudo de Ecuador

Varias cosas:

1. Vale apuntar que resulta demagógico, repulsivo, que se califique a Correa como socialista, sencillamente es y siempre será un representante de la clase dominante, un burgués. Eso sí, pretende un capitalismo más blando en comparación al neoliberalismo;

2. Esa Latinoamérica que se reclama bajo la bandera del 'socialismo' del siglo XXI ha cometido el mismo error de todos los revisionismo, en realidad no es un error propiamente sino parte de su lógica teórica unitarista entre antagonistas de clase; es por eso que vemos como esos Estados pretendiendo liberarse del imperialismo estadounidense -lo que no han conseguido con éxito- se han lanzado en brazo de otros imperialismo, especialmente el Chino, el Ruso y hasta la Unión Europea.

3. En todos los casos en que están implicados los imperialismos se han dado garantías que rompen todo el marco constitucional existente, e incluso se ha procedido creando uno con ese fin. En Nicaragua tenemos un ejemplo específico de lo que está ocurriendo que vale ser estudiado desde el punto de vista económico-político e ideológico, incluso se han cedido derechos soberanos, y todo se ha respaldado con las reservas del Banco Central en el caso del Canal Interoceánico.


El documento:


La sed de China por el petróleo extranjero ha alcanzado niveles nunca vistos: el control casi total de las exportaciones de crudo de Ecuador, según documentos a los que ha tenido acceso la agencia Reuters.

Según dicha agencia, en noviembre del 2012, el gerente general de la petrolera estatal Petroecuador, Marco Calvopiña, fue enviado a China para ayudar a conseguir 2.000 millones de dólares en financiamiento para el gobierno.

Las negociaciones, que incluían el compromiso de vender millones de barriles de crudo ecuatoriano a empresas estatales chinas hasta el 2020, se dilataron por días. Ansioso, Calvopiña amenazó con regresar.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Política tradeunionista y política socialdemócrata

A modo de preámbulo para este capítulo podemos decir que el tradeunionismo es la actividad político-sindical que aspira a 'objetivos' meramente económicos nunca políticos. Las organizaciones tradeunionistas entiende su desempeño desde la inserción en el capitalismo, y de hecho son parte del engranaje que permite que el mismo pueda prologarse artificialmente. El tradeunionismo es reformista y nunca aspira a la revolución. Reiteramos que en Rusia se llamó socialdemócrata a un partido de tendencia marxista que luego se fragmentó en varias organizaciones con diferentes tendencias, todas revisionistas salvo los bolcheviques.

El documento:



Comenzaremos una vez más con un elogio a Rabócheie Dielo. «Literatura de denuncias y lucha proletaria» es el título con que Martínov encabeza, en el núm.10 de Rabócheie Dielo, un artículo sobre las discrepancias con Iskra. «No podemos circunscribirnos a denunciar el estado de cosas que entorpece su desarrollo (el del Partido obrero). Debemos también hacernos eco de los intereses inmediatos y cotidianos del proletariado» (pág.63). Así formulaba Martínov el fondo de esas divergencias. «... Iskra... es de hecho el órgano de la oposición revolucionaria, que denuncia el estado de cosas reinante en nuestro país y, con preferencia, el estado de cosas político... En cambio, nosotros trabajamos y seguiremos trabajando por la causa obrera, en estrecho contacto orgánico con la lucha proletaria» (id.). Fuerza es agradecer a Martínov esta formulación. Adquiere un destacado interés general, porque, en el fondo, no sólo abarca nuestras discrepancias con Rabócheie Dielo, sino también, en general, todas las discrepancias entre nosotros y los «economistas» en lo que a la lucha política se refiere. Hemos demostrado ya que los «economistas» no niegan en absoluto la «política», sino que tan sólo se desvían constantemente de la concepción socialdemócrata hacia la concepción tradeunionista de la política. Exactamente igual se desvía Martínov, y por eso consentimos en tomarlo precisamente a él como espécimen de las aberraciones económicas en esta cuestión. Trataremos de demostrar que nadie podrá echarnos en cara esta elección: ni los autores del «Suplemento especial de Rabóchaia Misl», ni los autores de la proclama del «Grupo de auto-emancipación», ni los autores de la carta economista publicada en el número 12 de Iskra.


a. La agitación política y su restricción por los economistas


De todos es sabido que la lucha económica [69] de los obreros rusos se extendió en vasta escala y se afianzó paralelamente a la aparición de la «literatura» de las denuncias económicas (concernientes a las fábricas y a los oficios). El contenido principal de las «octavillas» consistía en denunciar el orden de cosas existente en las fábricas, y entre los obreros pronto se produjo un verdadero apasionamiento por estas denuncias. En cuanto los obreros vieron que los círculos de los socialdemócratas querían y podían proporcionarles hojas de nuevo tipo que les decían toda la verdad sobre su vida miserable, sobre su trabajo increíblemente penoso y sobre su situación de parias, comenzaron a llover, por decirlo así, cartas de las fábricas y de los talleres. Esta «literatura de denuncias» produjo una enorme sensación, no sólo en las fábricas cuyo estado de cosas fustigaba, sino en todas las fábricas adonde llegaban noticias de los hechos denunciados. Y puesto que las necesidades y los padecimientos de los obreros de distintas empresas y de diferentes oficios tienen mucho de común, la «verdad sobre la vida obrera» entusiasmaba a todos. Entre los obreros más atrasados se desarrolló una verdadera pasión «por aparecer en letras de molde», pasión noble por esta forma embrionaria de guerra contra todo el orden social moderno, basado en el pillaje y en la opresión. Y las «octavillas», en la inmensa mayoría de los casos, eran realmente una declaración de guerra, porque la denuncia ejercía una acción terriblemente excitante, movía a todos los obreros a reclamar que se pusiera fin a los escándalos más flagrantes y los disponían a sostener sus reivindicaciones por medio de huelgas. Los mismos fabricantes tuvieron, en fin de cuentas, que reconocer hasta tal punto la importancia de las octavillas como declaración de guerra, que muy a menudo ni siquiera querían aguardar a la guerra. Las denuncias, como ocurre siempre, se hacían fuertes por el mero hecho de su aparición, adquiriendo el valor de una poderosa presión moral. Más de una vez, bastó con que apareciera una octavilla para que las reivindicaciones quedaran satisfechas entera o parcialmente. En una palabra, las denuncias económicas (de las fábricas) han sido y siguen siendo en el presente un motor importante de la lucha económica. Y seguirán conservando esta importancia mientras subsista el capitalismo, que engendra necesariamente la autodefensa de los obreros. En los países europeos más adelantados se puede observar, incluso actualmente, cómo denuncias de escándalos que ocurren en alguna «industria» en un punto remoto o en alguna rama de trabajo a domicilio, olvidada de todos, se convierten en punto de partida para despertar la conciencia de clase, para iniciar la lucha sindical y la difusión del socialismo [70].

