«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

jueves, 5 de marzo de 2015

La historia ha mostrado que si los marxista-leninistas no hacen sus deberes, la situación objetiva favorable para el derribamiento del gobierno reaccionario de turno será aprovechado por otras fuerzas igual o incluso más reaccionarias

Demostraciones y disturbios antigubernamental en Polonia, noviembre de 1982

«La revuelta de los obreros de Polonia [1] corroboró 
dos cuestiones capitales y de importancia de principios. Mostró que la fuerza de la clase obrera está en condiciones de acabar con un Poder reaccionario, sea éste revisionista o capitalista [mejor dicho sería: capitalista vestido de socialismo o abiertamente capitalista - Bitácora (M-L)].

Por otro lado demostró que el factor subjetivo, la fuerza política que dirige a la clase obrera, desempeña un papel decisivo. En el caso de «Solidaridad
», la clase obrera está manipulada y dirigida por la iglesia católica y la reacción polaca y mundial, que luchan por establecer otro régimen revisionista-capitalista a través de un camino erizado de peligros y de trágicas sorpresas. En caso contrario, si ese factor subjetivo fuera un verdadero partido comunista marxista-leninista, la clase obrera polaca llevaría a cabo una revolución proletaria e instauraría la dictadura del proletariado.

El camino de liberación de la clase obrera y del pueblo de Polonia, así como de los de todos los demás países revisionistas, de la explotación capitalista y de la opresión extranjera no es ni el de la conciliación con el régimen revisionista en el Poder y con la esclavitud del socialimperialismo soviético, ni el de la unión con el capital y la reacción occidentales. La lucha abierta y resuelta de las masas populares, bajo la dirección de la clase obrera, encabezada por un verdadero partido marxista-leninista, es el único camino que permite asegurar tanto el desarrollo de la economía, como la libertad y la independencia del país, como la restauración del socialismo.

La agudización de las contradicciones entre las potencias imperialistas, así como con sus socios en los respectivos bloques militares y económicos, conduce cada vez más a nuevas tensiones y conflictos, a guerras de carácter local y general por un nuevo reparto de los mercados, de las fuentes de materias primas y de las zonas de influencia. Esta es una ley del desarrollo del capitalismo.

Mas las contradicciones y los conflictos interimperialistas 
causan también el debilitamiento del sistema imperialista en su conjunto y en eslabones concretos de él. Corresponde a las fuerzas conscientemente revolucionarias saber aprovechar las situaciones creadas por estas contradicciones para movilizar a las masas, para hacerlas conscientes y lanzarlas a la lucha y la revolución». (Enver Hoxha; Informe en el VIIIº Congreso del Partido del Trabajo de Albania, 1 de noviembre de 1981)

Anotación de Bitácora (M-L):

[1] Para saber más sobre las revueltas de los obreros polacos y las fuerzas que entraban en juego véase la obra de Enver Hoxha: 
«¿Qué se oculta tras las huelgas de los obreros de los puertos polacos del Báltico?» de 1980.

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