«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

sábado, 20 de mayo de 2017

Así cae el voto socialdemócrata en toda Europa; El Diario.es, 2017

Este declive de la socialdemocracia es el resultado de la traición cometida a los principios marxistas en el siglo XXI, renunciando sus estatutos oficialmente al marxismo en  los 50 del siglo XX, pero también el fin que le esperaba por su progresiva derechización durante las últimas décadas lo que le ha valido no ser diferentes del resto de partidos liberales, neoliberales y fascistas de cara a las masas trabajadoras:

«Con el devenir de los años, y los acontecimientos históricos, la socialdemocracia viró hacia la derecha, al tiempo que las diferentes tendencias revisionistas también giraron hacia la derecha, buscando la fusión con la socialdemocracia, eliminado las endebles líneas demarcadoras entre los partidos revisionistas y los socialdemócratas. Pero la socialdemocracia siguió en su deriva ideológica propia acercándose a los postulados capitalistas de moda, así en los últimos años, entrado el siglo XXI, los partidos socialdemócratas han sufrido una agudización del proceso de derechización hasta extremos insospechados; de hecho, estas agrupaciones no llegan a cumplir en sus programas y acciones ni siquiera con los viejos esquemas programáticos de socialdemocratismo de mediados del siglo pasado; de hecho, los partidos socialdemócratas en el poder han liderado gran parte de las medidas más reaccionarias de los gobiernos del mundo, son directos representantes y defensores del gran capital, de la gran burguesía, de la oligarquía más insultante, de la reacción, aliado de los monopolios e imperialismo –cuando no los lideran–; y en grandes ocasiones forman parte de la vanguardia teórico-práctica del capitalismo neoliberal. Incluso, en la actualidad es extremadamente difícil diferenciar a un partido socialdemócrata de un partidos considerado de «derecha», o conservadores, o liberales, o neoliberales, fascistas, etc.

Ante esta perspectiva y los fracasos de sus gobiernos, estas organizaciones han caído en el descrédito y la pérdida de influencia en las masas lo que los ha llevado a una profunda y permanente crisis que se ha traducido en la continua traición de los intereses de las masas trabajadoras. Se ha llegado al punto de que tanto viejos como nuevos socialdemócratas tienen miedo a denominarse como tal porque saben de que están desacreditados antes las masas trabajadoras que son conocedoras de sus traiciones, esto les ha empujado a utilizar eslóganes eclécticos propios del fascismo como: «ni de izquierdistas ni de derechas», pero sus propuestas, y sobre todo su práctica, siguen demostrando que son herederos de la II Internacional, así como integrantes de su reedición, la Internacional Socialista». (Equipo de Bitácora (M-L); Terminológico, 2015)

Recordemos alguno de los partidos de la llamada Internacional Socialista:

1) Partido Socialista Obrero Español (PSOE): Culpable de la adhesión de España a la OTAN y a la Unión Europea, conocido por las medidas de desindustrialización, terrorismo de Estado, y conocidos casos de corrupción en los 80 y 90. En la actualidad conocido por sus políticas neoliberales en sus últimos gobiernos. Recordemos además que en 1986 Felipe González, entonces dirigente máximo del PSOE y presidente del Estado español, consintió el uso del espacio soberano del país por parte de EEUU durante los desarrollos de la operación «El Dorado Canyon» dirigida contra Libia; este último país era benefactor y aliado primordial del FSLN.

2) Partido Laborista de Israel (HAVODA): En la actualidad neoliberal. Es responsable directo del genocidio al que es sometido el pueblo Palestinos, así como de la ocupación de sus territorios. Entre sus miembros destaca el sionista-imperialista-supremacista «Shimon Peres».

3) Meretz: Partido político judío de corte socialdemócrata –neoliberal en la actualidad– que se autodenomina como sionista-socialista, vaya usted a saber qué es eso.

