«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

sábado, 23 de mayo de 2015

El Partido «Comunista» de Venezuela, su falso anti-imperialismo y la profundización de la «revolución»; Movimiento Venezolano de Trabajadores Comunistas, 2015

El siguiente artículo es una breve pero correctísima crítica del Movimiento Venezolano de Trabajadores Comunistas al revisionismo del Partido Comunista de Venezuela en su artículo: «El Partido «Comunista» de Venezuela, su falso anti-imperialismo y la profundización de la «revolución» del 14 de mayo de 2015.

Dicho estudio desmonta en especial dos concepciones de los revisionistas venezolanos: Primero: su falsa posición antiimperialista que en verdad niega y oculta sobretodo el papel de imperialismos como el ruso o chino en Venezuela; Segundo: la necia teoría de la «profundización del proceso» chavista sin exponer ni romper con el chavismo mismo. En realidad el primer concepto está unido al segundo y están interconectados, esto lo vemos mejor si observamos que:

1) No se puede mantener una política antiimperialista si se niegan los vínculos dependientes del imperialismo estadounidense con el gobierno venezolano de Nicolás Maduro y a la vez se santifica las relaciones con otros rivales imperialistas del imperialismo estadounidense como algo positivo. Cuando se habla de «unidad popular antiimperialista» en torno a un gobierno que está en las antípodas de garantizar tal cosa y lo demuestra con la entrada masiva de capital extranjero. Es decir, no se puede uno autocalificar de antiimperialista cuando se brinda por la unión con el imperialismo y sus tentáculos que no son otros que sus monopolios.

2) No se puede reivindicar un partido como «revolucionario», como «antiimperialista», como garante de los intereses anticapitalistas de toda las clases trabajadoras, ni mucho menos como destacamento armado y vanguardia del proletariado: cuando se celebra la unión de las clases explotadas nacionales con las clases explotadoras internacionales, y la unión de las clases explotadoras nacionales con las internacionales, como viene haciendo el Partido Comunista de Venezuela.

3) No se puede profundizar ninguna revolución de ningún tipo –antimonopolística, antifeudal, antifascista, anticolonial o socialista– sino se comprende los desarrollos históricos de nuestra época, eso incluye conocer y dominar la teoría leninista del imperialismo como fase superior del capitalismo, y cuando hablamos de comprensión significa albergar una comprensión total de sus puntos cardinales y no una visión de imperialismo de la época medieval o esclavista como hacen muchos de los actuales revisionistas modernos. Reducir el imperialismo a su forma de dominación colonial con presencia militar de ocupación y con sus agresiones militares e ignorar la forma de dominación neocolonial –forma de dominación fundamental del imperialismo tras la Segunda Guerra Mundial como es la exportaciones de capitales, es ser un ignorante y un pseudomarxista. Saber en qué época estamos es el nudo gordiano para determinar la estrategia y táctica de cualquier partido que se diga comunista marxista-leninista.

4) No puede realizarse una pretendida profundización del proceso «revolucionario» porque este movimiento jamás ha tenido el cariz revolucionario que pintan los revisionistas venezolanos: el movimiento del chavismo jamás salido de los marcos del sistema capitalista y burgués con todo lo que eso incluye en su caso particular: continuación del sistema parlamentarista burgués, promoción y defensa de la propiedad privada nacional y extranjera, no solución de la dependencia de los imperialismos extranjeros, y reforzamiento de la cultura burguesa y revisionista.

