«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

jueves, 27 de octubre de 2016

El maoísmo solapado de Reconstrucción Comunista (RC) es una negación de las luchas y lecciones de los marxista-leninistas; Equipo de Bitácora (M-L), 2016


«En la entrada anterior: «¿Por qué los de Reconstrucción Comunista (RC) copian nuestros documentos?», en el que nos referíamos al método deshonesto, al «copia y pega» de documentos nuestros o de otras organizaciones u autores, del que hacían uso para conformar «su núcleo teórico»:

«Reconstrucción Comunista (RC) que ahora sus líderes participan en Universidad Obrera (UO), no sabemos si se trata de un reconversión o de un dispositivo que opera bajo el paragua de RC, pero el caso es que esta organización ha venido teniendo la tendencia reiterada a copiar el tronco central de nuestras citas, análisis, conclusiones y documentos en general en un claro síntoma de esterilidad teórica. De hecho, a simple vista hemos corroborado de que sus pocas obras extensas son un copia y pega de las nuestras. Empezaron por una sutil similitud en los títulos, por coger nuestras citas seleccionadas en castellano y las traducciones usadas –copiando incluso los errores que hemos cometido en algunas traducciones luego corregidos en posteriores revisiones, hasta incluso los signos de puntuación–, repitiendo el núcleo de nuestras conclusiones que seguían a esas citas –conclusiones que son copias enmascaradas–, ¡y por último llegando al punto de descaro de hasta los ejemplos explicativos para cada cuestión, las cuales son calcados sin sonrojo alguno! (...) Hemos intentado llamarles la atención sobre todo esto en privado, dando así un voto de confianza para resolver la cuestión sin necesidad de hacerla pública, esperando con buena fe que esto podría ser una coincidencia en algunos casos o/y que podría ser un homenaje a nuestras obras, pero exigiendo que se notificase debidamente que sus obras son un trabajo de repaso y comentario a las nuestras o que al menos se notifique en la introducción de sus obras se han «inspirado» en nuestros trabajos –y que de ahí el parecido–. Si bien no tenemos ningún inconveniente en revelarlas mejor no citaremos todo el intercambio de cartas porque de su parte solo salieron excusas, justificaciones y evasivas de forma arrogante. Han preferido poner el orgullo por delante y negar lo que es evidente a todas luces». (Equipo de Bitácora (M-L); ¿Por qué los de Reconstrucción Comunista (RC) nos copian las obras?, 18 de octubre de 2016)

Explicamos que esta desviación –la apropiación de la «producción intelectual de terceros» respondía a cuestiones muy entendibles:

«Hay que tener en cuenta que como hemos dicho, muchas organizaciones realizan esta práctica de ocultamiento de los materiales pasados y presentes de la organización por el miedo a que se critique su falta de posicionamiento o por temor al ridículo por falta de formación a la hora de opinar en diversos temas importantes. Con el plagio, se pretende responder a las exigencias de la militancia y simpatizantes –que entre otras cosas acudían a nosotros en busca de obras que tocasen los temas que su organización no tocaba–, por ello estas prácticas de plagio han sido puestas en marcha para poder decir a militantes y simpatizantes «ya expusimos nuestra posición sobre ese tema», así como para poder elevar el culto a sus líderes como eminentes teóricos –aunque en realidad sus obras más «importantes» y extensas, sean plagios–». (Equipo de Bitácora (M-L); ¿Por qué los de Reconstrucción Comunista (RC) nos copian las obras?, 18 de octubre de 2016)

Al igual que la negativa a reconocer tal acto de plagio tampoco es casual, sino que responde a una cuestión moral:

«Este hecho –el plagio de obras– denota una clara debilidad en la formación teórica, una falta de creatividad, falta de ética y escrúpulos, además de sed de reconocimiento personal. Pero además la negativa a reconocer sus errores, solo significa arrogancia que refleja la falta de madurez para reconocer error de uno o varios líderes de la agrupación, y que ahora que se ha hecho público se convierte en error que afecta a toda su organización, es decir, este estúpido orgullo lleva a que un error claramente evidente perjudique a todo el colectivo. Por ello se puede concluir que su acto de plagio y después su negativa a reconocer tal acto, es un reflejo de su forma de vida burguesa: donde se comete un error debido a su concepción de vida de aprovecharse del esfuerzo de los demás con esperanza de que tal acto no sea detectado, y ante la denuncia del delito, se adopta unas posiciones histéricas, arrogantes y hasta violentas». (Equipo de Bitácora (M-L); ¿Por qué los de Reconstrucción Comunista (RC) nos copian las obras?, 18 de octubre de 2016)

De ahí nuestro consejo:

«Quizás –sólo quizás– sus jefes, y la militancia, deberían plantearse que su organización malgaste menos tiempo en llenar de graffitis y pegatinas las ciudades con eslóganes infantiles y subirlo a las redes sociales, en engalanar todos sus actos de pomposa simbología comunista –que al fin y al cabo no demuestra nada–, en llevar lo último de lo último de la moda «red skinhead» –cultura que nada tiene que ver con la proletaria, siendo una mezcla ecléctica de formas de vida e ideologías pequeño burguesas– para lucir todos a juego en sus desfiles, etc. y... puede que en cambio deberían implantar más disciplina y exigir el invertir más energías en formarse ideológicamente individualmente, en expandir más libros de los clásicos del marxismo-leninismo y de los referentes nacionales, en organizar más planes de estudio colectivo más eficaces, en verificar si los cuadros han asimilado lo estudiado de forma autodidacta o lo impartido en los planes de estudio colectivo y si lo saben aplicar, en popularizar su línea entre las masas. De este modo podrían tener sus propios teóricos y sus PROPIAS obras, no tener que caer en estas desviaciones típicas de aparatos y sujetos oportunistas». (Equipo de Bitácora (M-L); ¿Por qué los de Reconstrucción Comunista (RC) nos copian las obras?, 18 de octubre de 2016)

Rememorado esto. La cuestión a abordar en estas líneas es otra aunque íntimamente ligada a esos déficits teóricos que se proyectan en la práctica de RC.

1) ¿De dónde viene la laxitud con el maoísmo de Reconstrucción Comunista? De su centralismo burocrático y su liberalismo

Si vemos en sus escritos, RC nació como un pretendido grupo marxista-leninista de militantes descontentos del Partido Comunista de España (PCE) y Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE):

«El camarada más veterano de ese grupo de jóvenes que citan, empezó a militar en la UJCE en 2004, y no supo de la existencia de fracciones dentro de las juventudes o del PCE hasta 2006-2007. (...) Este grupo del que hablan se integró en la UJC-M y, posteriormente, en su proceso de ruptura con el revisionismo, acabaron recalando en el PCPE, abandonando la estructura revisionista del PCE. Fue salir de la sartén para caer en las brasas, y se sufrió un proceso similar, en la cual la fracción más derechista del PCPE impulsó, saltándose cualquier tipo de democracia interna, depurar a los camaradas que seguían con su proceso de denuncia del revisionismo dentro del PCPE, a lo cual estos abandonaron ese engendro revisionista antes de que se produjera la expulsión. Así, este grupo de camaradas fundó en 2009 Reconstrucción Comunista. (...) Rompimos con el revisionismo y nos formamos en el marxismo-leninismo de manera disciplinada». (Juan Mesana; Algunos apuntes sobre nuestra historia, 12 de octubre de 2014)

Como veremos adelante, hay varios hechos que han llevado a la dirección de Reconstrucción Comunista (RC) a no superar esta herencia ya que se formados en el seno de partidos caracterizados por rasgos que ellos mismos han reproducido: 