La Espontaneidad de las Masas y la Conciencia de la Socialdemocracia

Acerca de uno de los problemas más frecuente en el análisis y comprensión de las condiciones objetivas y subjetivas para un proceso revolucionario, la confusión de las mismas (de lo que es consciente) con lo que por mucho que inspire no es más que fruto de la espontaneidad.

[en Rusia se llamó socialdemócrata a un partido de tendencia marxista que luego se fragmentó en varias organizaciones con diferentes tendencias, todas revisionistas salvo los Bolcheviques]

El documento:



Hemos dicho que es preciso inspirar a nuestro movimiento, mucho más vasto y profundo que el de la década del 70, la misma decisión abnegada y la misma energía que en aquella época. En efecto, parece que hasta ahora nadie había puesto aún en duda que la fuerza del movimiento contemporáneo consistiese en el despertar de las masas (y, principalmente, del proletariado industrial), y su debilidad, en la falta de conciencia y de espíritu de iniciativa de los dirigentes revolucionarios.

Sin embargo, en estos últimos tiempos, se ha hecho un descubrimiento asombroso, que amenaza con trastrocar todos los conceptos que dominaban hasta ahora con respecto a esta cuestión. Este descubrimiento ha sido hecho por R. Dielo, que, polemizando con Iskra y Sariá, no se ha limitado a objeciones particulares, sino que ha intentado reducir «el desacuerdo general» a su raíz más profunda: a la «distinta apreciación de la significación relativa del elemento espontáneo y del 'elemento' conscientemente 'metódico'». Rab Dielo nos acusa de «subestimar la importancia del elemento objetivo o espontáneo del desarrollo» [32]. A esto contestaremos: si la polémica de Iskra y Sariá no hubiera dado ningún otro resultado que el de llevar a R. Dielo al descubrimiento de ese «desacuerdo general», ya sería este resultado una gran satisfacción para nosotros: hasta tal punto es significativa esta acusación, hasta tal punto ilustra claramente la esencia de las actuales discrepancias teóricas y políticas entre los socialdemócratas rusos.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Dogmatismo y «Libertad de Crítica»

Este es el primer capítulo de uno de los textos fundamentales del marxismo-leninismo que guarda una enorme vigencia, un documento de incalculable valor teórico que será de gran utilidad para aquellos camaradas que estén iniciando su formación teórica, y de paso un recordatorio para los que ya posean profundo conocimiento de la ciencia materialista dialéctica.

Solo expresar que en Rusia se llamó socialdemócrata a un partido de tendencia marxista que luego se fragmentó en varias organizaciones con diferentes tendencias, todas revisionistas salvo los Bolcheviques.

El documento:




a. ¿Qué significa la «libertad de crítica»?


La «libertad de crítica» es, sin duda, la consigna actualmente más en boga, la que con más frecuencia se emplea en las discusiones entre socialistas y demócratas de todos los países. A primera vista, es difícil imaginarse algo más extraño que esas solemnes alusiones a la libertad de crítica hechas por una de las partes contendientes. ¿Acaso en el seno de los partidos avanzados se han levantado voces en contra de la ley constitucional que, en la mayoría de los países europeos, garantiza la libertad de ciencia y de investigación científica? «¡Aquí pasa algo!», se dirá toda persona ajena a la cuestión, que haya oído la consigna en boga, repetida en todas las encrucijadas, pero que no haya penetrado aún en el fondo de las discrepancias. «Esta consigna es, por lo visto, una de las locuciones convencionales que, como los apodos, son legalizados por el uso y se convierten casi en nombres comunes».

En efecto, para nadie es un secreto que, en el seno de la socialdemocracia internacional contemporánea, se han formado dos tendencias, cuya lucha tan pronto se reaviva y estalla en llamas, como se calma y adormece bajo las cenizas de imponentes «resoluciones de armisticio». En qué consiste la «nueva» tendencia que asume una actitud «crítica» frente al marxismo «viejo, dogmático», lo ha dicho Bernstein [5] y lo ha mostrado Millerand [6] con suficiente claridad.

La socialdemocracia debe transformarse, de partido de la revolución social, en un partido democrático de reformas sociales, Bernstein ha apoyado esta reivindicación política con toda una batería de «nuevos» argumentos y consideraciones bastante armoniosamente concordados. Ha sido negada la posibilidad de fundamentar científicamente el socialismo y de demostrar, desde el punto de vista de la concepción materialista de la historia, su necesidad e inevitabilidad; ha sido negado el hecho de la miseria creciente, de la proletarización y de la exacerbación de las contradicciones capitalistas; ha sido declarado inconsistente el concepto mismo del «objetivo final» y rechazada en absoluto la idea de la dictadura del proletariado; ha sido negada la oposición de principios entre el liberalismo y el socialismo; ha sido negada la teoría de la lucha de clases, pretendiendo que no es aplicable a una sociedad estrictamente democrática, gobernada conforme a la voluntad de la mayoría, etc.

La Reelección

En lo particular no estoy en contra de la reelección indefinida, es algo que debe de estar en las opciones de los pueblos, pero vayamos más allá y analicemos su esencia en la coyuntura actual de Nicaragua:

1. Primero habría que determinar que es continuismo y que no lo es, pues de hecho el actual ejercicio en el poder del Frente Sandinista, significa una ruptura con el proceso revolucionario más o menos progresista desarrollado en los ochenta -pequeñoburgués para ser exactos-, pues de hecho el periodo actual si por algo puede ser caracterizado es por la continuidad de la política económica desarrollada por el neoliberalismo, salvo con la diferencia que tienen una política social que si bien es errática, paupérrima incluso, cuyo fundamento bebe directamente de la caridad religioso, da alguna solución a algunas contradicciones desde el asistencialismo simplón. De hecho vale recordar que la clase dominante se ha visto enormemente favorecida lo que puede ser corroborado en estos apuntes: Simples números, Otros números y De presupuestos y supermillonarios.