4) Partido Liberal de Colombia: En la actualidad neoliberal. Además de ser responsable directo de asesinato, corrupción, desplazamientos, genocidios, paramilitarismo, narcotráfico, etc., que ha sufrido el pueblo colombiano; es además el partido del que emerge el criminal proimperialista y responsable directo de los falsos positivos, Álvaro Uribe Vélez.

5) El Partido Socialista (Francia): Actualmente también bajo lineamientos neoliberales. Contrario a la independencia de Vietnam o Argelia y todos los crímenes del Ejército Francés en las colonias. Favorable a la entrada de Francia en la Comunidad Económica Europea. Promotor bajo mandado de François Mitterrand de la reconversión industrial y de políticas que lanzaron a miles de obreros a la calle en los 80. Culpable directo proponiendo o indirecto apoyando todas las operaciones de Francia y la OTAN en el mundo entero. Bajo el gobierno del socialdemócrata Hollande se dio la intervención imperialista neocolonial francesa en: Siria, Argelia, Malí, Sierra Leona, República Centroafricana, etc.

6) Partido Revolucionario Institucional (México): En la actualidad neoliberal. Es uno de los partidos políticos responsable de la destrucción a la que se enfrenta el Estado mexicano, es uno de los responsable de la privatización forzada de los recursos de ese país, es responsable de que el narcotráfico esté jugando a la política, es responsable de los miles de muertos que se suceden en México, es responsable de la corrupción galopante que sufre ese Estado.

7) El Frente Sandinista de Liberación Nacional (Nicaragua): Siempre basó su política en los ejes del no alineamiento, economía mixta y pluralismo político, a los que hoy ha añadido el cristianismo.

El documento:


Por segunda vez desde 1974, ningún candidato socialista estuvo en la segunda ronda de las presidenciales francesas celebradas este mes. El partido socialista francés se quedó en primera ronda con apenas un 6% de los votos, uno de los peores resultados de su historia. No es una excepción en Europa. La aparición de nuevas fuerzas políticas, la crisis económica, los cambios sociales y económicos, la puesta en práctica de medidas de austeridad o la aparición de nuevos grupos de votantes más heterogéneos parece que ha llevado a las fuerzas políticas socialdemócratas a una crisis de popularidad.

El PASOK en Grecia, que no bajó del 38% del voto entre 1980 y 2009, se desplomó en las últimas generales helenas de 2015 hasta el 6%. En Países Bajos, el Partido del Trabajo (PvdA) se quedó en un 5,7% en 2017. El mismo resultado lo cosecharon los socialistas de Islandia (Sam) en 2016. El PSOE en España, aunque no ha caído tanto como en otros países europeos, ha perdido gran parte de su apoyo electoral en los últimos años.

Claves en la construcción del Estado del Bienestar en Europa, los partidos socialdemócratas han perdido ahora parte de su hechizo con el electorado europeo. Mientras, fuerzas alternativas de izquierda, nuevos partidos centro-liberales y el auge de la extrema derecha empiezan a arrebatar espacio político a los partidos tradicionales.

En Islandia, el país que sufrió el mayor colapso financiero en relación al tamaño de su economía, los partidos ecologistas se quedaron con el espacio de la Alianza Socialdemócrata (Sam), reducido a un escaso 5,7% de los votos. En las últimas elecciones de Hungría y Polonia, los socialistas se presentaron en coalición con otros partidos de izquierda para frenar la sangría de votos y el auge de la ultraderecha.

En países como Francia, Italia, Grecia o España, por el contrario, nuevas fuerzas de izquierda alternativa anti-establishment ha arrebatado gran parte del voto progresista a los partidos tradicionales socialdemócratas. 


Claves en la construcción del Estado del Bienestar en Europa, los partidos socialdemócratas han perdido ahora parte de su hechizo con el electorado europeo. Mientras, fuerzas alternativas de izquierda, nuevos partidos centro-liberales y el auge de la extrema derecha empiezan a arrebatar espacio político a los partidos tradicionales.