1) Reglas y métodos burocráticos y autoritarios que asfixian la democracia interna, que llevan a una supresión de la posibilidad de la de expresión de críticas que pongan en duda las actitudes, formas de vida o línea del partido, donde en cambio se cultiva en cambio la figura del líder o de la dirección en una suerte de «mesianismo» que a la postre nuclea toda la acción de la organización, algo se que suele sustituir o combinar con un culto a las siglas y a la supuesta historia del partido, con lo que toda puesta en duda de la línea presente o pasado del partido es tipificado de traición. Con un espíritu aislacionista y cantonalista de las células y por la actitud formalista de los actos de la organización donde se aparenta hacer cosas pero todo está decidido de antemano y donde se enuncian buenos propósitos que luego no se cumplen;

2) A esto súmese el bajo nivel ideológico general de estas organizaciones que se despreocupan de proporcionar una verdadera formación ideológica marxista de su militancia, y donde la poca que hay está preñada de un eclecticismo de ideologías que confunden a la militancia, lo de que da lugar a militantes fáciles de engañar y manejar, y a una línea política llena de errores y de contradicciones; 

3) Donde los defectos de tipo personal que pueden tener la militancia no son corregidos en este tipo de organizaciones por la dirección –que se debe de suponer están más curtidos y deben servir de ejemplo, sino que los miembros de la propia dirección precisamente son los primeros con un modo de vida degenerado, son los primeros con una falta de espíritu autocrítico a la hora de analizar las cosas, poniendo por delante siempre las siglas del partido y primando el orgullo personal. De hecho individualismo, el subjetivismo, y las actitudes arribistas de la dirección producen facciones, riñas y luchas de poder en estas organizaciones. Por tanto la militancia adquiere los mismos rasgos que la dirección, y los defectos de cualquier miembro del partido solo son señalados cuando sirven a una u otra facción que se enfrenta a la suya, jamás hay una preocupación permanente ni real por corregirlos.

Esta «escuela de revisionismo» es en la que se han formado los actuales líderes de RC. De ahí que hoy en día observemos que sus líderes no pudieron desligarse del coqueteo ecléctico constante con varias de las figuras, corrientes y movimientos revisionistas en los sucesivos años, así como que arrastren esos métodos organizativos burócratas y caudillistas de manejar una organización:

«Lo primero que hay que saber, es que Reconstrucción Comunista (RC) es una organización creada en 2009 de nula influencia en el panorama nacional. ¿Por qué carecen de influencia en el panorama nacional? Desde 2015 se autodenomina partido, pero el cese de sus células o el tipo de actividad de trabajo en muchas de las que se mantienen, refleja que no pasan de ser un grupúsculo, un club de amigos o militantes aislados sin trabajo práctico; su obstinación porque se les reconozca como partido influyente e incluso de vanguardia evidencia que viven en una realidad paralela. 

Esto es debido a los métodos que han heredado de las organizaciones revisionistas de las cuales provienen, de los cuales no se han desligado, simplemente las han acoplado.

Segundo. Otro de los rasgos que caracterizan a esta peculiar organización es la de no publicar los documentos de su partido: ni las tesis de sus plenos, congresos, ni nada importante sobre su línea, prueba de ello es que a día de hoy no tenemos los documentos del último IIIº «Congreso» de abril de 2015, ni de los anteriores, lo que indica que estos actos son reuniones donde prima el formalismo. Ellos argumentan que la no publicación de sus documentos es debido ¡«a cuestiones de seguridad»!, algo bastante estúpido ya que mientras afirman esto son conocidos por colgar fotos de su «Comité Central» en su página oficial, e incluso por actos como subir las fotos de actos «políticos» a las respectivas cuentas oficiales de cada integrante, con los que pueden ser identificados fácilmente sus cabecillas, por lo tanto la privacidad de sus «militantes» es nula, y sus excusas bastante malas. Además, ¿qué «riesgo a la seguridad» supone para una organización publicar su programa económico o su análisis de la economía internacional actual –o cualquier otra cuestión que un partido debe tocar–? Ninguno, por lo que todo esto son excusas para justificar su inoperancia en cuestiones de peso.

Hay que tener en cuenta que como hemos dicho, muchas organizaciones realizan esta práctica de ocultamiento de los materiales pasados y presentes de la organización por el miedo a que se critique su falta de posicionamiento o por temor al ridículo por falta de formación a la hora de opinar en diversos temas importantes. 

Tercero. De igual modo, actos como colgar breves mensajes de solidaridad con causas lícitas, realizar pintadas y subir su revista «De acero» de forma esporádica –siete números en más de tres años de existencia (!)– con breves articulillos diciendo severas obviedades –cuando no incurriendo en errores teóricos– no está mal, pero no es suficiente para dar a conocer la línea de un partido, y por supuesto no supone una práctica de trabajo de masas. Ellos creen fervientemente que con tener lo que llaman «escuelas de formación» para militantes y simpatizantes están realizando una elevación del nivel ideológico e incluso un «trabajo de masas» –como si los partiduchos con militantes sin apenas formación ideológica y nula influencia entre los trabajadores no hicieran esto mismo entre sus amiguetes de secta–, pero no entienden o no quieren entender que... precisamente debido a las características de su organización –la no popularización de su línea– y sus líderes –que carecen de conocimientos teóricos y de espíritu crítico– quienes imparten estas clases lo hacen desde un punto de vista formal y doctrinarista, cuando no cometiendo verdaderos atentados contra los principios marxista-leninistas cuando se aventuran a decir algo que se sale de sus limitados conocimientos, y en lo único que redunda en crear una mentalidad a la militancia de sumisión a la ideología ecléctica y oportunista de la dirigencia fuera de todo análisis crítico: de ahí que los propios enunciados que la dirigencia enumera y en la práctica incumple apenas puedan ser detectados por una militancia bajo este ambiente o que se acepte concepciones y tesis revisionistas acuñadas por los líderes como principios marxista-leninistas sin saber que se está apoyando una distorsión del marxismo-leninismo.  

Afortunadamente este tipo de «formación» crea contradicciones de todo tipo que pueden ser fácilmente vislumbradas si se está ojo avizor: 1) Hay una dirigencia como la de RC que afirma: «nuestro partido lucha contra el maoísmo» y luego organiza actos con otras organizaciones maoístas –como Odio de Clase– en favor de otros maoístas del extranjero –naxalitas–, segundo, ver cómo sus teóricos pueden charlar en contra «de los peligros del maoísmo nacional» –como el PCE (r)–, pero a la vez pueden ser vistos como tejen alianzas con otras ramas maoístas nacionales o directamente como RC milita en la ICOR –una internacional de partidos maoístas–; 2) Una dirigencia que puede engañar temporalmente en sus círculos cerrados a su militancia y simpatizantes, pero cuando ésta por fin investiga por sí misma y contrasta las supuestas tesis y actitudes marxista-leninistas que la dirigencia les ha inoculado, con la teoría de los clásicos del marxismo-leninismo y la realidad histórica y presente, acaban fácilmente por desencantarse y despertar del largo letargo. Esto supone el hecho que los partidos revisionistas debido a su inconsistencia en unos principios claros caven su propia tumba. Por ello Enver Hoxha dijo que el revisionismo es disolvente. Esto como decimos sucede ya que sus jefes bien adoptando la táctica de influir a través su fraseología pseudomarxista –vacía de contenido en la práctica– o su intento de hacer pasar como marxista-leninistas sus tesis y actitudes revisionistas particulares, crean –quieran o no– contradicciones indisolubles tanto frente a los revolucionarios y marxista-leninistas con un mínimo de conocimientos y honestidad que les observan desde la distancia y lo denuncian, como con los militantes y simpatizantes –con un mínimo de espíritu crítico– del partido que se den cuenta de estas incoherencias, reaccionan y no se dejen engañar y ser manipulados por más tiempo. 