Por último añadir que el Partido Comunista de Venezuela pese a sus peroratas no puede liderar ningún proceso en su país –de carácter antifeudal, antineocolonial, antiimperialista, ni mucho menos socialista debido en lo fundamental a que:

5) El Partido Comunista de Venezuela que lleva desde 1998 hablando de «profundizar» el proceso «bolivariano-chavista» para abrir la «vía», «crear las condiciones» o la «perspectiva» para el socialismo. Plantear que un trabajo político de reforma del actual sistema abriría la perspectiva del socialismo desde las entrañas de un régimen demócrata-burgués venezolano es lo más burdo que se podría escuchar de un supuesto partido comunista, es togliattismo en estado puro, sobre todo cuando varios de sus dirigentes lo han afirmado diciendo que se debe respetar la legalidad burguesa de la constitución de 1999 –como también hace el chavismo al hablar de construir su «socialismo del siglo XXI»–. Pero bueno podríamos creer tales pamplinas de «crear la perspectiva socialista» si de verdad actuaran como comunistas y estuvieran trabajando para «crear una próxima perspectiva socialista» esto es, preparar a las masas en un espíritu revolucionario de toma de poder, establecimiento de la dictadura del proletariado para iniciar la construcción económica del socialismo, pero señores es imposible crear la «vía», «crear las condiciones» o la «perspectiva» al socialismo cuando el factor subjetivo del partido camina hacia evita criticar TODAS las teorizaciones y prácticas fundamentales del «socialismo del siglo XXI»; con lo que lejos de pasar a crear tal profundización revolucionaria, se sujeta entre las masas trabajadoras el misticismo acerca del actual gobierno revisionista y su carácter, se crean ilusiones parlamentaristas sobre la toma de poder, ilusiones sobre la Constitución y su carácter burgués, distorsiones sobre la propiedad capitalista haciéndola pasar como socialista, etc. Eso nos lleva al siguiente punto.

6) Desde el PCV jamás se ha roto ideológicamente con el actual gobierno del «revisionismo del siglo XXI», de hecho sus tesis han sido y son meramente seguidistas: 

«Con el liderazgo indiscutible del Comandante Presidente Hugo Chávez Frías, para avanzar victoriosamente rumbo al socialismo». (Partido Comunista de Venezuela; Tesis de discusión sobre el partido de la revolución, 2013)

Poco después bajo el eslogan: «¡Profundizar la revolución con Maduro!», legando en su liderazgo la suerte del proceso como pretendido presentante de la clase obrera: 

«Sujeto histórico principal de las transformaciones profundas de la sociedad en la vía hacia la construcción del socialismo». (Partido Comunista de Venezuela;  Resolución de la XII Conferencia Nacional del PCV sobre candidatura presidencial, 10 de marzo de 2013)

A eso se le suman los ruegos para que el PSUV se libere de sus dubitaciones en vez de luchar por atraerse a sus revolucionarios honestos cansados de sus vacilaciones y conciliaciones. Aunque por supuesto el PCV mantiene un lenguaje más a la izquierda que el PSUV –¡solo faltaría!–, no es menos cierto que aún así las tesis del PSUV y del PCV son calcadas en muchos puntos –no nos pararemos a especificar esta vez–. La prueba simple está en que para conformar el aspecto ecléctico y contradictorio de sus teorías revisionistas acuden tanto uno como el otro a famosos ideólogos de la burguesía: es el caso de Manuel Sutherland –quién niega el leninismo y en especial la tesis del imperialismo– que forma tanto a las juventudes de un partido como de otro, o el revisionista español –carrillista, titoista, maoísta y jruschovista– José Antonio Egido, que también ha sido acogido por las dos bancadas para sus teorizaciones. Recordemos que el propio Pedro Eusse celebró la propuesta chavista de crear una V Internacional, donde Eusse añadió que debía «unir el mayor número de partidos, progresistas, de izquierda y revolucionarios», o lo que es lo mismo suspiraba de alivio que en tal organización se pudiera unir a ella cualquiera bajo tan amplias etiquetas.

