«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

jueves, 26 de marzo de 2015

Sobre el sospechoso surgimiento de los partidos maoístas tan llamativos y pintorescos como UCE, PTE, OCE (BR), PCE (r), en los 70


«Los revisionistas chinos han echado por la borda el marxismo-leninismo y han adoptado una nueva forma de revisionismo revestida de una acentuada ideología socialdemócrata capitalista y mezclada con viejas filosofías chinas reaccionarias, étatiste,  feudales. Se esfuerzan por propagar esta política, esta ideología, que no tiene cabida en ninguna parte, que sólo echa raíces en algunos jóvenes «marxista-leninistas» desorientados, que crearon grupos llamados marxista-leninistas al calor de la Revolución Cultural China y a la sombra de la «gran autoridad» de Mao Zedong. Estos elementos, que han formado algunos pequeños partidos bastardos, no pueden salir de este caparazón ni romper el lazo espiritual con el que están atados a los chinos, de ahí que hagan causa común con ellos, y difunden en periódicos o revistas financiadas por los chinos falsas teorías supuestamente marxista-leninistas, tesis insípidas, infundadas y en esencia revisionistas [1].

Los miembros de estos grupos se encuentran escindidos, porque los puntos de vista revisionistas chinos, al igual que los de cualquier otro revisionismo, no pueden de ningún modo crear la cohesión y la unidad de pensamiento y acción, sino que por el contrario siembran la división. Esto es lo que hacía Mao Zedong cuando preconizaba la existencia en China y en el Partido Comunista de China de «dos o cinco lineas», «el nacimiento de cien flores y la competición de cien escuelas», porque, según él, cuantas más corrientes hubiese tanto mejor. Y de hecho, en los países capitalistas, donde existen los llamados partidos marxistas, prochinos, se «abren» no cien, sino mil «flores».

Cada individuo, cada miembro de estos partidos apéndices de los revisionistas chinos tiene sus ideas y las expresa, pero no para actuar, puesto que, cuando se trata de actuar, dan muestras de indecisión. Por eso la propaganda de los chinos, que no sólo es difundida entre los que se llaman marxistas, sino también entre los que no se hacen llamar de esta manera, lleva a la creación de grupos de fascistas redomados, que se autodenominan «proletarios», «revolucionarios», «guardias rojos», etc., etc., pero que en realidad no son más que agentes de la burguesía y fascistas, que hacen la propaganda de China. ¿Se puede hablar en este caso de influencia por parte de China? En absoluto, esto sólo le sirve para poder decir que China mantiene relaciones con los partidos comunistas marxista-leninistas, cuando en realidad, esos partidos no lo son». (Enver Hoxha; Sombrío panorama chino; Reflexiones sobre China, 8 de diciembre de 1977)

Anotación de Bitácora (M-L):

[1] Pongamos solo el ejemplo de la creación y desarrollo de estos partidos maoístas: la Unificación Comunista de España (UCE) sobre la mesa. En 1968 se crea Tribuna Obrera «al calor de la Revolución Cultural China» con su lenguaje pseudocomunista de la época. En 1973 se crea oficialmente artificialmente el «partido-hongo»: Unificación Comunista de España (UCE), que no tenía otro fin que dar a China otro paladín español que defendiera su política exterior inspirada en la teoría de los «tres mundos» como pasaría con otras organizaciones artificiales como el como el Partido de los Trabajadores de España (PTE), el Partido Comunista (Reconstituido) (PCE (R)) o la Organización Comunista de España-Bandera Roja (OCE(BR):

«Las citas de Mao estarán al orden del día, porque son pensamientos de un dirigente oportunista, pseudocomunista, pragmático, soñador e idealista. Los puntos de vista de Mao han sido bautizados «pensamiento Mao Zedong», y la propaganda china, de forma intencionada, creó la fórmula «marxismo-leninismo igual a pensamiento Mao Zedong». Estamos ante una fórmula antimarxista, tanto en lo teórico como en lo práctico, porque el «pensamiento Mao Zedong» no sólo no es el marxismo- leninismo, sino que además está en oposición a el en muchas cuestiones teóricas fundamentales y en su aplicación práctica. ¿Por qué se hacía esto? Se hacía para combatir el marxismo-leninismo como teoría y práctica revolucionaria, para conservarlo como una fórmula muerta, a imagen y semejanza de lo que hacen los revisionistas modernos. En su lugar, los chinos sacaron el «pensamiento Mao Zedong», que es una teoría y una práctica no revolucionaria. Esta forma de actuar es antimarxista, contrarrevolucionaria y revisionista. (...) La derecha conservará el «pensamiento Mao Zedong» para propagar el anticomunismo por el mundo». (Enver Hoxha; Una dirección inestable; Reflexiones sobre China, Tomo II, 6 de diciembre de 1976)

Por supuesto la burguesía española proestadounidense estuvo encantada de la vida de tener a los maoístas españoles haciéndoles el trabajo sucio:

«Nosotros somos de la opinión de que, actualmente, el socialimperialismo representa un peligro mucho mayor para todos los pueblos que el imperialismo yanqui. Esto conduce a una tercera guerra mundial donde los soviéticos jugaran el papel de pirata, chantajista y agresor». (Partido Comunista de España (reconstituido); Carta de Arenas a Eiaguirre, 1975)