Cualquiera sabe que un partido marxista-leninista no puede pretender que las masas trabajadoras vengan sin más a la sede de tu partido a afiliarse, o que empiecen a interesarse y simpatizar con la línea del partido, menos con todo el halo de presión ideológica anticomunista que ejerce la burguesía. El partido marxista-leninista necesita propagar a viva voz el programa de la organización comunista, necesita populizarlo no solo entre la clase obrera, sino entre el resto de masas trabajadoras, debe asegurarse de que sus tesis lleguen a oídos no solamente de los marxista-leninistas o simpatizantes del marxismo-leninismo, sino hasta el último trabajador idiotizado y paralizado por la ideología burguesa, de hecho debemos reconocer que en plena era de las nuevas tecnologías, con los avances que se han logrado que permiten la difusión de la teoría marxista-leninista, no poner a disposición de las masas la línea de tu partido y un material básico de formación marxista-leninista equivale a demostrar una mayor preocupación en otras cuestiones que en conectar y educar a las masas, es decir, es dejar de lado la primera responsabilidad de una vanguardia proletaria.

Cuarto, como comprobamos, este hecho –el plagio de obras– denota una clara debilidad en la formación teórica, una falta de creatividad, falta de ética y escrúpulos, además de sed de reconocimiento personal. Pero además la negativa a reconocer sus errores, solo significa una falta de moral comunista. Una arrogancia que refleja la falta de madurez para reconocer error de uno o varios líderes de la agrupación, y que ahora que se ha hecho público se convierte en error que afecta a toda su organización, es decir, este estúpido orgullo lleva a que un error claramente evidente a ojos de todos perjudique a todo el colectivo. Por ello se puede concluir que su acto de plagio y después su negativa a reconocer tal acto, es un reflejo de una moral y forma de vida burguesa: donde se comete un error debido a su concepción de vida de aprovecharse del esfuerzo de los demás con esperanza de que tal acto no sea detectado, y ante la denuncia del delito, se adopta unas posiciones histéricas, arrogantes y hasta violentas. 

Con el plagio, se pretende responder a las exigencias de la militancia y simpatizantes –que entre otras cosas acudían a nosotros en busca de obras que tocasen los temas que su organización no tocaba–, por ello estas prácticas de plagio han sido puestas en marcha para poder decir a militantes y simpatizantes «ya expusimos nuestra posición sobre ese tema», así como para poder elevar el culto a sus líderes como eminentes teóricos –aunque en realidad sus obras más «importantes» y extensas, sean plagios–». (Equipo de Bitácora (M-L); ¿Por qué los de Reconstrucción Comunista (RC) nos copian las obras?, 18 de octubre de 2016)

jueves, 20 de octubre de 2016

El carácter de las leyes económicas en el socialismo; Stalin, 1952


«Algunos camaradas niegan el carácter objetivo de las leyes de la ciencia, principalmente de las leyes de la economía política en el socialismo. Niegan que las leyes de la economía política reflejan el carácter regular de procesos que se operan independientemente de la voluntad de los hombres. Consideran que en virtud del papel especial que la historia ha asignado al Estado soviético, éste y sus dirigentes pueden abolir las leyes de la economía política existentes, pueden «formar» nuevas leyes, «crear» nuevas leyes.

Esos camaradas se equivocan profundamente. Por lo visto, confunden las leyes de la ciencia, que reflejan procesos objetivos de la naturaleza o de la sociedad, procesos independientes de la voluntad de los hombres, con las leyes promulgadas por los gobiernos, creadas por la voluntad de los hombres y que tienen únicamente fuerza jurídica. Pero no se debe confundirlas de ningún modo.

El marxismo concibe las leyes de la ciencia –lo mismo si se trata de las leyes de las ciencias naturales que de las leyes de la economía política– como reflejo de procesos objetivos que se operan independientemente de la voluntad de los hombres. Los hombres pueden descubrir estas leyes, llegar a conocerlas, estudiarlas, tomarlas en consideración al actuar y aprovecharlas en interés de la sociedad; pero no pueden modificarlas ni abolirlas. Y aún menos pueden formar o crear nuevas leyes de la ciencia. ¿Quiere decir eso que, por ejemplo, los efectos de la acción de las leyes naturales, los efectos de la acción de las fuerzas de la naturaleza sean en absoluto ineluctables, que las acciones destructivas de las fuerzas naturales tengan siempre y en todas partes la fuerza inexorable de elementos que no se someten a la influencia del hombre? No, no quiere decir eso. Si excluimos los procesos astronómicos, geológicos y otros análogos en los que los hombres, incluso cuando han llegado a conocer las leyes de su desarrollo, son verdaderamente impotentes para influir en ellos, en muchos otros casos los hombres no son, en absoluto, impotentes para influir en los procesos naturales. En todos esos casos, los hombres, una vez que han conocido las leyes de la naturaleza, pueden, tomándolas en consideración y apoyándose en ellas, utilizándolas y aprovechándolas debidamente, reducir la esfera de su acción, encauzar en otra dirección las fuerzas destructivas de la naturaleza y hacer que rindan provecho a la sociedad.

Tomemos un ejemplo entre muchos. En tiempos remotísimos, el desbordamiento de los grandes ríos, las inundaciones y la destrucción de viviendas y de sembrados, a las inundaciones aparejadas, se consideraban como una calamidad ineluctable, contra la que los hombres nada podían hacer. Sin embargo, con el transcurso del tiempo, al aumentar los conocimientos del hombre, cuando los hombres aprendieron a levantar diques y a construir centrales hidroeléctricas, se hizo posible preservar a la sociedad de calamidades como las inundaciones, que antes parecían ineluctables, Más aún, los hombres aprendieron a poner freno a las fuerzas destructivas de la naturaleza, a domarlas, por decirlo así, a hacer que la fuerza del agua prestase servicio a la sociedad y a utilizarla para regar los campos y obtener energía.

¿Quiere decir eso que los hombres abolieron de esta manera las leyes de la naturaleza, las leyes de la ciencia, que crearon nuevas leyes de la naturaleza, nuevas leyes de la ciencia? No, no quiere decir eso. La realidad es que todo lo que se hace para prevenir la acción de la fuerza destructiva del agua y para utilizar esa fuerza en interés de la sociedad, se hace sin violar en lo más mínimo, modificar o destruir las leyes de la ciencia, sin crear nuevas leyes de la ciencia. Al contrario: todo eso se hace basándose estrictamente en las leyes de la naturaleza, en las leyes de la ciencia, pues cualquier infracción de las leyes de la naturaleza, aún la más mínima, conduciría únicamente a estropearlo todo, lo frustraría todo.

Lo mismo hay que decir de las leyes del desarrollo económico, de las leyes de la economía política, tanto si se trata del período del capitalismo, como del período del socialismo. Aquí, lo mismo que en las ciencias naturales, las leyes del desarrollo económico son leyes objetivas que reflejan los procesos del desarrollo económico, procesos que se operan independientemente de la voluntad de los hombres. Los hombres pueden descubrir esas leyes, llegar a conocerlas y, apoyándose en ellas, aprovecharlas en interés de la sociedad, encauzar en otra dirección la acción destructiva de algunas leyes, limitar la esfera de su acción, dar vía libre a otras leyes que van abriéndose camino; pero no pueden destruir unas leyes económicas y crear otras nuevas.

Una de las peculiaridades de la economía política consiste en que sus leyes no son duraderas, como las leyes de las ciencias naturales, pues las leyes de la economía política, por lo menos la mayoría de ellas, actúan en el transcurso de un período histórico determinado, y después ceden lugar a nuevas leyes. Pero las leyes económicas no son destruidas, sino que cesan de actuar debido a nuevas condiciones económicas y se retiran de la escena para dejar sitio a leyes nuevas, que no son creadas por la voluntad de los hombres, sino que nacen sobre la base de nuevas condiciones económicas.