2. Supongamos entonces que hay una continuidad en el poder, la pregunta necesaria no es por qué sino para qué ¿Acaso para profundizar el apoyo a la clase dominante? ¿Para aumentar la dependencia económico-político de los imperialismo chino y ruso, y agregarlos a la ya existente con el imperialismo norteamericano? ¿Esa continuidad significará determinar las bases sobre las que volver sobre el socialismo, o significará por el contrario fortalecer las bases económicas capitalistas en desarrollo? ¿Se extirpará la corrupción y a los corruptos, las tendencias nepóticas, clientelares, serviles y oportunistas existentes? ¿Se volverá sobre el socialismo científico?

4. Esa continuidad dará lugar a que por fin tengamos una organización bajo el poder del proletariado organizado en donde sus militantes no sean meros electores, que funcione bajo el centralismo democrático y el mérito; y en consecuencia se evite la promoción de figuras ligadas por linajes.

Francamente dudo que eso ocurra, lo que por defecto deja sin importancia la continuidad para el pueblo si previsiblemente la burguesía es la beneficiaria como hasta ahora.

Como me diría un revisionista-reformista sin más mérito que el linaje: "menos mal que el pueblo no te entiende"; desafortunadamente ¡ES TODO LO CONTRARIO! y se debe a la nula preparación ideológica de la militancia sandinista.

El documento:


Por Aldo Díaz Lacayo

La no reelección nació en México. Una demanda popular contra el continuismo dictatorial de Porfirio Díaz. No fue pues un movimiento antirelecionista sino contra el continuismo dictatorial. Dos categorías electorales perfectamente diferenciadas hoy día pero consideradas iguales en aquella coyuntura. El desarrollo de la ciencia política no daba para más. La no reelección fue entonces una consigna revolucionaria lanzada por Francisco I. Madero, primer presidente de la revolución mexicana que estallo en 1910, quién sería asesinado por las fuerzas del continuismo.

La misma demandan que harían posteriormente los pueblos centroamericanos: contra Ubico en Guatemala, contra Martínez en El Salvador, contra Carías en Honduras, y contra Somoza en Nicaragua. En igual lo harían los pueblos del Suramérica contra: Vicente Gómez y Pérez Jiménez en Venezuela, y con Rojas Pinilla en Colombia. Y más tarde contra las dictaduras militares ingenuamente encubiertas con recambio de gobernante. Todas creadas por Washington.

Conozca el primer país del mundo en prohibir el islam

Sobra decir que en este espacio combatimos toda manifestación 'idealista', por su indudable carácter de clase, y en especial a la religiones cuyo trayecto histórico muestra un inequívoco e irrefutable servicio a la clases explotadora que incluso han conducido a genocidios.

El caso concreto que nos ocupa, silenciado por la mayoría de medios de (in)comunicación, se observa como el fundamentalismo judeocristiano se proyecta hacia la hegemonía mediante la instrumentalización del Estado como expresión de la clase; en ese sentido, cabe afirmar que esto no es muy diferente al fundamentalismo del 'socialismo' cristiano que se reproduce en los países bajo el revisionismo del 'socialismo del siglo XXI'.

Los Estado deben de ser liberados completamente de la influencia religiosa cualquiera que esta sea, y las religiones combatidas desde la educación científica de la militancia y de las masas, de los pueblos, hasta su desaparición.

El documento:


Las autoridades de Angola han "prohibido" el islam y se han comenzado a cerrar mezquitas en un esfuerzo por frenar la propagación del extremismo musulmán, informan medios africanos.

Según el diario marroquí 'La Nouvelle Tribune', que cita a la ministra angoleña de Cultura, Rosa Cruz e Silva, "el proceso de legalización del islam no ha sido aprobado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos [de Angola], y por lo tanto las mezquitas en todo el país serán cerradas y demolidas".

Además, la nación surafricana ha decidido prohibir decenas de otras religiones y sectas que, según el Gobierno, atentan contra la cultura de la nación, cuya religión mayoritaria es el cristianismo (practicado por el 95% de la población).

Por su parte, el diario angoleño 'O País' informa de que unas 60 mezquitas ya han sido cerradas, mientras los representantes de la comunidad musulmana denuncian que estas medidas fueron tomadas sin consulta y que ellos no son una pequeña secta.

No obstante, las autoridades de Luanda, capital del Angola, resumieron que "los musulmanes radicales no son bienvenidos en el país y que el Gobierno angolano no está preparado para legalizar la presencia de mezquitas en Angola", nación que se ha convertido en la primera del mundo en prohibir el islam.


RT Actualidad


domingo, 24 de noviembre de 2013

El PCCh, la Komintern y Iósif Stalin

En este documento que iremos dejando para vuestro análisis se hace una disección teórico-práctica de las diferencias existentes entre el marxismo-leninismo y el revisionismo maoísta. En primera parte se observará que las diferencias no son solo de principios sino que siempre existieron en todos los campos desde etapas muy tempranas, de hecho Mao siempre se mostró contrario a las leyes generales de la construcción del socialismo, es el caso de la explícita negación de la necesidad de la vanguardia proletaria, esto lo llevó a defender la unidad de clases antagónicas en el seno del PCCh más allá de la etapa de liberación nacional, aún cuando la burguesía y pequeña burguesía nacionalista habían mostrado haber agotado sus posibilidades revolucionarias... Este solo hecho es una muestra directa de que el líder 'idealizado' no comprendía el carácter de clase del socialismo. 

Permítasenos citar al acertadísimo camarada Bolchevk:

'(...) Nosotros no somos seguidores del marxismo-leninismo porque tengamos la necesidad de 'creer' sin más, por 'fe', en el materialismo dialéctico; o porque nos digan que esto o aquel pensamiento, análisis es una conclusión correcta de Marx, Engels, Lenin, Stalin, etc. Nosotros formamos parte de las fuerzas comunistas porque a través de la ciencia dialéctica hemos concluido en la veracidad científica de la teoría -también de su práctica- que nos proporcionaron los grandes pensadores; cualquiera que no haya comprendido, o que sencillamente se haya dedicado a 'creer' en nuestra ciencia, es susceptible de pasar a engrosar las filas de las fuerzas contrarrevolucionarias. He ahí la inmensa importancia de la necesaria formación político-ideológica del proletariado organizado (...)' 