De hecho estaba encantada con la propia China que callaba ante el asesinato de los verdaderos combatientes antifascistas y marxista-leninistas mientras acaban de establecer relaciones cordiales con la España franquista y se la alaba en Pekín Informa:

«La actitud de los chinos a propósito del fusilamiento de nuestros cinco camaradas españoles, tres de los cuales eran miembros del Partido Comunista de España (marxista-leninista), por el verdugo Franco, es antimarxista y escandalosa. Hasta ahora no han dicho ni una sola palabra en su defensa. El mundo entero se ha puesto en pie llevando a cabo enérgicas protestas, todo el proletariado mundial, e incluso gobiernos burgueses y el mismo Vaticano han protestado contra este acto odioso, indignante, y han retirado de Madrid sus embajadores; mientras tanto, ¡¡sólo «la revolucionaria China socialista de Mao» no ha dicho una sola palabra sobre los héroes españoles!! ¡¿Es esta una actitud revolucionaria?! ¿Una actitud marxista-leninista? No, se trata de una posición reaccionaria en toda la acepción de la palabra. China protege a Franco de la misma forma que ayer actuó defendiendo al chileno Pinochet. Así pues, está claro que China defiende a los cachorros fascistas del imperialismo norteamericano, que China defiende a los Estados Unidos de América. Tales actitudes no se pueden camuflar con slogans como «los pueblos quieren la revolución», etc., cuando de hecho China sostiene la contrarrevolución». (Enver Hoxha; En China no se pronuncia ni una sola palabra sobre los héroes españoles; Reflexiones sobre China, Tomo II, 30 de octubre de 1975)

En 1974 la UCE tuvo una unión y seguido una misma escisión con el Movimiento Comunista de España –una escisión maoísta de ETA–, clásico del maoísmo: fraccionalismo y escisiones interminables como en el trotskismo. Con el devenir de los años esta despreciable organización ha ido evolucionando: empezando por pedir el voto en coalición con otros «partidos-hongos» maoístas como la OCE(BR). 

Ante la bajada de la marea del maoísmo como moda de la pequeña burguesía, posteriormente sus jefes decidieron no presentarse a elecciones y pedir esporádicamente el voto a diferentes agrupaciones dependiendo del tipo de elecciones y comunidades autónomas: a Izquierda Unida durante 1989-2000, al Partido Socialista de Euskadi-Euskadiko Ezkerra en 2005, a Unión Progreso y Democracia  en 2006, a Ciudadanos de 2006-2008 y ahora tras presentarse de nuevo en solitario, se parapetan bajo la plataforma Recortes Cero. Internacionalmente sus cabecillas de haber apoyado al Partido Comunista de China en sus mil fechorías desde siempre, hoy día también pasan por apoyar a SYRIZA o al Partido Socialista Unificado de Venezuela, es decir son parte de los altavoces del fraude del «socialismo del siglo XXI». A su vez la UCE ha sido y es trabajador incansable como propagador de los mitos maoístas sobre los «errores de Stalin» para proclamar que el «Pensamiento Mao Zedong» es una doctrina superadora del marxismo-leninismo. Otra de las características de la UCE ha sido negar el derecho de autodeterminación a las nacionalidades de la península ibérica y mostrar un chovinismo español atroz, esta es su piedra angular de su línea política actualmente, si bien hay que decir que inicialmente no mantenía tal discurso. De hablar antaño –cínicamente claro– de la necesidad de instaurar la dictadura del proletariado han pasado a limitarse a exigir la repartición de la riqueza. 

Ciertamente estos miembros tienen una mezcolanza de ideología socialdemócrata, anarquista, terrorista, espontaneista, economicista, liquidacionista, fascista, con fraseología comunista bastante difícil de creer y de ver en otro partido, no albergando pues si quiera patrones lógicos dentro de su línea revisionista principal: el maoísmo, aunque también el maoísmo no es muy coherente y es altamente ecléctico. De hecho solo hace falta ver que solo la UCE o Falange Auténtica hayan sido los que hayan pedido el voto por Rosa Díez y UPyD en España. Desde luego a competición por el título de «agente al servicio de la burguesía» este partido revisionista se lleva la palma, pero seguro que nunca ganará el primer premio al «disfraz y disimulo» en tal empresa como si lo saben hacer mejor otros partidos revisionistas hermanos suyos. La UCE se dedica a posicionar estratégicamente sus militantes en zonas de gran aflujo de gente para atosigar a los transeúntes intentando venderles su periódico «De Verdad» y captar a revolucionarios honestos pero sin formación ideológica para poder explotarlos económicamente y adiestrarlos para que formen parte y participen de sus fines contrarrevolucionarios. 

No hace falta extendernos más para que el lector sepa a qué intereses responden esta organización. 
Para saber mas sobre la historia de este partido, los hechos significativos de que sus jefes tengan varias empresas, varias de sus propiedades hayan sido embargadas por impago, se les haya denunciado por no tener dados de alta en la Seguridad Social a sus trabajadores, o los canallescos métodos de financiación para mantener el partido, véase: Unificación Comunista de España.

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