Se invoca el «Anti-Dühring» de Engels, su fórmula de que, al ser liquidado el capitalismo y hechos propiedad común los medios de producción, los hombres dominan estos medios de producción y se liberan del yugo de las relaciones económicas sociales, convirtiéndose en «dueños» de su vida social. Engels llama a esa libertad «necesidad hecha conciencia». Pero, ¿qué puede significar «necesidad hecha conciencia»? Significa que los hombres, una vez han conocido las leyes objetivas –«necesidad»–, las utilizan, con plena conciencia de lo que hacen, en interés de la sociedad. Por eso Engels dice en esa misma obra que:

«Las leyes de sus propias acciones sociales, leyes que hasta ahora se oponían a los hombres como leyes extrañas, como leyes naturales que los tenían sometidos, serán aprovechadas por los hombres con pleno conocimiento de causa y, por tanto, serán dominadas por ellos». (Friedrich Engels; Anti-Dühring, 1878)

Como puede verse, la fórmula de Engels no habla, ni mucho menos, en favor de quienes piensan que en el socialismo se puede destruir las leyes económicas existentes y crear otras nuevas. Al contrario: esa fórmula no exige que se destruyan las leyes económicas, sino que se las conozca y se las aproveche inteligentemente.

martes, 18 de octubre de 2016

¿Por qué los de Reconstrucción Comunista (RC) copian nuestros documentos?; Equipo de Bitácora (M-L), 2016

Foto del IIº Congreso de Reconstrucción Comunista de 2012 publicada en su web

[Nota: Ante unas peticiones de parte algunos ex militantes, hemos decidido pixelar las caras de la gente que no desea que su rostro se vea relacionado con su ex grupo, así que hemos decidido dejar solamente la de su actual líder que es el único que reivindica este congreso].


«Nuestras obras han venido sufriendo un plagio descarado de la organización Reconstrucción Comunista (RC). Pretendíamos manejar este tema en el plano interno: entre Bitácora (M-L) y Reconstrucción Comunista (RC), pero dado que no fue posible hemos decidido escribir y publicar estas líneas al respecto. 


Expresar que el «Equipo de Bitácora (M-L)» en su conjunto siente un gran aprecio por la documentación que hemos ido produciendo en medio de dificultades, discusiones, críticas, autocríticas, revisiones de documentos, traducciones, etc. Todo un conjunto de esfuerzos que pretendemos sirva como punto de partida para un análisis histórico y presente de los fenómenos desde el materialismo dialéctico, y que a su vez sirva para promover la reorganización de las fuerzas proletarias allá donde se encuentren, de hecho esperamos que el eco de nuestras obras nos pongan en contacto –como ya ha venido ocurriendo–, con los individuos y organizaciones marxista-leninistas que pretenden organizar al proletariado de cada país, para salir de esta situación de confusión y desorganización general.


Hoy nos encontramos con que la mayoría de partidos y autodenominados partidos –que en realidad no pasan de ser muchas veces grupúsculos de clubs de amigos y/o nostálgicos de algunas siglas– no se interesan por analizar las causas de flujo descendente del movimiento marxista-leninista internacional. 


1) A unos no les interesa el estudio las figuras y movimientos nacionales e internacionales marxista-leninistas, es más, generalmente se cubren falsamente bajo sus ideas y mitos, reivindicando su legado de manera formal pero sin ser fieles a sus lecciones, otras veces aceptando sus mismos errores por no analizarlos y en algunas ocasiones directamente adoptando como referentes a falsos marxistas y a experiencias revisionistas. No hablemos ya de cuestiones del movimiento marxista-leninista de un pasado lejano porque los ignoran absolutamente, a veces su indiferentismo es tal, que también alcanza hasta el punto de mirar hacia otro lado en torno a fenómenos recientes de mayor o menor calado. 


2) Existen otros que incluso si centran aunque sea un breve tiempo de su actividad en analizar ciertos fenómenos sobre el revisionismo contemporáneo y las causas de su triunfo, pero ha de hacerse un apunte: al no tener interés en cómo se ha llegado a varios de los desastres que han posibilitado la hegemonía del revisionismo en el movimiento obrero, los análisis y las conclusiones sobre los grupos antimarxistas del presente tampoco son del todo correctos porque no saben detectar el origen de estas desviaciones.


3) Luego hay quienes realmente si tocan temas del pasado y presente movimiento marxista-leninista, pero muchos de estos se contentan con realizar breves análisis de denuncia de que este u otro partido es revisionista, o esta u otra figura es oportunista, pero sin explicar a sus militantes y simpatizantes el porqué de tal afirmación, cayendo en análisis reduccionistas, doctrinarios y esquemáticos, que poco menos que pretenden obligar a la militancia a seguir estas afirmaciones sin tener conciencia real de porqué se dice tal cosa, esa incapacidad creativa es lo que muchas veces lleva a copiar las opiniones de otros o directamente a caer en las mismas desviaciones de las que se quejan de algunas corrientes revisionistas que fustigan tales como el seguidismo a ciegas, el afirmar sin corroborar la veracidad de lo que se pone sobre la mesa confiando en que ya antes lo ha pronunciado alguien. Metodologías que nacen de la no comprensión real de lo que dicen denunciar y de los métodos de concienciación que propone el marxismo.


Esta última postura es la que aquí los ocupa con RC.


Del mismo modo, queremos dejar claro que la cuestión que aquí se va a tocar no es un problema que se limite a la usurpación total o parcial de nuestros documentos, sino que sobre todo estos «camaradas» han caído en una profunda desviación teórico-práctica que no sirve para el proletariado, sino todo lo contrario. No sirve, porque una organización que se pretende bajo el marxismo-leninismo, una organización que aspira a ser la vanguardia del proletariado, debe de proporcionar sus propios análisis para que junto al resto de organizaciones auténticamente marxista-leninistas del panorama internacional, se pueda aportar un poco de claridad a las masas en medio de tanta confusión ideológico-política. Añadir que no estamos interesados, y no debe de ser interés de ninguna organización, que otras organizaciones repitan nuestras conclusiones y análisis sin más, estamos interesados en que sean escrutadas en base a la ciencia marxista y a una reflexión propia, aún cuando se trate de círculos de estudio o partidos, dado que sabemos que el marxismo-leninismo demanda una «adhesión consciente» esto que exigimos no puede ser de otra forma; pues solo de ese modo evitaremos crear seguidismos sentimentalistas y dogmáticos que propaguen a fuerza de repetición conclusiones que ni entienden porque se llega a ellas, con lo que es sencillo traicionar sus principios: siendo esto último precisamente lo que les ocurre a estos señores cuando luego en la praxis concilian con los que denuncian. 


Véase a ejemplo sencillo en RC, que pese haber hecho un acopio de nuestros textos sobre el maoísmo para salir del paso, luego ese pretendido antimaoísmo cae en saco roto cuando se funde al partido en una internacional maoísta con la ICOR y se cristalizan amistades con los diversos colectivos maoístas a nivel nacional.


Dicho esto, desde hace ya un buen tiempo, varios de nuestros lectores nos ha venido alertando de este fenómeno curioso: el grupo RC realiza plagios de nuestros documentos, lo que no nos es nuevo, pues ya hemos tenido varias polémicas con otros grupos –inclusive maoístas como ellos– que copian nuestras traducciones y nuestras obras de creación propia para llenar sus medios que están faltos de dicho material, lo que indica el atractivo de nuestras obras, pese a que muchas de estas organizaciones nos injurien.