7) Su influencia en el panorama venezolano tras más de una década de «revolución bolivariana» ha sido ínfimo, y lejos de crecer ha mermado, descomponiéndose como partido debido a que las masas ven que no aporta nada diferente del partido chavista y no deja de ser su palmero incluso en sus políticas más antipopulares por miedo a que el PSUV de un codazo y sin su apoyo le mande al ostracismo político del panorama político venezolano. Esto hace que seguramente el futuro del PCV haga que acabe siendo absorbido por el Partido Socialista Unificado de Venezuela o que en el caso de un hipotético caída del gobierno de Maduro continué su posición de organización sucursal del PSUV con nula influencia en la sociedad y nula personalidad. Este cambio cualitativo no puede ocurrir cuando el PCV solo se limita a criticar a la oposición más derechista y contentarse con comprar los argumentos del PSUV para no «profundizar la revolución» incluso apoyando los actos más descaradamente en contra del proletariado venezolano, pero siguen apoyando pese a ello al gobierno en TODO «por el bien de la profundización del proceso»Esta es la causa que desde el 1998 este partido siga estancado y las masas populares no se fijen en su trabajo; ¿por qué iba a crecer en influencia en Venezuela? ¿en base a qué? ¿que propone diferente del PSUV? ¿que hace para lograrlo? Nada reseñable. Como decimos, se ha llegado a apoyar incluso las medidas más reaccionarias del gobierno por no molestar al PSUV; dicho partido –el PCV carece de la personalidad que un partido comunista debe tener, y las masas populares no van a aceptar su programa y van a enfilar su partido sin más.

8) El propio Partido Comunista de Venezuela jamás ha hecho autocrítica de los orígenes de su fundación y su evolución, siendo conocidos sus postulados browderistas y sus marcados rasgos jruschovistas-brezhnevistas conforme avanzaban los años. De hecho actualmente sigue venerando como dioses a las figuras revisionistas que llevaron a tal atolladero al partido como son por ejemplo Gustavo Machado. Esto en su política de relaciones nacionales, en la política de relaciones internacionales dicho partido reivindica a cualquier revisionismo pasado: como el revisionismo yugoslavo pero también los actuales como el revisionismo chino, cubano o coreano. Vemos como se interrelaciona un frente –el internacional– con el otro –el nacional: como mientras se arenga las teorías y prácticas de otros revisionismos se está reafirmando su oportunismo, el cual complementa con el hecho de que en el interior ya práctica teorías revisionistas sean propias o adaptadas del exterior. Con ello se confirma más si cabe, que este partido en el caso de una hipotética situación de toma de poder –pedimos al lector que haga esfuerzos imaginativos– estaría claro que con dichos desarrollos ideológicos está incapacitado para construir el socialismo, construiría más bien un pseudosocialismo parecido al del actual gobierno o al de los revisionismo extranjeros que saluda y defiende con fervor.

No queremos extendernos demasiado en una introducción a otro documento. Pero ya que este mediocre partido es notablemente alabado por los revisionistas modernos de varios países –en su naturaleza está además solidarizarse con cualquier movimiento que se diga comunista y que no critique su organización, por tanto, este análisis será ampliado en breve por Bitácora (M-L) en forma de críticas más amplias y extensas para que el lector resuelva sus dudas sino ha comprendido algún punto:

El documento:

Pedro Eusse hablando en noviembre de 2014

Analizando lo expuesto por Pedro Eusse Secretario Nacional del Movimiento Obrero y Sindical del P”C”V  en el artículo sobre el 1 de Mayo publicado en Tribuna Popular (1), podemos apreciar lo siguiente:

Según el:

“El hecho más resaltante y determinante es el desarrollo del plan estratégico del imperialismo (EEUU y UE) como imperialistas en su empeño por imponer su hegemonía unipolar, derrotando a las potencias emergentes –particularmente China y Rusia– y a sus bloques de influencia (BRICS)”.

Aquí se puede ver que el imperialismo estadounidense como actor principal es el malo que derrota a China  y Rusia. No se hace referencia a China y Rusia como países imperialistas sino como víctimas de EEUU y dice:

“En nuestro caso se pone de relieve, como nunca, la contradicción entre la nación venezolana y el imperialismo, encabezado por la potencia estadounidense. Nunca ha estado tan clara la necesidad de la más amplia unidad de la clase obrera y de todo el pueblo trabajador para vencer la arremetida del enemigo principal de nuestra soberanía nacional y de nuestras posibilidades de avance libertario.