El documento:



El XXº Congreso del PCUS ha construido el mito de que Mao y el PCCh abogaban por la aplicación teórica y práctica de Iósif Stalin. Aunque Mao tomó la defensa de Stalin contra Jruschov, lo hizo de una manera muy extraña. De hecho, si Mao se opuso a Jruschov, critica de éste sobre todo la "forma" del ataque contra Stalin. Ya que como veremos en el fondo concuerda en numerosos temas con Jruschov. En las posiciones de la Komintern (Internacional Comunista) sobre China o sobre la construcción del socialismo en la Unión Soviética, Mao lanza muchas calumnias burguesas contra el camarada Stalin sin sonrojarse.


1. Mao y las posiciones de Stalin y la Komintern sobre China


En el folleto Sobre la cuestión de Stalin descrito en 1963, el Partido Comunista Chino (PCCh) escribe:

«Defendemos a Stalin, pero no defendemos sus errores. Hace mucho tiempo que los comunistas chinos tuvieron la experiencia de primera mano de algunos de sus errores. Las líneas erróneas que salieron a la luz en el PCCh a veces eran de «izquierda» y otras de derecha. En cuanto a sus causas internacionales, algunas de ellas salieron a la luz bajo la influencia de ciertos errores de Stalin. A finales de los años 20, los años 30 y principios y mediados de los 40, los marxistas-leninistas chinos, representados por los camaradas Mao Zedong y Liu Shaoqi, se resistieron a la influencia de los errores de Stalin; gradualmente derrotaron a las líneas erróneas del oportunismo de «izquierda» y de derecha, y condujeron, al fin, a la Revolución China a la victoria». [1]

Sobre el «maoísmo crítico» de Odio de Clase; Equipo de Bitáocora (M-L), 2013


«Nos van a perdonar nuestros lectores, por este tipo de publicaciones, pero ya que el blog «Odio de Clase», no se cansa de citarnos mientras hace el ridículo intentando contrarrestar nuestros análisis fundamentados con excusas como que; «somos trotskistas emboscados» [1] o «apoyamos al Frente Sandinista de Liberación Nacional y al socialismo del siglo XXI [2]». Tenemos curiosidad no por aclarar nuestra posición acerca del trotskismo o del socialismo del siglo XXI, que es más que conocida nuestra labor de análisis y denuncia de tales corrientes –nuestros diversos documentos lo acreditan–, sino que nuestra curiosidad emana de su llamado «maoísmo crítico», algo por lo mínimo ambiguo a la primera ojeada. Las acciones desesperadas de maldecir sin plantear debate alguno nos causa  una enorme risa y vemos que seguramente responden o bien a que no leyeron mucho de nuestro blog, o bien a que simplemente están desesperados y asustados ante la incapacidad para contrarrestar nuestros artículos.

Repasemos una sencilla frase que ellos mismos dejaron en otro colectivo ecléctico:

«No cabe duda de que hay cosas muy cuestionables en las posiciones maoístas. La llamada «lucha de dos líneas» , las críticas injustas a Stalin, el contar con la burguesía nacional para construir el socialismo, etc, etc. ODC cada vez somos más autocríticos del maoísmo». (Odio de Clase; Comentario en RSAmadrid, 13 de noviembre de 2013)

Este reconocimiento sí que es formal, ya que si uno entra a este blog, y si ignoramos todos los slogans y cartelitos clásicos de la revolución cultural maoísta que presuponen un apoyo incondicional a Mao Zedong, nunca veremos que hablen claro de los «errores de Mao Zedong» ni se ha hecho un análisis extenso de ellos, añadimos; pasar a pies puntillas por blogs amigos o ajenos reconociendo en parte dichos errores no es hacer autocrítica, es querer que la tormenta amaine cuanto antes intentando que la reputación de Mao Zedong no salga perjudicada. Y por supuesto suponemos, aunque no tenemos constancia, que dicho blog nunca se han planteado todos esos errores que dicen reconocer corresponden a los de alguien que no puede dignamente etiquetarse de marxista-leninista. 

De estos errores que ellos aparentemente dicen reconocer; como podría ser el concepto maoísmo de partido, al cual nosotros hemos brindado bastante material, ellos como en toda evaluación nuestra, nunca han respondido con datos, argumentos, citas y demás. 

También se habla aquí por ejemplo de «las críticas injustas a Stalin». Ciertamente Mao Zedong hizo críticas injustas a Stalin, algunas criminales, pero él mismo reconoció que nunca fue un especial seguidor de su obra:

«Antes de mi encuentro con Stalin, yo no tenía buenos sentimientos hacía él. No me gustaba leer sus obras: he leído solamente «Sobre los fundamentos del leninismo», un largo artículo criticando a Trotski, y «Los éxitos se nos suben a la cabeza», menos aún me gustaban sus artículos sobre la revolución china». (Mao Zedong; Conversación con la delegación de la Liga Comunista de Yugoslavia, entre los días 15 y 28 de septiembre, 1956)

En cambio Odio de clase pese a decir que sí, nunca ha condenado estos epítetos, no los ha promovido para que la gente los conozca. Precisamente los omite con el fin de ocultar las vergüenzas de Mao Zedong, promoviendo eso sí, por otro lado, los textos del Partido Comunista de China (PCCh) donde se alaba a Stalin, eso sí de forma superficial. Esto demuestra la poca sinceridad a la hora de hablar de autocrítica y nos recuerda al intento de camuflar las vergüenzas originales de Mao Zedong en las reediciones de sus Obras Escogidas. Muestra sencilla como venimos repitiendo, es que desde este medio hemos lanzado muchísimo material sobre los «errores de Mao Zedong» y nunca se han puesto en contacto con nosotros para debatir alguna divergencia o para felicitarnos simplemente por el material a estudiar como si han hecho otros colectivos por lo que este tema no les interesa lo más mínimo, al revés nos critican por nuestro antimaoísmo declarado. 