El «máximo beneficio» como rector de la producción; Equipo de Bitácora (M-L), 2016


«Stalin argumentó que en una sociedad socialista de producción no puede ser regulada por la ley del valor, ni la mera rentabilidad de las empresas individuales. Así explicaba porque esto no era posible:

«Es también completamente errónea la afirmación de que en nuestro sistema económico actual, en la primera fase de desarrollo de la sociedad comunista, la ley del valor regula las «proporciones» de la distribución del trabajo entre las distintas ramas de la producción. Si ello fuera así, no se comprendería por qué en nuestro país no se desarrolla al máximo la industria ligera, la más rentable, dándole preferencia frente a la industria pesada, que con frecuencia es menos rentable y a veces no lo es en absoluto. Si ello fuera así, no se comprendería por qué en nuestro país no se cierran las empresas de la industria pesada que por el momento no son rentables y en las que el trabajo de los obreros no da el «resultado debido» y no se abren nuevas empresas de la industria ligera, indiscutiblemente rentable, en las que el trabajo de los obreros podría dar «mayor resultado». Si eso fuera así, no se comprendería por qué en nuestro país no se pasa a los obreros de las empresas poco rentables, aunque muy necesarias para la economía nacional, a empresas más rentables, como debería hacerse de acuerdo con la ley del valor, a la que se atribuye el papel de regulador de las «proporciones» de la distribución del trabajo entre las ramas de la producción». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Problemas económicos del socialismo en la Unión Soviética, 1952)

Se comprende entonces que bajo el sistema socialista, las ganancias en general, tanto altas como bajas, devengadas al Estado, la rentabilidad de las empresas individuales o de sectores de la industria en un corto plazo no tenía importancia decisiva sino que era la rentabilidad de la economía en su conjunto durante un período relativamente largo lo que primaba y era determinante. Es decir no una visión cortoplacista sino con miras al futuro y a las necesidades de la población:

«Algunos camaradas deducen de aquí que la ley del desarrollo armónico de la economía del país y la planificación de la misma destruyen el principio de la rentabilidad de la producción. Eso es completamente erróneo. En realidad, ocurre todo lo contrario. Si consideramos la rentabilidad, no desde el punto de vista de esta o aquella empresa o rama de la producción, y no en el transcurso de un año, sino desde el punto de vista de toda la economía nacional y en un período, por ejemplo, de diez a quince años –ésta sería la única forma acertada de enfocar el problema–, veríamos que la rentabilidad temporal e inconsistente de esta o aquella empresa o rama de la producción no puede en absoluto compararse con la forma superior de rentabilidad, sólida y constante, que nos dan la acción de la ley del desarrollo armónico de la economía nacional y la planificación de la misma, librándonos de las crisis económicas periódicas, que destruyen la economía nacional y causan a la sociedad tremendos daños materiales, y asegurándonos el desarrollo ininterrumpido de la economía nacional y el elevado ritmo de este desarrollo.». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Problemas económicos del socialismo en la Unión Soviética, 1952)

En cambio la URSS de aquellos años jruschovistas-brézhnevistas, su economía, no se regía por lineamientos socialistas, su economía al estar basada en la ley del valor no pretendía «asegurar la máxima satisfacción de las necesidades materiales y culturales», «ley del desarrollo armónico» y demás. Esas leyes socialistas no operaban en esa URSS posterior a 1953, las leyes de producción capitalistas sí; la rentabilidad de las empresas se explicaba en buscar siempre el «máximo beneficio». 