“Imperialismo encabezado por la potencia estadounidense”. Sabemos que la hegemonía la tienen los Estados Unidos, país que muestra descaradamente su política violenta que obedece a los intereses económicos de la oligarquía financiera, pero las demás potencias capitalistas que de manera demagógica hablan de “paz” de “ayuda” de “defensa de los pueblos” ¿que significan para este partido estos países?.   Debemos partir por realizarnos la pregunta ¿Qué es para el PCV el imperialismo? ¿Qué es para el PCV el anti-imperialismo?

¿Se referirá Eusse a la tesis imperialista combatida por Lenin del renegado Kautsky que pretende hacer pasar al imperialismo como una forma de política belicista, de anexión a colonias, una política violenta, o la tesis Leninista del imperialismo como “fase de desarrollo en la que ha tomado cuerpo la dominación de los monopolios y del capital financiero, ha adquirido señalada importancia la exportación de capitales, ha empezado el reparto del mundo por los trust internacionales, y ha terminado el reparto de toda la tierra entre los países capitalistas más importantes”.(Lenin, El Imperialismo fase superior del capitalismo, 1918).  Pues este “Comunista” no se esfuerza en exponer la tesis leninista del imperialismo sino de repetir la tesis Kautskiana de su homologo PSUV y hacer ver como el único peligroso para el proletariado a los Estados Unidos  y no a las potencias imperialistas que mantienen a Venezuela bajo su dominación como lo son Rusia y China.

Lenin en su tesis enseña que:

“De este modo se disimulan, se velan las contradicciones más importantes de la fase actual del capitalismo, en vez de ponerlas al descubierto en toda su profundidad, resulta reformismo burgués en lugar de Marxismo” y más adelante habla de que “Suplantar el contenido de la lucha de las transacciones entre los grupos capitalistas por la forma de esta lucha y de estas transacciones (hoy pacifica, mañana no pacifica, pasado mañana otra vez no pacifica) significa descender hasta el papel de sofisma”. (Lenin, El Imperialismo fase superior del capitalismo, 1918)

De igual forma nos muestra que en la época del capital financiero

“Son típicos no sólo los dos grupos fundamentales de países  – los que poseen colonias y las colonias  sino también las formas variadas de países dependientes que desde un punto de vista formal, político, gozan de independencia, pero que en realidad se hallan envueltos en las redes de la dependencia financiera y diplomática (…) este género de relaciones entre grandes y pequeños Estados han existido siempre, pero en la época del imperialismo capitalista se convierte en sistema general, entran, como uno de tantos elementos, a formar el conjunto de relaciones que rigen el reparto del mundo, pasan a ser eslabones en la cadena de operaciones del capital financiero mundial”. (Lenin, El Imperialismo fase superior del capitalismo, 1918)

En Venezuela, por ejemplo, la oligarquía financiera China y Rusa sacan provecho de ese supuesto “anti-EEUU”  a través de convenios con PDVSA por medio de empresas Mixtas donde cuentan con el 40 % de las acciones, a través de créditos,  de creación de Áreas Económicas Especiales donde los capitalistas gozan de la exoneración del 100% del Impuesto Sobre la Renta (ISLR).