Existe a la mitad de la frase anterior de Odio de clase un reconocimiento intrínseco de lo que hace al maoísmo ser parte del revisionismo moderno: «el contar con la burguesía nacional para construir el socialismo», y es que señores, querer unir mecánicamente fuerzas antagónicas como son el proletariado chino y su burguesía nacional bajo la excusa de la particularidad nacional y mediante la extensión de métodos pacíficos, es pedir la conciliación de clases, es promover el reformismo:

«Nuestro método para llevar a cabo la revolución socialista es el método pacífico. En el pasado, mucha gente, tanto dentro como fuera del partido comunista, expresaban dudas acerca de este método. (...) Dadas las condiciones que prevalecen en nuestro país, es posible usar métodos pacíficos –estos son, el método de persuasión y educación– no sólo en lograr la transformación del sistema de propiedad individual en propiedad colectiva socialista, sino también en lograr la transformación del sistema capitalista al sistema socialista». (Mao Zedong; Discurso en la Conferencia Suprema de Estado (Extractos), 25 de enero, 1956)

Recordamos que esto mismo inspiró a uno de los mayores traidor del marxismo-leninismo a nivel nacional; Santiago Carrillo:

«Quizás el rasgo más original de la Revolución Socialista China lo constituye el hecho de que como aliado del proletariado, al lado de las masas campesinas y la pequeña burguesía urbana, se encuentre también la burguesía nacional. (...) La vida nos enseña, por el contrario que incluso en China donde la transformación de la Revolución democrática en socialismo se lleva a cabo pacíficamente y no hablemos de la burguesía monopolista ha aceptado marchar gradualmente hacia el socialismo cuando no le queda más que este camino o el suicidio. La experiencia china contribuye a fundamentar los planteamientos hechos por el XXº Congreso del PCUS de 1956 sobre las diversas formas que puede revestir el paso del capitalismo hacia el socialismo. Hasta el presente, los ejemplos de paso pacífico del capitalismo. (...) Lo que ha ocurrido en China, es decir, que una parte de la burguesía participe en determinadas condiciones en la edificación del socialismo, puede repetirse en otros países». (Santiago Carrillo; Sobre una singularidad de la revolución china: la alianza de los capitalistas nacionales con el proletariado, 1957)

¡¿Vaya, que pasa sorprendidos de que la influencia del posterior eurocomunismo nazca como Carrillo reconoce del propio Mao y sus formulaciones heterodoxas?!

Esto es lo que los ignorantes del marxismo-leninismo, llaman «el aburrido arte de citar», pero dicen eso porque ellos adolecen tanto de una formación ideológica marxista-leninista correcta como de una inexistente puesta en práctica de tal teoría. Es por este tipo de citas siempre escuecen tanto a los pseudomarxistas, porque ponen al desnudo que sus actos teórico-prácticos van en contra de la doctrina que dicen profesar. Además es sabido que nuestras citas no son enunciadas sin ton ni son, sino que corresponden a una situación concreta de la realidad y a una corroboración versada en la praxis

Esperamos por tanto, que en vez de dedicar tiempo a maldecir a nuestro medio y otros con los que tienen divergencias, se dediquen a hablar y señalar que esta mal de nuestra evaluación de Mao Zedong, lo mismo le recomendamos con los otros maoístas que tengan diferencias cuando discutan con ellos, decimos estos no por otra cosa que para que reconstruyan un poco de credibilidad ante sus lectores, para ello deberían cesar sus argumentos ad hominen y sustituirlos por unos planteamientos claros de la cuestión, lo que se dice entrar en materia.

Esta tendencia del «maoísmo crítico» es un disfraz para acallar su denuncia como corriente revisionista, para acabar promoviendo finalmente de forma solapada 
bajo diversas excusas sus conceptos y métodos, perpetuando su supervivencia. De igual modo que su eslogan de «superar la nefasta polémica entre Mao y Hoxha», solo esconde un fallido intento de igualar a dos figuras incompatibles. Ningún marxista-leninista transige con estas tretas baratas. Ya Enver Hoxha advirtió en su día que:

«Todas las teorías no marxistas de Mao Zedong han sido denominadas «pensamiento Mao Zedong». Naturalmente esto se ha hecho para demarcar el marxismo-leninismo del «pensamiento Mao Zedong». Esta es la «teoría» que se han esforzado por imponernos tanto a nosotros como al resto de los comunistas del mundo, pero nosotros no hemos caído en este error fatal. Los maoístas, en sus designios de mistificación, es decir, en sus designios de hacer pasar las ideas liberales, revisionistas y anarquistas de Mao Zedong por marxistas, han aparecido con otra fórmula: «El marxismo-leninismo-pensamiento Mao Zedong». Se comprende claramente el truco de este camuflaje». (Enver Hoxha; Los zigzags en la línea china: Reflexiones sobre China, Tomo II, 1 de enero de 1976)


Se ve por tanto que: 

«Sin denunciar y refutar el pensamiento Mao Zedong, sin combatir y erradicar toda influencia suya en el movimiento revolucionario, no se puede hablar seriamente de lucha contra el revisionismo chino ni contra el revisionismo moderno en general, no puede consolidarse y desarrollarse debidamente el movimiento marxista-leninista ni puede hacerse avanzar con éxito la causa de la revolución». (Enver Hoxha; Informe al VIIIº Congreso del Partido del Trabajo de Albania, 1981)

Esa es la única conclusión lógica». (Equipo de Bitácora (M-L); Sobre el «maoísmo crítico» de Odio de Clase, 2013)

Anotaciones de Bitácora (M-L):

[1] Sobre nuestras críticas al revisionismo trotskista 

[2] Sobre nuestras críticas al revisionismo del socialismo del siglo XXI

"Chernóbil fue transparente en comparación con Fukushima"

Entrevista con el investigador nuclear Harvey Wasserman :: La infame TEPCO y el gobierno de Japón no informan y se niegan a gastar el dinero necesario


Por Laura Flanders
Traducido por Germán Leyens

Los operadores de la devastada planta nuclear de Fukushima en Japón han anunciado planes para remover 400 toneladas de combustible gastado altamente irradiado, en una operación sin precedentes que comenzó el lunes 18 de noviembre. El investigador nuclear Harvey Wasserman cree que el riesgoso procedimiento, de hecho toda la planta, deben sacarse de las manos de los operadores de Tokyo Electric Power (TEPCO).

En esta entrevista con GRITtv, Wasserman explica cómo se han almacenado las barras de combustible del reactor número cuatro desde el terremoto y tsunami que afectaron a la planta Fukushima Daiichi en marzo de 2011. No pueden calentarse, exponerse al aire o romperse sin liberar gas letal, pero la piscina de enfriamiento en la que han estado se está filtrando y es posible que esté corroída por el agua de mar y nunca podría resistir otro temblor o terremoto. La piscina también se encuentra a 30 metros de altura.