En las filas del XXIIº Congreso del PCUS de 1961 Jruschov dio el pistoletazo de salida para una serie de reformas donde el beneficio marcaría la nota común de la producción soviética:

«Debemos elevar la importancia del beneficio y la rentabilidad». (Nikita Jruschov; Informe sobre el programa del Partido Comunista de la Unión Soviética, 1961)

La reforma de Kosygin se estipulaba según sus autores sobre el beneficio:

«La esencia de la contabilidad de costes es que cualquier empresa debe cubrir sus gastos con sus propios ingresos y debe tener un beneficio más allá de esto. El sistema de contabilidad de costes hace que todas las empresas interesadas deban obtener un beneficio más grande». (L. Gatovsky; El papel del beneficio en una economía socialista, 1965)

Llegando a decirse abiertamente que era el rector de la actividad de la empresa, el tener o no beneficios:

«El beneficio sirve como el criterio más generalizador de toda la actividad de la empresa». (L. Leontiev; El Plan y métodos de gestión económica, publicado en «Pravda», 7 de septiembre de 1964)

Y sobre la rentabilidad se comentaba que:

«La contabilidad de costos es un método de gestión aplicado en las empresas socialistas, que se basa en medir en términos monetarios sus entradas y los resultados de sus operaciones, en que las empresas que cubren sus gastos con sus propios ingresos, asegurando la rentabilidad». (AM Rumyantsev; Gestión de la economía hoy soviéticas, 1972) (Equipo de Bitácora (M-L)Algunas cuestiones económicas sobre la restauración del capitalismo en la Unión Soviética y su carácter socialimperialista, 2016)

¿Quiénes son los patriotas?



«Camaradas: hay una bandera que está en manos de nuestros enemigos, que ellos tratan de utilizar contra nosotros y que es preciso arrebatarles de las manos: la de que votando por ellos se vota por España. ¿Qué España representan ellos? Sobre este asunto, hay que hacer claridad. Cuando la reacción, cuando el fascismo no puede demostrar con hechos prácticos que ha mejorado en lo más mínimo las condiciones de vida y de trabajo de la clase obrera y de las masas campesinas porque las ha empeorado, y no solamente las de los trabajadores manuales, sino las de los empleados, de la pequeña burguesía, de los campesinos, incluso de la burguesía media; cuando en nada se ha mejorado sino, repito, empeorado la situación de estas masas populares; de una manera abstracta, para cazar incautos, se dice, se grita en los carteles, en los mítines: votando por nosotros, votáis por España, votáis por la patria. Este argumento, que penetra sobre todo en las capas de la pequeña burguesía, de la burguesía media, gentes que aman a su patria y a su hogar, hay que analizarlo y demostrar que quienes aman verdaderamente a su país, somos nosotros, y que somos nosotros los que vamos a probarlo con hechos, pues no es posible que continúen engañando a estas masas, utilizando la bandera del patriotismo, los que prostituyen a nuestro país, los que condenan al hambre al pueblo, los que someten al yugo de la opresión al noventa por ciento de la población, los que dominan por el terror. ¿Patriotas ellos? ¡No! Las masas populares, vosotros, obreros y antifascistas en general, sois los patriotas, los que queréis a vuestro país libre de parásitos y opresores; pero los que os explotan no, ni son españoles, ni son defensores de los intereses del país, ni tienen derecho a vivir en la España de la cultura y del trabajo». (Prolongados aplausos). (José Díaz; La España revolucionaria; Discurso pronunciado en el Salón Guerrero, de Madrid, 9 de febrero de 1936)

Podemos y sus cambios de opinión sobre la OTAN


«f) En materia internacional: de apoyar en 2014 el abandono de España de la OTAN:

«El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha afirmado este lunes que si fuese presidente del Gobierno intentaría sacar a España de la OTAN y romper el convenio de Defensa con Estados Unidos que permite la presencia de militares españoles en las bases de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla). Así lo ha afirmado en una entrevista en la Cadena Ser recogida por Europa Press en la que ha admitido, no obstante, que sacar a España de la organización atlántica «no es una cosa sencilla». Según ha dicho, le parecería bien un referéndum en el que España decidiera «soberanamente» no estar en la estructura militar aliada». (Liberta Digital; Pablo Iglesias quiere sacar a España de la OTAN, 11 de noviembre de 2014)