Entonces llamar al proletariado a la “defensa de la patria bolivariana” a la “amplia unidad para derrotar las amenazas imperialistas, preservar las conquistas populares y profundizar el proceso” ¿Es  educar con conciencia de clase al proletariado sobre las teoría Leninista del imperialismo? ¿Esto acaso no es pregonar ideas burguesas en el seno del movimiento obrero? ¿Por qué no se denuncia la dominación de otros imperialismos en nuestro país? ¿Por qué no conceptualizar la tesis Leninista del Imperialismo y brindar al proletariado de su arma para la emancipación?.  Para más descaro el P”C”V en su periódico Tribuna Popular de Marzo del 2015 se refiere al partido que gobierna a la China imperialista como partido que:

“Tiene una larga tradición de hermandad y solidaridad con Venezuela y su Partido Comunista, el PCV, por lo que la presencia de una delegación de PCCh en tierras bolivarianas naturalmente incluyó la visita a la sede nacional del PCV en Caracas. (…) Fue recibida por Carolus Wimmer, Yul Jabour y Josmel Mesa. (…) Finalmente el PCCh y el PCV ratificaron el compromiso de seguir trabajando y articulando en los diferentes espacios internacionales”.

Es decir este partido “comunista” le da la bienvenida en su casa a un partido que busca posicionarse en la hegemonía por la explotación de los pueblos del mundo. Vemos pues que para estos “comunistas” China no es un país imperialista sino un país que se compromete a trabajar de manera solidaria con Venezuela.

Pero volvamos al artículo sobre el 1 de Mayo, Eusse en su artículo, más adelante plantea:

Dotar a nuestra clase y a las masas populares, en general, de elementos que le permitan elevar el nivel de sus luchas, desarrollar su conciencia revolucionaria, producir una sostenida y acelerada acumulación de fortalezas que le permitan crear la correlación de fuerzas favorable para ponerse al frente de la amplia alianza antiimperialista, tomar en sus manos laboriosas el timón del proceso de cambios y llevarlo a buen puerto: el inicio de las profundas transformaciones revolucionarias –políticas, económicas, sociales, culturales– que concluyan en la edificación del Socialismo, en la perspectiva de la sociedad Comunista.” 

Sobre estas “profundas transformaciones revolucionarias” se refiere a la “PROFUNDIZACIÓN DE LA REVOLUCIÓN” de la cual hablaremos más adelante.

¿Tomar el timón del proceso de cambios?, querrá decir este “comunista” el proceso de reformas que emprendió Chávez desde el triunfo en las elecciones del 98 a la cual hacen referencia en sus documentos de partido donde definen ese “proceso actual” en su línea política aprobada en 14° congreso del 2011 como:

“Gobierno democrático, progresista, de orientación patriótica, antioligárquica y antimonopólica, inscrito en un proceso de liberación nacional que se desarrolla pese a grandes dificultades, que promueve una distribución más equitativa de la riqueza, y que avanza en la ruptura de la dominación imperialista que todavía atenaza a nuestro país; b) condiciones propicias para abrir cauces a la perspectiva socialista en dependencia de que construyamos una nueva correlación de fuerzas favorable a la clase obrera y al pueblo trabajador en general.

¿Antioligárquica?, ¿Antimonopólico?, ¿Liberación nacional?, ¿Ruptura de la dominación imperialista? ¿Condiciones propicias para abrir cauces a la perspectiva socialista?

Según lo expuesto por el PCV, se pudiera pensar que, los convenios realizados entre Venezuela y países imperialistas como EEUU, España, Francia, China, Rusia, etc.;  forman parte de ese “anti imperialismo” y según él estamos inscritos en un proceso de “liberación nacional”.  Pero vemos acuerdos entre PDVSA y multinacionales capitalistas,  como la AVHI (Asociación Venezolana de Hidrocarburos) donde existe la participación de más de 21 monopolios que esperaban invertir más de 19 Billones US$ en un período de 2003-2008 (2). Entre estos monopolios  se encuentran ExxonMobil, Mitsubishi, Chevron, Shell, China National Petroleum Company y Repsol. Así pues, vemos como la burguesía mediante la empresa estadounidense Chevron cuenta con participación en proyectos como: Petroindependiente,  Petroboscan,    Petropiar, la empresa Española Repsol en los proyectos Petroquiriquire, Petrocarabobo, la empresa Brasileña Petrobras en los proyectos Petrowayu, Petrokariña, Petroven-bras, Petroritupano  la empresa Rusa Rosneft en el proyectos Petrovictoria, el Banco Ruso Gazprombank en el proyecto Petrozamora,  la empresa China SINOPEC en el proyecto Petrolera Paria, la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC) en los proyectos Petrolera Sino-venezolana, Petrourica, Petrolera Sinovensa, Petrozumano, y un largo etcétera de monopolios cuyas acciones en la mayoría de los casos es de 40 % en áreas estratégicas de nuestro país para la explotación del crudo y el gas.(3)