“Estas barras tienen que tranportarse al suelo. Nunca se ha hecho bajo circunstancias semejantes”, dice Wasserman. Pero como activista de 40 años en este campo, a Wasserman le preocupan especialmente los operadores, TEPCO.

El sexteto e Irán llegan a un acuerdo histórico sobre el programa nuclear

Varias lecturas:

1. Con este acuerdo, el gobierno electo, pone fin a la lucha antiimperialista desarrollada por Irán, la que ha de ser reconocida aún cuando sea un Estado en manos de la burguesía, y que las contradicciones por las que se ha desarrollado son esencialmente contradicciones no antagónicas en el seno de las fuerza capitalismo-neoliberal.

2. Con la firma, Irán renuncia explícitamente a la construcción de una arma de disuasión de una inmensa importancia. Sin menospreciar el hecho de que Irán no solo tienen un importancia geoeconómica para el imperialismo sino y fundamentalmente geoestratégica, lo que lo que lo hace candidato a una intervención militar. Estamos ante el preámbulo del error cometido por la Jamahiriya de Gadafi que resultó en la destrucción a la que asistimos.

3. La administración iraní ha pasado por alto que el elemento condicional en la región es el armamento nuclear en manos del nazi-sionismo, y el acuerdo no alcanza ningún compromiso al respecto, máxime cuando hay una intencionalidad belicista reiterada por parte de Israel.

El documento:


El sexteto (Rusia, EE.UU., China, Francia, Reino Unido y Alemania) e Irán han llegado a un acuerdo histórico sobre el programa nuclear de la República Islámica.

"Este acuerdo significa que estamos de acuerdo con la necesidad de reconocer el derecho de Irán a tener energía nuclear para fines pacíficos, incluido el derecho a enriquecer, pero hay que entender que quedan varias cuestiones por preguntar a la república iraní, y el mismo programa será sometido a un estricto control de la OIEA. Este es el objetivo final, pero ya figura en el documento de hoy", dijo el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, a los periodistas.


Qué dice el documento


La OIEA mantendrá un control completo sobre el programa nuclear de Irán durante seis meses, señaló Lavrov. El canciller ruso reveló que "durante estos seis meses Irán tendrá que tener congelado todo su programa nuclear, no instalará nuevas centrifugadoras y no dará ningún paso que pueda ser vinculado con el funcionamiento del reactor de agua pesada en la ciudad de Arak".

Diferencias entre unidad entre marxista-leninistas y la unión ecléctica de pretendidos o simpatizantes de dicha doctrina; Equipo de Bitácora (M-L), 2013


«Debido a que hemos recibido muchas felicitaciones por parte de gente acorde al marxismo-leninismo o de simples simpatizantes de este entorno a nuestra línea política mostrada en el blog, debido suponemos, por nuestro material político y su esencia clara, formativa y reveladora, queremos explicar el porqué de la clarividencia de nuestras publicaciones que ilustran sin trampa ni cartón una línea clara y directa.

Nosotros simplemente tenemos la idea de publicar online material marxista-leninista, lecturas clásicas pero sobre todo si es posible material inédito, tanto de autores marxista-leninistas como nuestras, de temas pasados como actuales, que ayude tanto al simpatizante e interesado como al veterano militante en su formación del marxismo-leninismo. Así como ayudar en todo lo posible a los marxista-leninistas sin partido, a las organizaciones embriones con vistas a ser partido, y a los partidos marxista-leninistas. Por tanto nos parece absurdo intentar eludir cuestiones claves si realmente compartimos un mínimo de rigor en esta clarificación histórica de lo que fue y es marxismo-leninismo, y de lo que entendemos que debe de ser.


Creemos firmemente que una de las prioridades es separar el trigo de la paja, el marxismo-leninismo de su distorsión. Si repasamos históricamente el marxismo-leninismo a la hora de arengar a la agitación ideológica, no podemos dejar de ver en cada ocasión, que esta lucha incluso cuando el partido está en estado embrionario, es cardinal: 

«Para establecer y consolidar el partido, significa que debemos establecer y consolidar la unidad entre todos los socialdemócratas rusos [1], y, por las razones indicadas anteriormente, esa unidad no se decreta, no puede llevarse a cabo por ejemplo mediante una reunión de representantes que se comprometen a firmar, sino que debe de ser algo trabajado. En primer lugar, es necesario trabajar por la unidad ideológica sólida que debe sin más dilación eliminar la discordancia y la confusión, que –seamos francos– reina entre los socialdemócratas rusos en la actualidad». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Declaración del Consejo de Redacción de Iskra, 1900)

Esto como decimos, no es una aspiración que nace porque nosotros seamos simples tozudos, sino porque responde a la necesidad histórica que tiene cada país de reunir en su organizar a los elementos conscientes más avanzados de la clase obrera, y por tanto a que dominen teóricamente el marxismo para poder así, acceder y conseguir los futuros objetivos fijados dentro de la organización revolucionaria comunista. Y este tipo de organizaciones como decimos, comienzan desde el inicio por lograr la unidad ideológica entre sus miembros:


«Sólo cuando una organización ha sido fundada, sólo cuando se ha establecido dicho puesto socialista ruso, podrá el partido poseer una base sólida y podrá convertirse en un hecho real, y, por tanto, una fuerza política poderosa. Tenemos la intención de dedicar nuestros esfuerzos a la primera mitad de esta tarea, es decir, a la creación de una literatura común, consistente en principio, capaz de unir ideológicamente la socialdemocracia revolucionaria, ya que consideramos esto como la apremiante demanda del movimiento de hoy y una condición necesaria preliminar para la reanudación de la actividad del partido». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Declaración del Consejo de Redacción de Iskra, 1900)