En este post expondremos algunas cuestiones al respecto del plagio que hemos sido objeto con RC:



Las pruebas concluyentes del plagio


Reconstrucción Comunista (RC) que ahora sus líderes participan en Universidad Obrera (UO), no sabemos si se trata de un reconversión o de un dispositivo que opera bajo el paraguas de RC. Pero el caso es que RC ha venido teniendo la tendencia reiterada a copiar el tronco central de nuestras citas, análisis, conclusiones y documentos en general en un claro síntoma de esterilidad teórica. De hecho, a simple vista hemos corroborado de que sus pocas obras extensas son un copia y pega de las nuestras. Empezaron por una sutil similitud en los títulos, por coger nuestras citas seleccionadas en castellano y las traducciones usadas –copiando incluso los errores que hemos cometido en algunas traducciones luego corregidos en posteriores revisiones, hasta incluso los signos de puntuación–, pasando por acabar repitiendo el núcleo de nuestras conclusiones que anticipaban o seguían a esas citas –conclusiones apenas eran modificadas–, ¡y por último llegando al punto de descaro de hasta basarse en los ejemplos explicativos para cada cuestión, las cuales son calcados sin sonrojo alguno!


El último ejemplo de este fenómeno ha sido la obra:

a) Universidad Obrera; Sobre el revisionismo norcoreano: El sometimiento de un pueblo a la esclavitud de la ignorancia y la insolencia de 2017, un documento de 39 páginas basado en un copia y pega de citas y mismas conclusiones que nuestro documento:

Equipo de Bitácora (M-L); El revisionismo norcoreano: de sus raíces maoístas hasta la institucionalización del «pensamiento Juche» de 2015.

Entonces el llamado «camarada Uhaitz Arrizabalaga Moreno» no ha hecho ningún trabajo como decís en vuestra introducción, más bien dicho el trabajo lo tenía ya hecho, y solo ha seleccionado lo que más le ha gustado de nuestro trabajo.

Otros documentos que son resúmenes o copias de documentos ya existentes:

b) Reconstrucción Comunista; Desenmascarando el Socialismo del siglo XXI de 2014 que consta de 10 páginas –unas 41 en total todo el documento–. Esta es una obra que es en gran parte copia de:

Equipo de Bitácora (M-L); El revisionismo del «socialismo del siglo XXI de 2013.

c) Juan Mesana Desmontando a Mao, cuestiones sobre un revisionista de 2014. De nuevo es copia en gran parte de los documentos:

Vincent Gouysse; Comprender las divergencias sino-albanesas de 2007;

Jim Washington; El socialismo no puede ser construido en alianza con la burguesía;

Y otros más como Reflexiones sobre el maoísmo del Círculo Henri Barbusse, etc. aparecidos en Bitácora (M-L) bajo su traducción.

d) Reconstrucción Comunista; ¿Que es realmente Podemos?, 2015. Esta es un batiburrillo de citas y conclusiones de los documentos:

Equipo de Bitácora (M-L); ¿Es Podemos un partido diferente a Izquierda Unida? En absoluto; Sobre el programa de las nacionalizaciones, 2014.

Equipo de Bitácora (M-L); ¿Es Alexis Tsipras el nuevo Enrico Berlinguer?, 2015.

Equipo de Bitácora (M-L); El desgaste paulatino de la credibilidad de Podemos, 2015.

[Nota a posteriori. Los fenómenos de plagio no se han detenido, han seguido sucediendo sin ninguna vergüenza, su nuevo documento sobre Venezuela:

Reconstrucción Comunista; Revista de Acero, nº9, de 30 páginas. Esta una copia de citas y conclusiones de los siguientes documentos. 

Sus análisis sobre el PSUV son sacados del documento:

Equipo de Bitácora (M-L); El revisionismo del «socialismo del siglo XXI de 2013.

Sus análisis sobre el PCV son sacados del documento:

Equipo de Bitácora (M-L); Un recuento a las innumerables desviaciones del Partido Comunista de Venezuela de 2016.

Sus análisis sobre el BR y la UPRA son sacados del documento:

Equipo de Bitácora (M-L); Bandera Roja y MVTC: Un repaso histórico a las posiciones ultraoportunistas de Bandera Roja, y una exégesis sobre la deserción del MVTC y su disolución en Bandera Roja de  2017.]

En todos estos documentos: con solamente una lectura superficial queda evidenciado que es una básica recopilación de citas y conclusiones presentadas en forma de «resumen».



La negación a reconocer el error del evidente plagio


Hemos intentado llamarles la atención sobre todo esto en privado –por medio de dos cartas–, dando así un voto de confianza para resolver la cuestión sin necesidad de hacerla pública, esperando con buena fe que las muestras de plagio pudieran ser una coincidencia pasajera en algunos casos o/y que pudiera ser una forma homenaje a nuestras obras, pero exigiendo que se notificará debidamente que sus obras son un trabajo de repaso y comentario a las nuestras o que al menos se notifique en la introducción de sus obras se han «inspirado» en nuestros trabajos –y que de ahí el excesivo parecido–. Pero no ha servido de nada. De su parte solo salieron excusas, justificaciones y evasivas de forma arrogante. Han preferido poner el orgullo por delante y negar lo que es evidente a todas luces:

«No se trata como intentáis plantear –para lavaros las manos– de que hayáis cogido solo las traducciones de nuestras citas –que es lícito si citáis de quién es la traducción–, sino que las conclusiones e incluso los ejemplos que escribís y van seguidos a esas citas son las mismas conclusiones y ejemplos –aunque cambiéis algún término–. No merece la pena pararse a debatir esto, como he dicho la gente no es tonta y lo ve, es archievidente. ¿Sino cómo es que la gente nos ha venido a denunciar esto? ¿O decidme, en vuestro documento de Corea en qué se diferencia al nuestro? ¿Qué cuestión toca diferente a la que hayamos planteado nosotros? ¿A qué conclusión diferente se llega? Mirad, si os queréis hacer los «suecos» negando algo tan evidente que os va a dejar en ridículo delante de todos, me parece decisión vuestra –errada porque quedáis retratados, pero decisión vuestra al fin y al cabo–, pero nosotros estamos obligados a denunciar esta práctica vergonzosa que estáis llevando a cabo, porque nuestras obras y el respeto a ellas nos lo tomamos en serio». (Equipo de Bitácora (M-L); II Carta a RC, 16 de octubre de 2016)


La respuesta de RC ha sido pues el silencio y las evasivas.


Eso ha dado igual porque la farsa ha sido finalmente destapada, Itxasne, una ex militante ha salido al paso a confirmar el plagio, que según ella, fue una directriz directa de Roberto Vaquero alias Juan Mesana, el líder de Reconstrucción Comunista [véase aquí el mensaje publicado]. Fin del cuento señores, habíais tenido la oportunidad de salir indemnes y finalmente vuestro honor y credibilidad a quedado en el fango.




Recordemos dos axiomas del marxismo-leninismo sobre los errores y la autocrítica:

a) El marxista-leninista o su partido pueden incurrir en errores, pero lo que no es permisible es intentar ocultarlos y no realizar un análisis profundo de la fuente del error:


«Alguien quizás puede decir que se han cometido errores. Pero ¿dónde está el partido, grande o pequeño, viejo o nuevo, que no ha tenido deficiencias y ha cometido errores en su trabajo? Lo importante aquí es ocultarlos, sino reconocerlos, analizarlos y corregirlos sobre la base del marxismo-leninismo. Esta es la dialéctica marxista». (Albania Today; En la lucha y la revolución los marxista-leninistas deben ser fuertes e indomables; Extractos de una conversación del camarada Enver Hoxha con el camarada Pedro Pomar 18 de agosto de 1967, 1977)


b) Que la actitud ante los errores –y su reconocimiento u ocultamiento–, es la prueba viviente de si un individuo o partido es un verdadero marxista-leninista:

«Una actitud incorrecta frente a la crítica se expresa en que, en lugar de admitir y corregir los errores, se toma subjetivamente; como una afrenta en el prestigio; como un insulto a la ambición y reputación de uno u otro funcionario o dirigente de una organización, etc. Esta actitud de ninguna manera fortalece a las organizaciones del Partido. Tampoco promueve una educación apropiada de los cuadros. Por el contrario, es en extremo peligrosa para la vida y el desarrollo del Partido». (Kominform; Autocrítica, el arma afilada y perspicaz de los partidos comunistas y de los trabajadores; ¡Por una paz duradera, por una Democracia Popular!, no. 12, 15 de junio de 1948)



El origen de este fenómeno y de esta actitud


¿De dónde puede provenir una actitud miserable de robar la producción intelectual y no reconocerlo ni siquiera cuando algunos de los propios implicados en la trama lo confiesan? No es muy difícil de saber. Estudiemos primero las características de Reconstrucción Comunista (RC) como organización.