Este Gobierno “anti-imperialista”, inscrito en un proceso de “liberación nacional” otorga concesiones a China a través de préstamos de hasta 5000 millones de dólares  para financiar proyectos de “desarrollo en Venezuela” operando como la principal fuente de financiamiento en Venezuela. Vemos la participación cada vez mayor de empresas Chinas como por ejemplo la China Sany Group encargada de construir 20.000 viviendas(4). El presidente de esta empresa Xiang Wenbo en el 2013 ocupaba el puesto #305 de los más ricos en China y el puesto #1342 de los más ricos del mundo.

En el fondo binacional entre China y Venezuela el país asiático ha otorgado prestamos por más de 45.000 millones de dólares que Venezuela paga con envió de petróleo en los que actualmente se envían hacia esa potencia imperialista más de 500.000 barriles diarios de crudo. Entonces, se puede hablar de ¿Liberación nacional?, ¿anti-monopolios? Entonces a que se deben estos convenios como como por ejemplo, PETROVICTORIA empresa mixta entre PDVSA y la empresa estatal Rusa Rosneft – la cual aparece en la revista Forbes como uno de los   monopolios más grandes del mundo   y es propiedad del Russian Regional Development Bank – que cancelará un bono de 1.100 millones de dólares  para la explotación de crudo y gas en la faja petrolífera del Orinoco (5).

Después de mencionar esto debemos realizar nuevamente la pregunta ¿“gobierno democrático, progresista, de orientación patriótica, antioligárquica y antimonopólica, inscrito en un proceso de liberación nacional”?. Pues para los que conciben el Imperialismo – como es el caso del PCV y su hermano PSUV – como una política de violencia, de anexión a colonias y de injerencia, es natural que se realice este tipo de caracterización cuyo fin es ocultar la naturaleza del imperialismo, su base económica.

Continuemos, más adelante dice:

“El PCV, instrumento revolucionario de lucha política de la clase obrera y del pueblo trabajador de la ciudad y el campo, ha generado un conjunto de iniciativas y políticas orientadas a dotar a nuestra clase y a las masas populares, en general, de elementos que le permitan elevar el nivel de sus luchas, desarrollar su conciencia revolucionaria, producir una sostenida y acelerada acumulación de fortalezas que le permitan crear la correlación de fuerzas favorable para ponerse al frente de la amplia alianza antiimperialista, tomar en sus manos laboriosas el timón del proceso de cambios y llevarlo a buen puerto: el inicio de las profundas transformaciones revolucionarias –políticas, económicas, sociales, culturales– que concluyan en la edificación del Socialismo, en la perspectiva de la sociedad Comunista.

A ver, “elementos que permitan elevar sus luchas”. Entonces uno de los elementos según ellos sería el FNLCT. “Desarrollar conciencia revolucionaria, producir acumulación de fortalezas para crear correlación de fuerzas para ponerse al frente de la “alianza anti-imperialista”. El PCV habla de “desarrollar conciencia revolucionaria” pero ni siquiera cuenta con un plan de formación activo para sus militantes.

