«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

miércoles, 4 de febrero de 2015

La importancia histórica de la Komintern; Shyqri Ballvora,1984

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«La Komintern quedará siempre como una estrella inextinguible por la colosal contribución que aportó a la lucha por la causa de la clase obrera, por la gran experiencia revolucionaria que acumulo de la cual los partidos marxista-leninistas extrajeron enseñanzas muy valiosas para reforzar las filas del movimiento comunista internacional en la lucha contra el revisionismo y las posturas dogmáticas y sectarias, por estrechar también los lazos con las amplias masas obreras y las masas trabajadoras del campo y la ciudad, por preparar el ejército político necesario para derribar el sistema capitalista a través de la revolución proletaria y la instauración de la dictadura del proletariado». (Shyqri Ballvora; La importancia histórica de la Komintern en la denuncia y exposición de los revisionistas y su papel y lugar en la historia, 1984)


Introducción de «Bitácora (M-L)»

El presente documento escrito por Shyqri Ballvora en los 80, si analizamos el contexto y la forma de expresarse del autor, tenía por objetivo hacer una estoica defensa del legado de la Komintern de cara al público albanés y mundial. La historia de la Komintern como supondrá el lector, es excesivamente amplia para tocarla en las pocas páginas del documento. Por ello el autor se limitó, creemos que acertadamente, a refutar las teorías burguesas-revisionistas más importantes sobre la Komintern, las que más de moda estaban por entonces, algunas de las cuales han transcendido hasta nuestros días y se han convertido, gracias a la historiografía revisionista, en teorías aceptadas comúnmente en la historiografía general, y en especial en las diversas ramas de ideología burguesa. El autor, a la vez que arroja luz sobre las mentiras vertidas sobre la teoría y práctica de la Komintern, indirectamente está mostrando al lector cual fue la verdadera postura y actuar de la Komintern en las diferencias cuestiones donde los revisionistas tienen queja, a veces se ve forzado a citar a los propios documentos de la Komintern para corroborar su afirmación, en otras, le ayudaremos en las anotaciones. Con ello a diferencia de los análisis de la Komintern de los revisionistas, el análisis de Shyqri Ballvora tendrá su afirmación en cada tema concreto de la Komintern y su confirmación con la documentación de la propia Komintern.

Las teorías a refutar son:

1) Que los planteamientos y objetivos de la Komintern y sus partidos habrían sido «ilusiones revolucionarias del proletariado» de revolucionarios «utópicos e inexpertos». En realidad los objetivos de la komintern carecían de intenciones infantiles u utópicas, eran reales y a la vista de todos en la Revolución de Octubre de 1917.

2) Que la Komintern obligó a los demás partidos a aceptar «recetas universales para todos los partidos por igual, sin tener en cuenta las condiciones de cada país». Lo cierto era que los lineamientos planteados por la Komintern como asistencia a los diversos partidos, siempre estaban bajo estrictos marcos del conocimiento real y posible del país y sus condiciones.

3) Que la Komintern habría sido «un órgano internacional en manos y a favor de los deseos del Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética, o simplemente de Iósif Stalin y sus designios, actuando sus partidos como agencias de ellos». Al contrario de esta afirmación, la Komintern era un órgano plenamente democrático, y no coercitivo, y el partido soviético y Stalin siempre se expresaron y demostraron en la praxis no imponer jamás los intereses de la Unión Soviética por delante los intereses de terceros partidos.

4) Que «Iósif Stalin no habría tenido ningún papel relevante en el descubrimiento, exposición y crítica de diferentes corrientes antimarxistas en los partidos de la Komintern, que su papel ha sido exagerado por la propaganda influida bajo el culto a la personalidad». Una afirmación pueril donde las haya, pues las propias obras de Iósif Stalin destacan su lucha contra todo tipo de desviaciones derechista como la del alemán Heinrich Brandler o Maria Koszutska, o desviaciones de tipo izquierdista como las de Grigori Zinóviev o Lev Trotski.

5) Que existiría un «periodo bueno de la Komintern bajo Lenin» y otro «periodo sectario y dogmático tras la muerte del mismo». Cuando no existe tales periodos. O la variante de que el «periodo sectario concluiría en el VIIº Congreso de la Komintern de 1935». Afirmación también falsa, lo cierto es que todos los congresos de la Komintern han esgrimido tesis acordes a su época de forma correcta, sin caer en derechismo o izquierdismo reseñable, muestra de ello es que partidos bajo la misma línea de la Komintern han cometido grandes errores y otros no han cometido tales errores y han logrado grandes éxitos y avances.