1) Lo primero que hay que saber, es que Reconstrucción Comunista (RC) es una organización creada en 2009 de nula influencia en el panorama nacional. ¿Por qué carecen de influencia en el panorama nacional? Desde 2015 se autodenomina partido, pero el cese de sus células o el tipo de actividad de trabajo en muchas de las que se mantienen, refleja que no pasan de ser un grupúsculo, un club de amigos o militantes aislados sin trabajo práctico real. Su obstinación porque se les reconozca como partido influyente e incluso de vanguardia evidencia que viven en una realidad paralela.


Esto es debido a los métodos que han heredado de las organizaciones revisionistas de las cuales provienen, de los cuales no se han desligado, simplemente las han acoplado.


2) Otro de los rasgos que caracterizan a esta peculiar organización es la de no publicar los documentos de su partido: ni las tesis de sus plenos, congresos, ni nada importante sobre su línea, prueba de ello es que a día de hoy no tenemos los documentos del último IIIº «Congreso» de RC de abril de 2015, ni de los anteriores, lo que indica que estos actos son reuniones donde prima el formalismo. Ellos argumentan que la no publicación de sus documentos es debido ¡«a cuestiones de seguridad»!, algo bastante estúpido ya que mientras afirman esto son conocidos por colgar fotos de su «Comité Central» en su página oficial, e incluso por actos como subir las fotos de sus actos «políticos» con banderas y a cara descubierta a las respectivas redes sociales personales de cada integrante, con los que pueden ser identificados fácilmente sus cabecillas y militantes, por lo tanto la privacidad de sus militantes es nula, y sus excusas bastante malas. Además, ¿qué «riesgo a la seguridad» supone para una organización publicar su programa económico o su análisis de la economía internacional actual –o cualquier otra cuestión que un partido debe tocar–? Ninguno, por lo que todo esto son excusas para justificar su inoperancia en cuestiones de peso.


Hay que tener en cuenta que como hemos dicho, muchas organizaciones realizan esta práctica de ocultamiento de los materiales pasados y presentes de la organización por el miedo a que se critique su falta de posicionamiento o por temor al ridículo por falta de formación a la hora de opinar en diversos temas importantes. Este caso no es una excepción, sino una confirmación más de lo común que es.


3) De igual modo, actos como colgar breves mensajes de solidaridad con causas lícitas, realizar pintadas y subir su revista «De acero» de forma esporádica –¡siete números en más de tres años de existencia!– con breves articulillos diciendo severas obviedades –cuando no incurriendo en errores teóricos– no está mal, pero no es suficiente para dar a conocer la línea de un partido, y por supuesto no supone una práctica de trabajo de masas. Ellos creen fervientemente que con tener lo que llaman «escuelas de formación» para militantes y simpatizantes están realizando una elevación del nivel ideológico e incluso un «trabajo de masas» –como si los partiduchos con militantes sin apenas formación ideológica y nula influencia entre los trabajadores no hicieran esto mismo entre sus amiguetes de secta–. No entienden o no quieren entender que precisamente debido a las características de su organización –la no popularización de su línea– y los rasgos que caracterizan a sus líderes –que carecen de conocimientos teóricos y de espíritu crítico– quienes imparten estas clases formativas lo hacen desde un punto de vista formal y doctrinaria, cuando no cometiendo verdaderos atentados contra los principios marxista-leninistas cuando se aventuran a decir algo que se sale de sus limitados conocimientos, y en lo único que redunda en crear una mentalidad a la militancia de sumisión a la ideología ecléctica y oportunista de la dirigencia fuera de todo análisis crítico: de ahí que los propios enunciados que la dirigencia enumera y en la práctica incumple apenas puedan ser detectados por una militancia bajo este ambiente, o que se acepte concepciones y tesis revisionistas acuñadas por los líderes como principios marxista-leninistas sin saber que se está apoyando una distorsión del marxismo-leninismo.  


Afortunadamente este tipo de «formación» crea contradicciones de todo tipo que pueden ser fácilmente vislumbradas si se está ojo avizor, y si se avanza –sobre todo de forma autodidacta en la formación ideológica–.


Primero. Por un lado hay una dirigencia como la de RC que afirma: «Nuestro partido lucha contra el maoísmo», pero luego organiza actos con otras organizaciones maoístas –como Odio de Clase– en favor de otros maoístas del extranjero –naxalitas–. Se puede ver cómo sus «teóricos» pueden charlar en contra «de los peligros del maoísmo nacional» –como el PCE (r)–, pero a la vez pueden ser vistos como tejen alianzas con otras ramas maoístas nacionales o directamente como RC milita en la ICOR –una internacional de partidos maoístas–;


Segundo. Una dirigencia que puede engañar temporalmente en sus círculos cerrados a su militancia y simpatizantes, pero cuando ésta por fin investiga por sí misma y contrasta las supuestas tesis y actitudes «marxistas» que la dirigencia les ha inoculado, con la teoría de los clásicos del marxismo-leninismo y la realidad histórica y presente, acaban fácilmente por desencantarse y despertar del largo letargo. Esto supone el hecho que los partidos revisionistas debido a su inconsistencia en unos principios claros caven su propia tumba. Por ello Enver Hoxha dijo que el revisionismo es disolvente. Esto como decimos sucede ya que sus jefes bien adoptando la táctica de influir a través su fraseología pseudomarxista –vacía de contenido en la práctica– o su intento de hacer pasar como «marxistas» sus tesis y actitudes revisionistas particulares, crean –quieran o no– contradicciones indisolubles tanto frente a los revolucionarios y marxista-leninistas con un mínimo de conocimientos y honestidad que les observan desde la distancia y lo denuncian, como con los militantes y simpatizantes –con un mínimo de espíritu crítico– del partido que se den cuenta de estas incoherencias, reaccionan y no se dejen engañar y ser manipulados por más tiempo. 


Tercero. Cualquiera sabe que un partido marxista-leninista no puede pretender que las masas trabajadoras vengan sin más a la sede de tu partido a afiliarse, o que empiecen a interesarse y simpatizar con la línea del partido, menos con todo el halo de presión ideológica anticomunista que ejerce la burguesía. El partido marxista-leninista necesita propagar a viva voz el programa de la organización comunista, necesita popularizarlo no solo entre la clase obrera, sino entre el resto de masas trabajadoras, debe asegurarse de que sus tesis lleguen a oídos no solamente de los marxista-leninistas o simpatizantes del marxismo-leninismo, sino hasta el último trabajador idiotizado y paralizado por la ideología burguesa, de hecho debemos reconocer que en plena era de las nuevas tecnologías, con los avances que se han logrado que permiten la difusión de la teoría marxista-leninista, no poner a disposición de las masas la línea de tu partido y un material básico de formación marxista-leninista equivale a demostrar una mayor preocupación en otras cuestiones que en conectar y educar a las masas, es decir, es dejar de lado la primera responsabilidad de una vanguardia proletaria. No hablemos ya de aquellos partiduchos tradicionales del revisionismo que creen como ahora RC, que dar una charla a tu militancia, vender libros en diversos mercadillos o hacer fiestas en pro de una causa, es realizar «trabajo de masas». Lo primero es aceptable para un colectivo de carácter ideológico especializado en la lucha ideológica, lo segundo para partidos que creen que la militancia comunista es hacer amigos, ligar, o ir de fiesta en fiesta, pero un partido autodenominado comunista no puede transigir con eso, pues sus funciones son mayores que hablar para los ya convencidos, entre otras tienen la obligación de ir a las masas, no esperar a que vengan, ni contestarse con el círculo de simpatizantes de siempre.