Producir acumulación de fuerzas para ¿crear correlación de fuerza? ¿Qué han hecho, por lo menos, los últimos 15 años?, ¿con que correlación de fuerzas cuentan hoy? ¿Cómo es que después de tantos años, por lo menos del 99 para acá, ahora si forman un frente de trabajadores? ¿Persigue el FNLCT los intereses cardinales del proletariado?, ¿Se amolda el FNLCT al marco del estado burgués pese a sus exigencias? ¿Educa el PCV en el seno del FNLCT sobre la necesidad de alcanzar la revolución socialista, la dictadura del proletariado, sobre el imperialismo? O simplemente se conforma con una política economista, electorera, de culto a la espontaneidad.

Para el PCV su forma de “desarrollar conciencia revolucionaria” es su política Tradeunista de salir en una marcha contra la tercerización, contra las políticas anti sindicales, contra la “guerra económica”, contra el “imperialismo”, por la nacionalización del comercio exterior, por los consejos de trabajadores, etc. Es decir, limita su actividad a   ciertas reformas bajo el capitalismo – que en parte son necesarias pues significan un avance pero que la actitud de un partido realmente comunista no se debe limitar a esto – y para ello  “organiza” a los obreros para decirle al gobierno que lo está haciendo mal, que promulgue determinadas leyes y que la clase obrera debe tomar el timón de este “proceso revolucionario de la revolución” para “dar al traste con la burguesía y el estado burgués” bajo la “PROFUNDIZACIÓN DEL PROCESO, DE LA REVOLUCIÓN”.

Como partido revisionista que busca esconder sus verdaderas intenciones y sus verdaderos intereses burgueses, este partido plantea en el artículo de Eusse que “el movimiento obrero y sindical clasista no sólo lucha por preservar y conquistar mejores condiciones de vida y trabajo, es decir, no nos conformamos con alcanzar las mejores condiciones en la venta de la fuerza de trabajo, sino que nos proponemos aniquilar el sistema de explotación capitalista, romper las cadenas de opresión que imponen el capital y el Estado burgués a las y los trabajadores y al pueblo en general.” ¡Vaya que saben cacarear!,  luego dice: “En función de ello nos planteamos la “profundización del proceso de cambios progresistas que se desarrolla en Venezuela, pero bajo la conducción revolucionaria de la clase obrera y el pueblo trabajador de la ciudad y el campo.” “En función de ello, el PCV, la CCT-CV y el FNLCT le han propuesto a las masas trabajadoras luchar por la aplicación de una nueva y revolucionaria política económica que haga posible romperle el espinazo al modelo económico rentista y dependiente que caracteriza al capitalismo en Venezuela, avanzando en la construcción de un modelo económico productivo con el protagonismo esencial de la clase obrera y de todo nuestro pueblo trabajador.”

He aquí el quid de la línea del PCV. Para ellos el proletariado alcanzará la aniquilación del Estado burgués, del capitalismo, la construcción del socialismo mediante la “PROFUNDIZACIÓN DE LA REVOLUCIÓN”, veamos como lo plantea el Buró político en la página  Tribuna Popular en una publicación con fecha 9 de Junio del 2014:  “El Buró Político del Partido Comunista de Venezuela (PCV), informó hoy que en la reunión con el Presidente Nicolás Maduro y el Gran Polo Patriótico (GPP) desarrollada el pasado jueves 29 de mayo, propuso avanzar a profundos cambios en la política económica y laboral del gobierno nacional, con el objetivo de derrotar las intentonas golpistas y abrir cause a una verdadera transición al socialismo.”

Pero una muestra  más descarada que revela aún más su revisionismo son las Declaración de Pedro Eusse publicadas en Tribuna Popular el  10 de Junio de 2014  “Es necesario un cambio profundo en la política laboral del gobierno, si nosotros queremos de verdad profundizar este proceso y reorientarlo hacia la construcción del Socialismo, tenemos que desarrollar una política laboral que permita fortalecer la capacidad de lucha de la clase trabajadora contra el capital y contra el Estado burgués”.