La incompatibilidad del maoísmo con el marxismo-leninismo en breves palabras


«Mao Zedong y el «maoísmo» se han convertido en uno de los obstáculos obstáculos más serios para la unidad del proletariado mundial y de los nuevos partidos comunistas y obreros marxista-leninistas. Por eso, a este nuevo mal camuflado es preciso oponerle en toda la línea nuestra infalible teoría, el marxismo-leninismo». (Enver Hoxha; El «Pensamiento Mao Zedong»; Reflexiones sobre China, Tomo II, 28  de mayo de 1976)

viernes, 22 de noviembre de 2013

Sobre la esencia burguesa del revisionismo


«Partiendo de los fundamentos teórico-prácticos, de las contradicciones antagónicas inevitables que surgen entre la «ciencia dialéctica» del marxismo-leninismo y el «idealismo-metafísico» del revisionismo, este último expresión del pensamiento burgués-pequeñoburgués independientemente de que se llame jruschovismo, maoísmo, titoismo, eurocomunismo, socialismo del siglo XXI, socialismo inteligente, etc. Podemos afirmar que los revisionismos guardan en común ya no solo la concesión nepótica-clientelar, oportunista y hasta servil, de los puesto (cargos) del Estado como expresión del poder de la clase —burguesa— que lo tiene en sus manos, sino incluso dentro de la organización que se pretende socialista, revolucionaria; con ello, la dirigencia que ya no pretende el socialismo desactiva toda pretensión emancipadora de los pueblos; sin lugar a duda, cuando eso ocurre, es debido a que el germen burgués que dormía en las filas, especialmente en la dirigencia, se ha desarrollado hasta la hegemonía del poder económico-político. Con frecuencia, la propaganda lo justifica en el supuesto acierto de la conducción de las dirigencias que ha usurpado el poder a la clase obrera y que encuentra un paralelismo repugnante con el concepto de «fe» en la práctica religiosa. En esencia se trata de la explotación de la subjetividad de cada sujeto —idealismo— individualmente hasta llegar al colectivo, alejando de este modo a la militancia y a las masas del pensamiento científico del socialismo y por extensión de la revolución socialista. Compréndase que esto ocurre bajo una densa niebla creada por la fraseología revolucionaria reiterativa, además de la cosificación del pensamiento revolucionario cuyo primer síntoma inequívoco es la nula preparación político-ideológica de la militancia por la organización, el abandono de la lucha de clases, la incorporación de tesis que defienden la propiedad privada de los medios de producción, la unidad entre las clases antagónicas allá donde actúa la organización, la convivencia con «los imperialismo» especialmente en lo concerniente a los campos económicos y políticos». (Nikolái BOLCHEVK; PML(c)N.KBML-1917.MK3; «Encuentro para la Reorganización Internacional del Movimiento Comunista Marxista-Leninista», «La Izquierda Latinoamericana y su Desempeño Revisionista»; 2013)

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Sobre la concesión de principios en detrimento de otros pueblos


«Algunos camaradas piensan que, si lo exigieran los intereses de la Unión Soviética, los partidos comunistas del Occidente deberían adoptar una política derechista. No estoy de acuerdo con eso, camaradas. Debo decir, que tal posición es totalmente incompatible con los principios que nos sirven de guía a nosotros los camaradas rusos, en nuestro trabajo. No puede concebir jamás que se dé jamás el caso de que los intereses de nuestra República Soviética exijan de nuestros partidos hermanos desviaciones hacia la derecha. Pues, ¿qué significa practicar una política derechista? Significa traicionar, de un modo u otro, los intereses de la clase obrera. No puedo concebir que los intereses de la Unión Soviética puedan exigir de nuestros partidos hermanos la traición a los intereses de la clase obrera, ni siquiera por un segundo. No puedo concebir que los intereses de nuestra república, base del movimiento revolucionario proletario en el mundo entero, no exijan el máximo espíritu revolucionario y la máxima actividad de los obreros del Occidente, sino el descenso de su actividad, el atenuamiento de su espíritu revolucionario. Tal supuesto es ofensivo para nosotros». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Discurso en la comisión alemana en el VIº Pleno ampliado del Comité Ejecutivo la Komintern, 1926)

domingo, 17 de noviembre de 2013

La Iglesia católica y el fascismo; Diario Octubre, 2013

Tres cosas:

1. Se trata de detalles históricos que muchos dirigentes que se autodenominan de "izquierda", incluso bajo la órbita del "socialismo" o del "marxismo-leninismo", suelen pasar por alto, tan es así que suelen reproducir esas alianzas repugnantes entre el poder político y la religión dominante;

2. Los marxistas-leninistas estamos en contra de la religión por su carácter de clase, porque están al servicio de la clase dominante, porque su justificación filosófica es una negación absoluta de las leyes del desarrollo histórico;

3. Obsérvese que todos los revisionismos y reformismos han procurado incorporar el idealismo religiosos transcendental a su praxis y a su teoría, así observamos intentos de justificar el socialismo en el judeocristianismo o en el islam. En oriente se observa como en China , Corea del Norte, incluso en Vietnam, se dio una incorporación teórica sistemática de elementos idealistas premarxistas, sobre todo ligados al budismo, taoísmo, confucionismo, etc.

El documento:

Mons. Gasparri en representación de la Santa Sede, firma los Pactos de Letrán con Mussolini

Por Mikel Itulain

La firma del Tratado de Letrán en 1929 entre el cardenal Gasparri, en nombre de Pío XI, y Benito Mussolini. Ya en 1923, Gasparri confesó que: “yo sabía que a través de este hombre, caso de que accediese al poder, obtendríamos lo que queríamos”. (1)