Cuarto. Como comprobamos, este hecho –el plagio de obras– denota una clara debilidad en la formación teórica, una falta de creatividad, falta de ética y escrúpulos, además de sed de reconocimiento personal. Pero además la negativa a reconocer sus errores, solo significa una falta de moral comunista. Una arrogancia que refleja la falta de madurez para reconocer error de uno o varios líderes de la agrupación, y que ahora que se ha hecho público se convierte en error que afecta a toda su organización, es decir, este estúpido orgullo lleva a que un error claramente evidente a ojos de todos perjudique a todo el colectivo. Por ello se puede concluir que su acto de plagio y después su negativa a reconocer tal acto, es un reflejo de una moral y forma de vida burguesa: donde se comete un error debido a su concepción de vida de aprovecharse del esfuerzo de los demás con esperanza de que tal acto no sea detectado, y ante la denuncia del delito, se adopta unas posiciones histéricas, arrogantes y hasta violentas. 


Con el plagio, se pretende responder a las exigencias de la militancia y simpatizantes –que entre otras cosas acudían a nosotros en busca de obras que tocasen los temas que su organización no tocaba–, por ello estas prácticas de plagio han sido puestas en marcha para poder decir a militantes y simpatizantes «ya expusimos nuestra posición sobre ese tema», así como para poder elevar el culto a sus líderes como eminentes teóricos –aunque en realidad sus obras más «importantes» y extensas, sean plagios–.



¿A dónde conduce el profundizar esa línea errónea?


Las prácticas de RC que niegan popularizar su línea oficial, miedo a exponer en público la línea oficial en esta u otra cuestión, y el plagio para responder a las necesidades teóricas mínimas, es decir mantener las línea de «puertas para adentro», que pretende ganar influencia y captar militantes con este mísero trabajo, en realidad solamente llevan a un aislacionismo con las masas y a formar una agrupación tipo secta que refuerza el ya de por sí centralismo burocrático y el culto mesiánico al líder y su comparsa, sumado al intento de sustituir las cuantiosas pérdidas con nuevos incautos, y por supuesto indica que los líderes de RC no se ha desligado de las prácticas de partidos precedentes de los que procede como el Partido Comunista de España (PCE) o el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE). Esto siempre hace que una organización de este tipo vaya desmontando sus células poco a poco, que degenere en un club de lo que sea pero no en un partido, eso con suerte, cuando no conduce directamente a la liquidación de la organización debido a la falta de influencia y fondos. 

Quizás –sólo quizás– sus jefes, y la militancia, deberían plantearse que su organización malgaste menos tiempo en llenar de grafitis y pegatinas las ciudades con eslóganes infantiles y subirlo a las redes sociales, en engalanar todos sus actos de pomposa simbología comunista –que al fin y al cabo no demuestra nada–, en llevar lo último de lo último de la moda «red skinhead» –cultura que nada tiene que ver con la proletaria, siendo una mezcla ecléctica de formas de vida e ideologías pequeño burguesas– para lucir todos a juego en sus desfiles, etc. y... puede que en cambio debieran implantar más disciplina y exigir el invertir más energías en formarse ideológicamente individualmente –que es el principal medio de formación–, en expandir más libros de los clásicos del marxismo-leninismo y de los referentes nacionales –y no de figuras y organizaciones ajenas al marxismo–, en organizar más planes de estudio colectivo más eficaces –sin formalismos y con cuadros verdaderamente formados que no desorienten a los militantes–, en verificar si los cuadros han asimilado lo estudiado de forma autodidacta o lo impartido en los planes de estudio colectivo y si lo saben aplicar –si tiene alguna utilidad práctica–, en popularizar su línea a las masas –y no entre sus conocidos–. De esto modo podrían tener sus propios teóricos y sus PROPIAS obras, no tener que caer en estas desviaciones típicas de aparatos y sujetos oportunistas

En próximas publicaciones analizaremos la evolución de las ilusiones y desviaciones maoístas en esta organización, que pretende ser marxista-leninista pero entre otras cosas ha caído y cae en contradicciones evidentes como que actualmente en la Coordinación Internacional de Partidos y Organizaciones Revolucionarias (ICOR), una internacional de partidos, famosa por albergar, publicar declaraciones conjuntos y establecer una normas ideológicas y organizaciones maoístas. Por supuesto ante esto, sigue teniendo la misma actitud de seguir apostando por maoísmo diciendo que no lo son». (Equipo de Bitácora (M-L); ¿Por qué los de Reconstrucción Comunista (RC) nos copian las obras?, 18 de octubre de 2016)

sábado, 15 de octubre de 2016

Una reflexión necesaria sobre las FARC-EP, los acuerdos de paz y la historia de las guerrillas en Colombia; Equipo de Bitácora (M-L), 2016

[Enlaces de DESCARGA del texto en PDF al final del documento]

«Las FARC-EP, se constituyó por la unión de grupos guerrilleros de diferente ideología, y como consecuencia recibió en su seno a miembros: de un partido burgués y vacilante como el Partido Liberal Colombiano (PLC), que precisamente acabaría colaborando con el Partido Conservador (PC), quién había desatado años antes la represión. Las FARC-EP, ya constituida, se acabó adueñando de los focos de guerrillas liberales, ya que por un lado el ala más reaccionaria del partido ya había contraído una alianza con los conservadores y estaban en el gobierno, y el ala más radical y sus reductos de estas guerrillas de defensa contra la represión de los conservadores no tuvieron otro remedio que sumarse y disolverse en las FARC-EP para sobrevivir ante la represión, este fue el caso de «Tirofijo» y otros liberales». (Equipo de Bitácora (M-L); Una reflexión necesaria sobre las FARC-EP, los acuerdos de paz y la historia de las guerrillas en Colombia, 2016)


Preámbulo

Aprovechando los recientes acuerdos entre las FARC-EP y el Gobierno de Colombia se hacía necesario realizar un análisis sobre los acuerdos de paz alcanzados, sobre todo a causa de tanta deformación sobre el carácter de este proceso.

Rápidamente los apologistas de la guerrilla han salido al paso, como siempre, con fuerte dosis de seguidismo para lanzar los mismos eslóganes propagandísticos que lanzan tanto las FARC-EP como otras organizaciones y países pro-FARC-EP, sin siquiera aproximarse al análisis de los hechos: simplemente han lanzado las campanas al vuelo y han celebrado bajo un halo de positivismo, de «todo va bien» y de que hasta «los acuerdos van en pro de los intereses de los colombianos y el socialismo». En realidad les entendemos: ¿análisis propios para qué? Estas organizaciones no lo necesitan, es perder el tiempo para ellos, ya tienen a una militancia educada y acostumbrada a seguir órdenes sin rechistar porque así lo dice la dirección, todo justificado por el amor a unas siglas o por la fe en el todopoderoso líder, etc. Sabemos que la lógica de estas organizaciones impuesta a la militancia es que: las dudas, los hechos que no cuadran, la positividad que chirría con la realidad, la denuncia de los compromisos que atentan a los principios, la exposición de contradicciones, los debates teóricos, la autocrítica, etc. «mejor dejarlos para otro momento», «mejor para los doctrinalistas», y así eluden «revisar la cuenta» que recordemos la acabaran pagando los trabajadores que son a quienes engañan.