Esto quiere decir que para el P”C”V aún hay esperanzas de “reorientar” el “proceso revolucionario” hacia la construcción del socialismo, hacia una verdadera “transición” pacífica “al socialismo”. Todo esto pues, sin revolución proletaria, sin dictadura del proletariado, sin abolición de la propiedad privada y expropiación de los capitalistas, sin la ruptura real con los monopolios que dominan nuestro país, sin la eliminación de la burguesía como clase, sin la expropiación de los terratenientes, es decir, como diría el camarada Lenin:

“En una palabra: lo que pretende Kautsky es revolución sin revolución, sin lucha enconada, sin violencias. Es como pedir que hubiera huelgas sin apasionada lucha entre obreros y patronos. ¡A ver quién distingue entre semejante “socialista” y un adocenado burócrata liberal!”. (Lenin, La Revolución proletaria y el renegado de Kautsky, 1918)

A veces suelen negar que no se habla de “profundización de la Revolución” pero luego sale su secretario general Oscar Figuera y dice en sus declaraciones publicadas el 16 de Julio del 2014 en Tribuna Popular, “el país se debate entre la reforma y la profundización de la Revolución (…) ante la amenaza del fascismo y del reformismo es perentorio profundizar los procesos revolucionarios” Preguntamos nosotros ¿Cual revolución?, ¿Se puede alcanzar el socialismo mediante reformas?, pues  para el PCV si, y según este partido en Venezuela hubo una revolución y debe ser profundizada para acabar con el capitalismo.

El PCV centra su actividad, su horizonte en que el proletariado debe luchar por esas reformas (profundización). Es querer hacerle entender al proletariado que el PSUV – partido burgués que defiende abiertamente la propiedad privada y niega el papel revolucionario del proletariado en la construcción del socialismo – se encuentra en la posibilidad de construir el socialismo pero, como no se reforma adecuadamente, como no realiza “un profundo cambio en la política laboral” pues ellos tomaran la batuta, tomaran el timón – suponemos que por la vía electoral burguesa ya que esto de por si es abandonar la tesis Marxista de la necesidad de la revolución proletaria y de la dictadura revolucionaria del proletariado –  y lograrán alcanzar esas reformas (profundización) dando pie a la destrucción del Estado Burgués y se podrá avanzar “de verdad verdad” en la construcción del socialismo.

Pretender que puede existir una transición al socialismo sin antes haber organizado y llevado a cabo una revolución proletaria capaz de establecer la dictadura revolucionaria del proletariado que garantice el ascenso del proletariado como clase dominante capaz de aplastar violentamente la resistencia de la burguesía, que le arranque a la misma la maquina estatal para destruirla y construir desde sus cimientos una nueva sociedad socialista, es taparse los ojos frente a la realidad, es interpretar metafísicamente los hechos de la sociedad y no con el método Marxista del materialismo dialéctico, es desviar la lucha revolucionaria del proletariado y condenarla a la explotación del trabajo asalariado.

Esto deja en evidencia pues lo que hemos expuesto en nuestro comunicado sobre el  1 de Mayo  de que “En Venezuela no existe partido que represente los intereses del proletariado, que luche por la revolución proletaria, por el socialismo y el  comunismo. La clase obrera debe luchar abnegada y tenazmete por la construcción de su propio partido, por la defensa del Marxismo Leninismo frente a los reformistas y revisionistas”.

De tal forma desde el Movimiento Venezolano de Trabajadores Comunistas  (MVTC) lucharemos incansablemente por desenmascarar el revisionismo, por denunciar estos embaucadores de la clase obrera que aspiran mantener al proletariado y demás sectores oprimidos bajo la explotación, bajo la dominación de los imperialistas, que con su praxis defienden directamente los intereses de la burguesía mellando el filo revolucionario del Marxismo-Leninismo. Por lo que trabajaremos incansablemente, por la construcción de un verdadero partido comunista que represente los intereses de la clase obrera y demás sectores explotados, que luche tenazmente por la revolución proletaria, por el socialismo y el comunismo.
Heison Montes
Secretario Político del Movimiento Venezolano de Trabajadores Comunistas

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