«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

jueves, 23 de julio de 2015

La lucha contra el nacionalismo en el Partido Comunista Búlgaro; Vasil Kolarov,1949

[Enlaces de DESCARGA del texto en PDF al final del documento]

«Al subrayar que Traycho Kostov se había convertido, consciente o inconstantemente, en la bandera de todos los elementos reaccionarios y partidarios de una restauración, el camarada Georgi Dimitrov había acertado. La reacción ha proclamo a Kostov como héroe nacional e invita a sus partidarios a agruparse alrededor de él para combatir al Partido Comunista Búlgaro y al Gobierno del Frente de la Patria, para separar a Bulgaria de la Unión Soviética y de todo el campo antiimperialista». (Vasil Kolarov; La lucha contra el nacionalismo en el Partido Comunista Búlgaro, 1949)


Introducción de «Bitácora (M-L)»

Como lo expresado otras veces, cuando hablamos de Traycho Kostov nos referimos a una figura que fue desenmascarada durante los juicios de 1949 como confidente de la policía del Rey Boris tras su arresto de 1942, como agente británico durante la Segunda Guerra Mundial, y como enlace entre estos y Tito durante la guerra y posguerra. Esta pérfida influencia, como ocurrió en Albania con Sejfulla Malëshova o Koçi Xoxe, era fácil de demostrar sobre todo por el tipo de tendencias derechistas-nacionalistas que estos elementos albergaban, hablamos de rasgos tales como: 

1) querer diluir el partido en una organización de masas como el frente; 

2) la subestimación de la fuerza de la clase obrera y su partido en la lucha contra las clases explotadoras nacionales e internacionales y la tendencia a estar a la defensiva, la búsqueda por una cosa u otra de un parón o como mínimo un atenuamiento de la lucha de clases bajo cualquier excusa; 

3) la igualación de las relaciones entre un país socialista con el resto de país socialistas a las relaciones que mantiene con otros países no socialistas; 

4) las tendencias fraccionalistas y a los métodos militares, falta de autocrítica en los errores pasados o presentes, y la máxima de intentar adjudicarse todos los méritos pero intentar delegar responsabilidades de errores en terceros; 

5) negar la necesidad de la dictadura del proletariado sobre las clases explotadoras nacionales para la construcción socialista y confiar en que «las clases explotadoras que lucharon contra el hitlerismo se integrarían pacíficamente en el socialismo»; 

6) intentar teorizar tesis económicas que igualasen el sector privado al sector socialista y pedir incluso un «equilibrio» y «sana competición» de dichos sectores; 

7) las propias actitudes antisoviéticas en distintos campos, bajo conatos nacionalistas, una subestimación de su experiencia socialista o tomando a la Unión Soviética como una potencia imperialista. 

Todos estos son rasgos que eran tangenciales en todos estos elementos protitoistas que por igual intentaban aplicarlos en sus respectivos países. En este caso con Kostov encontraremos prácticamente todos estos, aunque en la presente obra no se profundicen en todos estos rasgos e incluso algunos ni se mencionen. Para entender este caso hay que recordar que Traycho Kostov había formado parte de la tendencia izquierdista-sectaria, opuesta a Georgi Dimitrov y Vasil Kolarov, que dominó temporalmente el partido entre 1929 y 1930, tendencia que se acabaría reconociendo como la versión búlgara del trotskismo y que una vez derrotada, algunos como Traycho Kostov acabarían renegando de ella, aunque fuera solo formalmente hasta encontrar mejor ocasión de restablecer su línea en el partido.

Este texto de Vasil Kolarov escrito meses antes de la muerte de Georgi Dimitrov, aunque no es muy extenso, sirve para romper con las mentiras y elucubraciones tanto de la burguesía como de otros presuntos «marxista-leninistas» sobre el tema del kostovismo, donde: 1) se especulaba que la cuestión de Traycho Kostov se reducía a que «Kostov era el cabeza de turco para desviar a la opinión de problemas mayores»; o 2) que esta purga se trataba de simples «luchas intestinas y arribistas» en «las altas esferas de la burocracia comunista». Este texto también quiebra un mito añadido donde se ponía en duda el papel de Georgi Dimitrov en el desenmascaramiento de tal elemento nacionalista-derechista como Kostov, aunque eso ya lo habíamos corroborado otras veces. Sabemos que el partido discutió la cuestión de Kostov a finales de 1948 –que había demostrado en las materias económicas actitudes antisoviéticas muy descaradas que suponían un paralelismo con el titoismo yugoslavo– dando como resultado su expulsión del Buró Político. Georgi Dimitrov le denunció públicamente dentro del partido durante el Pleno del Comité Central de enero de 1949; en junio fue detenido y confesó por escrito todas sus fechorías.

Dimitrov muy enfermo en Moscú, envió esta carta al partido:

«En cuanto a lo de Kostov y los que piensan como él, el caso aún no se ha terminado. Después de leer las actas y la larguísima declaración de Traycho Kostov, he llegado a la conclusión de que se trata no sólo de un individualista intelectual y un arribista despiadado, sino de un astuto, traidor sin escrúpulos que no pueden permanecer en un partido que realmente sea bolchevique. Traicho Kostov se llena de odio base y oculta las piedras en su seno, con la esperanza de aprovechar cualquiera de las situaciones difíciles futuras en su favor con el fin de llegar a la cima de nuevo con sus intrigas y traiciones sin precedentes». (Georgi Dimitrov; Carta al Comité Central del Partido Obrero (comunista) Búlgaro, junio de 1949)

Durante el juicio: Traycho Kostov negó ciertas partes de su declaración previa, y cuando fue condenado a muerte, volvió a reconocer su primera declaración con el objetivo de conseguir clemencia.

***

Para completar la lectura sobre la lucha contra las desviaciones nacionalista-derechistas en Bulgaria entre 1944-1953, recomendamos la obra que ya hemos publicado de Vulko Chervenkov: «Georgi Dimitrov y la lucha contra el titoismo en Bulgaria» de 1950, así como la obra de Wilfred Burchett: «Las democracias populares» de 1950, donde se explica el juicio de Kostov y se dan muchos detalles de su caso y de su personalidad.

Notas

[1] Lectura Online AQUÍ ó Descarga en PDF AQUÍ.

[2] Todos los documentos del autor editados por el equipo de este Blog AQUÍ.

[3] Todos los documentos editados por el equipo del Blog en el apartado BIBLIOTECA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

«¡Pedimos que se evite el insulto y el subjetivismo!»