Nuestro análisis científico se mantiene ajeno a la enfermedad del «seguidismo» que tanto padecen los revisionistas modernos: en ese sentido, creemos que toda cuestión histórica o actual de importancia debe ser analizada a prisa bajo el prisma del marxismo-leninismo, es decir bajo el método del materialismo dialéctico, ya que si precisamente dejamos que «otros» hagan esos análisis, esos otros estarán influenciado con sus análisis deformados a las masas. Recordamos de paso a nuestros lectores que para realizar un análisis científico de los acontecimientos también se hace necesario excluir el sentimentalismo –otra enfermedad de la que siempre están contagiados los oportunistas–.

En torno al tema central del documento, responderemos a preguntas apremiantes: ¿era un final esperado el abandono de las armas y la inclusión de las FARC-EP en la democracia burguesa? ¿Qué es y qué significa la política de la «reconciliación nacional» para Colombia? ¿Quiénes han sido los principales valedores internacionales del «proceso de paz»? ¿Realmente habrá «paz» en Colombia? ¿Se resolverán los problemas sociales de la sociedad colombiana? ¿Cuál es el futuro de las FARC-EP como partido político legal?

En cuanto a la historia de las FARC-EP hemos tenido que aclarar muchos mitos sobre su origen liberal y revisionista, sobre su carácter social netamente pequeño burgués, pasando a analizar también sus desviaciones militares de tipología maoístas-guevaristas entre las que se incluyen también métodos terroristas.

Además de ello hemos visto necesario resolver algunas cuestiones históricas de las guerrillas en Colombia, su origen, su carácter y su desarrollo, ya que creíamos que centrarnos solo en las FARC-EP serían realizar un análisis unilateral de la política y las guerrillas en Colombia, así que era menester analizar lo más importante de la guerrilla del ELN o el desarrollo del partido político del PC de C-ML y su brazo armado el EPL, desde su fundación a nuestros días. Esto nos dará además una imagen de las fuerzas políticas de la llamada «izquierda» que han operado en Colombia en las últimas décadas.

Por último: hemos dejado un capítulo final sobre el deber que pesa sobre las espaldas de los marxista-leninistas colombianos a la hora de clarificar con paciencia todo esto a las masas trabajadoras colombianas, trabajo que de no realizarse o considerarse banal se conseguirá el mismo resultado que el actual: que las masas vivan en la inopia sobre los acontecimientos económico-políticos históricos o presentes y queden presas de cualquier corriente demagógica que va en contra de sus intereses.

Así mismo, este análisis permitirá que el lector comprenda el desarrollo de muchas de las organizaciones de similar carácter, y aunque esto será del todo cierto en algunas cuestiones, siempre debemos buscar las particularidades de cada movimiento y cada proceso de otro modo caeríamos en la metafísica y el subjetivismo, por lo que animamos a otros marxista-leninistas a realizar el debido análisis sobre organizaciones similares a las FARC-EP de su país o de otros países.

Notas

[1] Lectura Online AQUÍ [Scrib] ó Descarga en PDF AQUÍ [MEGA].

[2] Todos los documentos del autor en este Blog AQUÍ.

[3] Todos los documentos en PDF editados por el equipo del Blog en el apartado BIBLIOTECA.

martes, 11 de octubre de 2016

El estilo en el trabajo; Stalin, 1924


«No se trata del estilo literario. Me refiero al estilo en el trabajo, a lo específico y peculiar que hay en la labor práctica del leninismo y que crea el tipo especial del militante leninista. El leninismo es una escuela teórica y práctica, que moldea un tipo especial de dirigente del partido y del Estado, que crea un estilo especial de trabajo, el estilo leninista.

¿Cuáles son los rasgas característicos de este estilo? ¿Cuáles son sus particularidades?

Estas particularidades son dos: a) el ímpetu revolucionario ruso y; b) el sentido práctico norteamericano.

El estilo leninista es la combinación de estas dos particularidades en la labor del partido y del Estado.

El ímpetu revolucionario ruso es el antídoto contra la inercia, contra la rutina, contra el conservadurismo, contra el estancamiento mental, contra la sumisión servil a las tradiciones seculares. El ímpetu revolucionario ruso es la fuerza vivificadora que despierta el pensamiento, que impulsa, que rompe el pasado, que brinda una perspectiva. Sin este ímpetu, no es posible ningún movimiento progresivo.

Pero el ímpetu revolucionario ruso puede muy bien degenerar en vacuo manilovismo «revolucionario», si no se une al sentido práctico norteamericano en el trabajo. Ejemplos de este tipo de degeneración los hay sobrados. ¿Quién no conoce la enfermedad del arbitrismo «revolucionario» y de la planomanía «revolucionaria», cuyo origen es la fe puesta en la fuerza del decreto que puede arreglarlo y transformarlo todo? Un escritor ruso, I. Ehrenburg, dibuja en el cuento «El homcomper» –«El hombre comunista perfeccionado»– un tipo de «bolchevique» atacado de esta enfermedad, que se ha propuesto trazar el esquema del hombre idealmente perfecto y se «ahoga» en esta «labor». El cuento exagera mucho la nota, pero es indudable que pinta la enfermedad con acierto. Sin embargo, yo creo que nadie se ha burlado de esos enfermos con tanta saña y de un modo tan implacable como Lenin. «Presunción comunista»: así calificaba Lenin esa fe enfermiza en el arbitrismo y en la decretomanía.

«La presunción comunista significa que una persona que está en el partido comunista y no ha sido todavía expulsada de el por la depuración, cree que puede resolver todos los problemas a fuerza de decretos comunistas». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; La nueva política económica: Y las tareas de los Departamentos de Educación Política, 1921)

Lenin solía oponer a la verborrea «revolucionaria» el trabajo sencillo, cotidiano, subrayando con ello que el arbitrismo «revolucionario» es contrario al espíritu y a la letra del auténtico leninismo.

«Menos frases pomposas y más trabajo sencillo, cotidiano. Menos estrépito político y mayor atención a los hechos más sencillos pero vivos de la edificación comunista». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Un gran comienzo, 1919)

El sentido práctico norteamericano es, por el contrario, un antídoto contra el manilovismo «revolucionario» y contra las fantasías del arbitrismo. El sentido práctico norteamericano es una fuerza indomable, que no conoce ni admite barreras, que destruye con su tenacidad práctica toda clase de obstáculos y que siempre lleva a término lo empezado, por mínimo que sea; es una fuerza sin la cual no puede concebirse una labor constructiva seria.

Pero el sentido práctico norteamericano puede muy bien degenerar en un utilitarismo mezquino y sin principios, si no va asociado al ímpetu revolucionario ruso. ¿Quién no conoce la enfermedad del practicismo mezquino y del utilitarismo sin principios, que suele llevar a algunos «bolcheviques» a la degeneración y al abandono de la causa de la revolución? Esta enfermedad peculiar ha encontrado su reflejo en el relato de B. Pilniak, «El año desnudo», en el que se pinta a tipos de «bolcheviques» rusos llenos de voluntad y de decisión práctica, que «funcionan» muy «enérgicamente», pero que carecen de perspectiva, que no saben «el porqué de las cosas» y, debido a ello, se desvían del camino del trabajo revolucionario. Nadie se ha burlado con tanta saña como Lenin de esta enfermedad del mezquino utilitarismo. «Practicismo cretino», «utilitarismo estúpido»: así calificaba Lenin esta enfermedad. Lenin solía oponer a esto la labor revolucionaria viva y la necesidad de una perspectiva revolucionaria en toda nuestra labor cotidiana, subrayando con ello que el utilitarismo mezquino y sin principios es tan contrario al auténtico leninismo como el arbitrismo «revolucionario».

La unión del ímpetu revolucionario ruso al sentido práctico norteamericano: tal es la esencia del leninismo en el trabajo del partido y del aparato del Estado.

Sólo esta unión nos da el tipo acabado del militante leninista y el estilo del leninismo en el trabajo. (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Los fundamentos del leninismo, 1924)