El hecho de que cuajase en primer lugar en un país como Italia un movimiento extremadamente violento, autoritario y ultranacionalista como el fascismo, no se debió a una casualidad geográfica, sino a la propia historia de esta península. La Iglesia católica tuvo un papel fundamental en ello: poseedora en tiempos nada lejanos de buena parte del país, con un control absoluto sobre su sociedad, echaba de menos aquellas glorias pasadas de poder. Más si cabe porque los nuevos tiempos estaban trayendo cosas que la Iglesia odiaba y temía realmente: la libertad, la democracia, el liberalismo, el socialismo o el comunismo. Estos eran sistemas sociales e ideologías que quitaban el sueño a los Papas de Roma. Por ello, el cardenal Ratti, que se convertiría más tarde en el Papa Pio XI, se fijó en un movimiento caracterizado por su autoritarismo, exaltación patriótica y también especialmente por su odio hacia la democracia y las ideologías que venían con ella. Los italianos, por el contrario, como ocurrió también con los alemanes, no miraban con buenos ojos a este movimiento encabezado por un agitador y manipulador de conciencias llamado Benito Mussolini. Desconfiaban de él y de sus seguidores a los que veían como matones, oportunistas y demagogos. El fascismo nunca habría triunfado en una sociedad donde se hubiese respetado la libertad y no se hubiese usado la violencia. Tanto el partido socialista, de corriente moderada, como el propio partido católico, también moderado, hubiesen sido suficientes para contenerlo, ya que tenían una amplia mayoría sobre él en el Parlamento. Pero aquí intervino la Iglesia, que no quería que el sistema democrático siguiese adelante, y lo hizo minando y erosionando al partido católico, sobre el cual tenía una gran influencia. Es necesario recordar que la Iglesia había prohibido votar y participar a los católicos en política hasta ya entrado el siglo XX, al no aceptar la democracia; teniendo que ceder aparentemente algo ante los nuevos tiempos y pensamientos de la población. Así, entonces, se pudo constituir un partido con base católica, el Partido Popular, dirigido por el sacerdote siciliano Don Sturzo. Cuando la coalición entre los Reformistas Socialistas y el Partido Católico iba a poder ser una realidad, el Papa Pio XI envió una circular el 2 de octubre de 1922 indicando a los sacerdotes que no se identificaran con el Partido Católico. Lo que aparentemente podría interpretarse como un acto de neutralidad, no fue así, sino que realmente fue un acto de repudio a cualquier posible coalición ganadora entre los socialistas reformistas y el Partido Católico. La jerarquía católica tenía otros planes y entre ellos estaba su colaboración con el fascismo. El 20 de enero de 1923 ya se reúnen el cardenal Gasparri, Secretario de Estado del Vaticano, y Mussolini para alcanzar acuerdos. El compromiso de la jerarquía era paralizar a su partido, ya que suponía un obstáculo insalvable para que el partido fascista se pudiese hacer con el control del parlamento. A cambio, la Iglesia pediría la destrucción del partido socialista, la eliminación de la democracia y volver a tener las propiedades que tenía antes de la pérdida de sus posesiones o recuperar parte de ellas si se le pagaban además sus supuestos derechos; y, por supuesto, volver a ser el rector y dominador de la vida social y moral del país.(1), (2)La unión histórica entre la cruz y la espada quería volver: el Estado que ejecutaba las órdenes, protegía y mantenía a la Iglesia, y esta que se erigía en rector de las conductas y conciencias.

sábado, 16 de noviembre de 2013

El idealismo y la metafísica en la definición del papel de la política en la economía; Rafael Martínez, 2006

Acabando con el majestuoso libro «Sobre el manual de economía política de Shanghái», analizamos la pesada y metafísica manía de elevar «los roles de las personas en la producción y sus relaciones mutuas» hasta el punto de hacerlo eje de su pensamiento. 

Siempre ha sido común dentro del revisionismo supeditar la ideología y la superestructura a la economía política, esto obviamente nos es comprensible si analizamos fríamente y vemos que la forma más fácil de introducir una revolución contrarrevolucionaria dentro del sistema económico es elevar este punto que hace apología del subjetivismo; ya que elimina paulativamente o más bien deja sobre el papel, las las leyes en la construcción del socialismo, sustituyendolas por la ideología pseudorevolucionaria, el voluntarismo, y una seria de medidas que liquidan cualquier intento de darle coherencia científica a lo que se hace y cómo se hace en la economía. ¡Como no podía ser de otra forma! Se ignora lo expresado por Marx y Engels, y se llega al punto de que a veces incluso este descubrimiento tan poco nuevo desarrolla aún más el propio marxismo-leninismo.

Estos planteamientos evidencian lo que ya hace tiempo Mao Zedong confesó tanto a los yugoslavos como al propio Molotov, que jamás se interesó en leer las obras más básicas de Marx, Engels, Lenin y Stalin para entender el papel de la superestructura y su relación con la base económica, y que las pocas que leyó –como se demuestra aquí– jamás las llegó a comprender, lo que hizo que formulara antítesis de las tesis de estos autores.

Recomendamos al lector especial atención al escarmiento que Lenin dio en su día a Bujarin y Trotsky que no comprendían la unidad dialéctica entre economía y política. Esta enorme lección hace que automáticamente se desmonte las críticas farisaicas de Mao a Stalin que partían precisamente de esta sobreestimación de la superestructura y decían que «Stalin y sus coetáneos soviéticos habrían descuidado la política en la economía». Como el autor dice: «en todo caso estos «valientes» deberían cerrar el periodo stalinista como «malo» en el ámbito económico y en el ámbito político para que su crítica fuera al menos dentro de los marcos del marxismo y la dialéctica».

Chou En-lai, Mao Zedong y Lin Biao durante un evento de 1967

El idealismo y la metafísica en la definición del papel de la política en la economía

En esta sección abordamos brevemente la cuestión de la metafísica y el idealismo en el tratamiento de las relaciones entre política y economía asumidas y aplicadas consistentemente por los autores del manual de Shanghái. Este es de hecho, un principio básico más de la teoría defendida por los autores del manual de Shanghái que no difiere de su aplicación en otros temas tratados anteriormente. Sin embargo, por el bien de la presentación de nuestra crítica, nos parece más conveniente cubrir esta cuestión, aunque no nos extendamos mucho. Este orden de ideas puede ayudar al lector a apreciar más claramente el papel central que desempeñan todas estas funciones idealistas y metafísicas en el establecimiento de una nueva doctrina económica después de la finalización del Primer Plan Quinquenal.

De hecho, el tratamiento metafísico de la política y la economía no es una invención o novedad introducida por parte de los autores del manual de Shanghái, como casi todos sus defectos de este escrito, ya venía siendo común a toda una serie de tendencias ideológicas anteriores al propio maoísmo. Por ejemplo, la metafísica en el tratamiento de la política y la economía es común a los ideólogos del trotskismo y una serie de tendencias idealistas de la década de 1920 en la Unión Soviética, los cuales no son muy bien conocidas porque no han sido traducidas a los diferentes idiomas. Bogdanov, por ejemplo influyó grandemente a Bujarin y Rykov y otras tendencias desviacionistas de derecha que surgirían en el período de posguerra dentro de la Unión Soviética. Meter la metafísica en la cuestión de la política y la economía no fue siquiera algo inventado por los desviacionistas antes mencionados, ya que esta característica es básicamente premarxista. Para comprender plenamente la razón de ser de este problema habría que empezar por la influencia del pensamiento filosófico y económico burgués que Marx y Engels expusieron y denunciaron sistemáticamente.