«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

domingo, 28 de agosto de 2016

Algunas cuestiones económicas sobre la restauración del capitalismo en la Unión Soviética y su carácter socialimperialista; Equipo de Bitácora (M-L), 2016

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«Entonces, que la propiedad pública, estatal o como se quiera llamar, tenga mayor o menor peso en los países capitalistas, no supone que sea una propiedad socialista puesto que la misma está regida por leyes económicas capitalistas, no supone tampoco que sea una propiedad que beneficia a los trabajadores sino que beneficia, mantiene y amplia la dominación económica de la burguesía del país. Aplicase también a los países revisionistas-capitalistas de todo tipo que tengan mayor o menor proporción de «empresas públicas» en su economía». (Equipo de Bitácora (M-L); Algunas cuestiones económicas sobre la restauración del capitalismo en la Unión Soviética y su carácter socialimperialista, 2016)


Preámbulo

El siguiente texto es resultado del tronco central de una carta de un miembro del Equipo de Bitácora (M-L) a un ex militante del Partido Comunista de España (marxista-leninista) que estuvo en la organización hasta inicios de los años 70 cuyo nombre no revelaremos. Dicho sujeto sostiene que la restauración del capitalismo en la Unión Soviética se dio hasta 1991, aludiendo pues que los albaneses y otros marxista-leninistas de los 60 y 70 como el PCE (m-l) de la época se equivocaban al hablar de restauración del capitalismo y calificarlo de socialimperialista.

Esta carta tenía como propósito pues, desmontar esa defensa de la Unión Soviética de 1953-1991 como país socialista e internacionalista que gran parte de los seguidores del revisionismo soviético han querido pintar. Hemos reescrito y ampliado notablemente algunas partes para hacerlas entendibles al lector, para hacer que el documento sea más didáctico.

Queremos dejar claro que el motivo de lanzamiento del documento es ese: la repulsa que nos produce encontrarnos con relativa facilidad con apologistas del revisionismo soviético, en parte, por culpa de los marxista-leninistas que no han sabido derribar ese mito.

A esto una demostración:

«La desgracia del movimiento comunista internacional fue que el apego al comunismo era a menudo más sentimental que doctrinal, incluso en vida de Stalin. Y es esta religiosidad la que usan los revisionistas para combatir la teoría y práctica del socialismo científico. Cuando se consideró urgente hacer frente a estas debilidades y aumentar la comprensión del marxismo-leninismo a un alto nivel científico, se encontraron con una gran resistencia pasiva –la indiferencia y la inacción– y activa –con hostilidad– de muchos ejecutivos del aparato del partido, el Estado y la economía. En el resto del movimiento obrero internacional, las desviaciones a menudo también se fueron fraguando poco a poco, ya sea en los partidos comunistas de los países imperialistas –con el socialchovinismo– o de los países dependientes –con el nacionalismo tercermundista–. En la Unión Soviética, los elementos hostiles como los jruschovistas eran ciertamente una minoría, pero estos elementos gozaron del apoyo de muchos elementos inertes. Viacheslav Mólotov fue el tipo de figura con la naturaleza característica de estos elementos inertes cuya comprensión de los nuevos acontecimientos era superficial y por lo tanto eran propensos a mostrarse inestables». (Vincent Gouysse; Imperialismo y antiimperialismo, 2007)

El comunismo no necesita de gente bien intencionada pero pasiva, cobarde y conformista como Mólotov que obstaculizan la lucha contra oportunistas como Jruschov, sino que necesita de gente formada ideológicamente, fiel, valiente, y comprometida hasta sus últimos días como Hoxha.

Mientras un movimiento o un individuo marxista-leninista no comprenda la máxima básica de que debe pertrecharse del materialismo dialéctico como método para analizar los fenómenos sociales y que esto incluye una exclusión del sentimentalismo para analizar las cuestiones, dicho movimiento o dicho será un revolucionario que simpatiza con el marxismo-leninismo y aplica ciertas cosas de él que le gusta y acepta, pero jamás un marxista-leninista.

Notas

[1] Lectura Online AQUÍ [Scrib] ó Descarga en PDF AQUÍ [MEGA].

[2] Todos los documentos del autor en este Blog AQUÍ.

[3] Todos los documentos en PDF editados por el equipo del Blog en el apartado BIBLIOTECA.

2 comentarios:

  1. En una parte del texto hay una cita de Enver Hoxha en el cual afirma: "Las consecuencias de esta línea se observan en la vida diaria del pueblo soviético. En el mercado existe carencia de ar
    tículos de primera necesidad, han aumentado la inflación, el desempleo, la fluctuación de la fuerza de trabajo, se registran alzas declaradas y no declaradas de los precios de los diversos productos." Pero no encuentro dato alguno en el que aparezca el desempleo en la Unión Soviética, ya que lo único que sale es que el desempleo fue de un 0% tanto en la etapa de la dictadura del proletariado como luego en su deriva revisionista. ¿Se sabe de dónde sacó Hoxha los datos para esa afirmación? Un saludo.

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    1. No habíamos visto este comentario... Vamos a buscar material al respecto... Saludos y disculpa por lo tarde...

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