«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

Filosofía


Este espacio está íntegramente dedicado a hacer una lectura materialista dialéctica de los hechos históricos concretos, nuestra ideología es el marxismo-leninismo su teoría y su praxis, alejándonos y combatiendo sin subterfugios toda expresión revisionista, aún cuando estos se disfracen convenientemente de comunistas.

Esto significa que entendemos y asumimos que la construcción del socialismo pasa necesariamente por determinadas leyes generales descubiertas por Marx, Engels, Lenin, Stalin y Hoxha es el caso de: la vanguardia proletaria, la lucha de clases, la dictadura del proletariado, la preponderancia de la industria pesada, la estatización de los medios de producción, el combate sin vacilación a la burguesía, a los serviles, a los oportunistas, etc.

Comprendemos pues que la revolución comienza con la necesaria formación político-ideológicas de la militancia y de las masas, que estos puedan diferenciar oportunamente entre una «revolución proletaria» y una que por mucho en que se insista no pasa de ser una «revolución pequeñoburguesa» con tintes idealistas, metafísicos incluso; pues esta es la única garantía para alcanzar el triunfo del socialismo.

Declarar al lectora que jamás apelaremos a los sentimientos pretendiendo tener razón desde el amarillismo, nuestro argumento se basa exclusivamente en la teoría y praxis materialista, en tanto, nuestro análisis se ciñe absolutamente a lo objetivo.

Para entender entonces la necedad de la afirmación de que el marxismo no sirve para nuestros días, primero, veamos que es y en que descansa el marxismo-leninismo:

«El marxismo como ciencia no es un sistema de ideas congeladas inmutables, sino un sistema de pensamiento que se desarrolla históricamente. Sin embargo, mientras que la evolución continúa, el marxismo sigue siendo un sistema único y autónomo, como resultado del cual tiene una única interpretación correcta, en virtud de su esencia científica. De la misma manera los fenómenos de la naturaleza y sus leyes de desarrollo son estudiados por tales ramas de las ciencias naturales como la química, la biología, la física, etc., los fenómenos sociales son estudiados e interpretados por la ciencia marxista. Por la misma razón por la que sólo existe una posible interpretación científica de los fenómenos de la naturaleza, existiendo una ciencia de la química, la biología, la física, y no dos o más ciencias de la química, la biología y la física, sólo existe pues, un sistema científico único que es capaz de estudiar e interpretar los fenómenos sociales. Los principios del marxismo-leninismo no son postulados acerca de las leyes que rigen la sociedad y la historia por los siglos de los siglos. Son el resultado de un esfuerzo titánico para generalizar el conocimiento sobre los fenómenos sociales y que mejor reflejan su esencia. Por tanto, estos principios no son verdades eternas, la quintaesencia del pensamiento humano, concebido por las mentes de los genios. Los principios del marxismo-leninismo no preceden a la historia propia; sino que son un producto de la historia misma y que se derivan de esta última, son un reflejo de las leyes objetivas que rigen la realidad. Los principios del marxismo-leninismo no son un conocimiento místico de los ancianos, sino la mínima expresión de una ciencia en toda regla, cuyo objetivo final es comprender los procesos sociales con el propósito de cambiar la sociedad». (Rafael Martínez; Sobre el Manual de Economía Política de Shanghái, 2004)

En conclusión, no importa que el marxismo tenga más de 100 ó 200 años, ni que dentro de poco tenga 300 años, lo importante, es que su doctrina se mantenga acorde a las leyes objetivas del desarrollo histórico.

Equipo de Bitácora (M-L)