6) Que «la Komintern desde sus inicios habría nacido aupada por Lenin para colaborar con la socialdemocracia». Cuando en realidad la Komintern nace como contraposición al reformismo de la II Internacional, y se funda precisamente para exponer a tales partidos y dirigentes traidores.

7) Que «del Vº Congreso de la Komintern de 1924 al VIº Congreso de la Komintern de 1928 la línea de la Komintern se habría caracterizado por un excesivo sectarismo y dogmatismo». Cuando dichos congresos, informes y resoluciones son precisos totalmente con la historia de la Komintern, y sus principios iban en completa consonancia con las tareas de la época de cada partido. También la teoría de que «el VIIº Congreso de la Komintern de 1935 abriría paso incluso a teorías que plantearan como estrategia permanente la colaboración con la socialdemocracia y su práctica reformista, que presentaba el germen del tránsito pacífico parlamentario al socialismo». En realidad ese congreso dejaba claro para los comunistas la lucha ideológica contra el socialdemocratismo incluso en caso de tener que colaborar con sus partidos para cualquier acción común con sus militantes, y recalcaba la necesidad de la toma de poder mediante la revolución violenta y el establecimiento de la dictadura del proletariado para llegar al socialismo.

8) Que «las tácticas de frente, incluyendo las del frente único del proletariado» eran una mera «confraternización con los líderes de otros partidos, que llevaban hacia la rehabilitación de sus ideologías» –fuera socialdemócrata, revisionista, anarquista, sindicalista, etcétera– o que las equiparaban al mismo nivel que el marxismo-leninismo. Cuando dichas tácticas de frente al ser usadas de modo defensivo u ofensivo, siempre primaba la colaboración y unidad de acción desde abajo, desde la militancia de base de esos partidos, e incluía siempre como requisito indispensable la exposición del reformismo, anarquismo, o la corriente que fuera, para persuadir a los obreros y a las masas populares en las luchas diarias unificadas entre militantes marxista-leninistas y militantes de tales partidos o sin partido, lo errada, vacilante e inconsistente de la política que hasta ahora habían seguido, viendo estos, a su revolucionarización que el partido comunista bajo su ideología y línea marxista-leninista era el único que podía resolver sus problemas y representar sus intereses.

¿Será casualidad que para denigrar a la Komintern y a Iósif Stalin hagan piña revisionistas soviéticos, chinos, yugoslavos, eurocomunistas, etc.? ¿Es igualmente casualidad que usen los mismos «argumentos» que la emplearían la socialdemocracia o Trotski?

Para los marxista-leninistas de hoy en día, es un honor poder estudiar la experiencia de la Komintern con los medios que hoy disponemos. Para nosotros la Komintern de Lenin, Stalin, Dimitrov, y otros, y su historia debe de ser estudiada por todo marxista-leninista por su gran aportación al movimiento comunista internacional.

Respecto a los posibles errores de la Komintern, hay que tener en cuenta como expresa Enver Hoxha la más que posible influencia que verdaderos enemigos del proletariado pudieron ejercer en la deformación de la línea y las directivas de la Komintern, en ella o de cara a los partidos, al ser ellos mismos miembros temporales en ella y en sus partidos respectivos, como fue el caso de Grigori Zinóviev, Heinrich Blücher, Nikolái Bujarin, Heinrich Brandler, Bella Kun, etc. elementos denunciados por la Komintern por su actividad abiertamente contrarrevolucionaria. Además, se ha de tomar en cuenta las condiciones en que se fundaron los partidos y las difíciles condiciones de lucha en que se desarrollaron en sus respectivos países, o sobre la inexperiencia de los dirigentes de los partidos comunistas y la confusión de los consejos de la Komintern sobre las etapas, las estrategias y tácticas, y muchas veces el no entendimiento de que unas fórmulas eran válidas para un momento y en otro momento habían dejado de tener sentido:

«Hay personas que no dejan de decir que la Komintern cometió errores. No podemos excluir que se pueden haber cometido errores, pero de ninguna manera sus errores consistían en una violación de los principios básicos. Por otra parte, tengo que decir que incluso los errores que se identificaron ocurrieron porque eran el resultado de un deliberado sabotaje de los elementos desviacionistas que habían logrado infiltrarse en el movimiento comunista mundial, o, en algunos casos, resultado de la labor de revolucionarios inexpertos. A veces, la Komintern estaba recibiendo información falsa o inexacta y en consecuencia, no estaba informada, a veces esto la llevó a tomar decisiones erróneas. No se debería perder el punto de vista de las duras condiciones del terror burgués-fascista en que los partidos comunistas y sus secciones de la Komintern ejercían su oficio. Los que actualmente critican a la Komintern no entienden que los partidos comunistas de la época tenían que encontrar y crear alianzas con los elementos progresistas, quienes a veces cambiaban en sus posiciones. Por ello es que las directrices de la Komintern fueron útiles para las acciones y circunstancias dadas en un momento, mientras que más tarde, en un nuevo ambiente, perdían su valor anterior». (Enver Hoxha; Informe en el VIIº Congreso del Partido del Trabajo de Albania, 1976)

En relación a los errores concernientes a la acción de revolucionarios inexpertos o de enemigos de la clase obrera que operaron en la Komintern y los trastornos que causaron en ella, tenemos algunas dudas que resolver sobre ciertas posturas o tácticas de la Komintern para nosotros incomprensibles. Uno de ellos sería el caso de la permisión y promoción desde la Komintern de la línea política de Ernst Thälmann y del Partido Comunista Alemán con grandes rasgos izquierdistas-sectarios, línea que precisamente se corrigiera con ayuda de la Komintern, Thälmann, una figura que en lo sucesivo a su arresto por los nazis, se recordaría en los documentos de la Komintern más como figura mitificada del antifascismo pero que sin cambio en menor medida, o en ninguna, se explicó a los cuadros alemanes y mundiales los conocidos errores sobre las tácticas antifascistas que él albergaba –como que no hay diferencia entre la democracia burguesa y abierta dictadura terrorista del fascismo o usar excesivamente el calificativo de fascistas a elementos no comunistas que tampoco eran fascistas–; e incluso cuando abiertamente se criticaban sus pensamientos se hacía con una extremada suavidad para no dañar su imagen, su mito, afortunadamente otros desviacionistas no tuvieron tanta suerte; en cualquier caso esta actitud no tiene cabida entre comunistas. Del mismo modo, no logramos comprender por qué la Komintern con su experiencia indiscutible y su aportación innegable a la lucha contra los desviacionistas, permitió inexplicablemente que Otto Kusinnen, que en todos los periodos de su vida cambio mil veces de posición sobre las estratégicas y tácticas de la Komintern, alineándose en las propias peleas contra los desviacionistas ora con ellos, ora contra ellos, pudiera escapar a rendir cuentas como traidor de la clase obrera. Este son temas que nos tocará estudiar en profundidad antes de concluir cualquier veredicto. Ahora, tampoco hemos caído ni caeremos en el absurdo de considerar que todo individuo conocido como revisionista a partir de la ola revisionista de 1953 lo era automáticamente en años de la Komintern, y que automáticamente convierte a la Komintern en un nido de revisionistas, y a su línea histórica de cada congreso en revisionista: la línea de la Komintern siempre fue correcta de acorde a la época que se vivían cada congreso, fue la distorsión o no comprensión de individuos o partidos la causante de las malas estrategias o tácticas en el movimiento comunista internacional; tema que abordaremos en futuros documentos.

Shyqri Ballvora como se verá en el documento, se esforzó mucho en leer y recopilar todo tipo de libros, artículos, discursos, de los dirigentes e ideólogos revisionistas que tenían queja sobre la Komintern, pese a ello y como era normal para la época, se notan las limitaciones a la hora de acceder a cierta información y complementar algunos detalles, razón por la que como siempre nos hemos permitidos hacer algunas anotaciones, algunas extensas, para que el lector no pierda detalle sobre cada tema abordado, con el propósito de que no quede duda alguna al respecto de las afirmaciones del albanes.

Notas

[1] Lectura Online AQUÍ ó Descarga en PDF AQUÍ.

[2] Todos los documentos en el Blog de Shyqri Ballvora AQUÍ.

[3] Todos los documentos en PDF editados por «Bitácora (M-L)» en el apartado BIBLIOTECA.

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