A apoyar su permanencia:

«Preguntado por su posición respecto a la OTAN, Iglesias ha respondido que Podemos apuesta por un sistema integral de defensa europeo, al tiempo que ha reconocido que España tiene que cumplir con sus compromisos internacionales y legales. «Sabemos que tenemos que cumplir nuestras obligaciones legales y pensamos que la OTAN tuvo un importante papel en la modernización de las Fuerzas Armadas», ha admitido tras insistir en que hay compromisos internacionales «ineludibles», aunque la OTAN «forma más parte del pasado que del futuro». En este sentido, ha indicado que no le «entusiasma» que haya soldados de EEUU en territorio nacional, pero que es «responsable y pragmático» y «las cosas hay que hacerlas bien». De este modo, ha recalcado que «el futuro se tiene que construir a partir de un sistema de defensa integral europeo», tarea en la que puede tener un papel importante en el partido un exmilitar del prestigio y la experiencia de Julio Rodríguez». (EFE; Podemos ficha al ex Jemad Julio Rodríguez para sus listas al 20D, 4 de noviembre de 2015)

¡¡¡Tratando emular a sus ídolos con su evolución sobre el tema de la participación en la OTAN desde un aparente rechazo pasando por una presunta neutralidad hasta la política pro-activa de apoyo!!!:

«Alexis Tsipras reconoce que no quiere salir de la OTAN, pero que tampoco quiere participar en sus aventuras internacionales como Afganistán o Somalia, ¿acaso se hace el tonto queriendo pensar que la OTAN no intentará involucrar a la Grecia OTANISTA en otros conflictos? Así mismo para Tsipras, que reconoce indirectamente el carácter belicista e imperialista de la OTAN, piensa que salir de la OTAN sería poner en peligro «los intereses vitales griegos en riesgo», para él pues, una organización conocida por su anticomunismo y sus invasiones ilegales a terceros países cuando estos no cumplen los designios de las potencias imperialistas occidentales, una organización ligada estrechamente a las últimas dictaduras militares griegas del siglo XX, no serviría como garante de los intereses griegos fuera del suelo griego, pero sí sería el garante de los intereses griegos en suelo griego, y por tanto no debería salir Grecia de ella, rememora por tanto el argumento de Enrico Berlinguer y los eurocomunistas italianos de que salir de la OTAN «rompería el equilibrio de poder en Europa», solo que Tsipras lo camufla con una frase más nacionalista «dañaría los intereses nacionales». Vemos pues como SYRIZA actúa como el Partido Socialista Obrero Español de Felipe González de los 80, quienes antes de las elecciones generales de 1982 se autoconsideraban como la «izquierda que abanderaba las campañas para el voto por el NO en la entrada de la OTAN», y que a la llegada al poder en 1982, cambiaron de postura y metieron a España en la OTAN votando por el SÍ en 1986». (Equipo de Bitácora (M-L); ¿Es Alexis Tsipras el nuevo Enrico Berlinguer?, 2015)

Podemos se ha apoyado sobre el lema del fin de la austeridad como modelo político-económico de los países de la Unión Europea (UE) la cual creen que puede reformarse y que el Parlamento Europeo sea un instrumento en manos de los trabajadores europeos, aunque como hemos visto más atrás se ha ido renunciando a gran partes de esas reivindicaciones económicas. Podemos como SYRIZA, mantuvo pues desde el principio la idea de que la UE debe reformarse a través del parlamento europeo:

«¿Alguien cree que en la actual democracia burguesa, un partido con planteamiento revolucionario, verdaderamente revolucionario, no sería bloqueado por todos los medios como se ha demostrado históricamente? ¿Alguien cree que el «cambiemos Europa» de Podemos es una posibilidad medianamente real bajo la democracia burguesa? ¿No se observa acaso el discurso reformista que ya elevó a dogma la socialdemocracia? ¿Cuál es el próximo paso, tratar de reformar la OTAN «desde dentro»? ¿Se les ha olvidado que por ejemplo los llamados «verdes» llevan décadas metidos en el Parlamento Europeo gritando esa misma consigna de cambio sin lograr ningún cambio cualitativo? Sino pregúntenle al anarco-trotskista Daniel Cohn-Bendit si se ha logrado tal hito. (...) Compréndase que el Parlamento Europeo no tiene funciones legislativas reales, quién determina los lineamientos económico-políticos de la Unión Europea es el Banco Central Europeo y éste está fuera del control del Parlamento Europeo, en cuanto es el Banco Central Europeo el auténtico centro del poder. Es decir, cualquier integración en el Parlamento Europeo no es más que cosmético, carece de valor de cara a la transformación del sistema». (Equipo de Bitácora (M-L); Crítica al artículo: «Podemos» irrumpe con fuerza en el panorama político español, 27 de mayo de 2014)

En su día, el Partido Comunista Italiano (PCI) de los Berlinguer-Napolinato como el Partido Comunista de España (PCE) de los Carrillo-Pasionaria eran unos convencidos defensores de que la Comunidad Económica Europea, la actual Unión Europea (UE), podía ser convertida en una institución que sirviera a la «Europa de los trabajadores» por medio de la participando en sus instituciones. Esto era una necedad y una muestra de a qué punto habían llegado los eurocomunistas en su traición, esa bandera hoy la recoge Podemos e Izquierda Unida en España como representantes de la «izquierda domesticada»:

«El Mercado Común Europeo y la «Europa unida», esta gran unión de los monopolios capitalistas y de las sociedades multinacionales para explotar a los pueblos y a las masas trabajadoras de Europa y del mundo, son para los eurocomunistas una «realidad» que debe ser admitida. Pero admitir esta «realidad» significa admitir la supresión de la soberanía y de las tradiciones culturales y espirituales de los diversos países europeos en favor de los intereses de los grandes monopolios, la liquidación de la personalidad de los pueblos europeos y su transformación en una masa de oprimidos por las multinacionales, dominadas por el gran capital estadounidense. Las consignas de los eurocomunistas de que su participación en «el parlamento y en los otros organismos de la comunidad europea conducirá a la transformación democrática» y a la creación de una «Europa de los trabajadores», son puro engaño y demagogia. Tal como la sociedad capitalista de cada país no puede transformarse en una sociedad socialista a través del «camino democrático», Europa tampoco puede llegar a ser socialista a través de los discursos que los eurocomunistas pronuncian en las reuniones propagandísticas del parlamento de la «Europa unida». Por eso la actitud de los eurocomunistas hacia el Mercado Común Europeo y la «Europa unida» es una actitud propia de oportunistas y esquiroles, que emana de su línea de reconciliación de clase y de sumisión a la burguesía, y tiende a desorientar a las masas trabajadoras, contener su ímpetu combativo en defensa de sus propios intereses de clase y los de la nación entera». (Enver Hoxha; Eurocomunismo es anticomunismo, 1980) (Equipo de Bitácora (M-L); Las luchas de fracciones en Podemos y su pose ante las masas, 2017)

martes, 16 de mayo de 2017

Una exégesis sobre la deserción del MVTC y su inclusión en Bandera Roja; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«Entendemos preciso dejar constancia que todo el apoyo dispensado a MVTC desde Bitácora (M-L) está comprendido en las normas y procedimientos propios del internacionalismo proletario, y siempre en estrecho respeto a las normas marxistas-leninistas que rigen las relaciones camaraderiles entre cualquier tipo de colectivos marxista-leninistas sean partidos, sindicatos, centros de estudio, clubs, medios de expresión, etc.  Por cuanto, nuestros análisis y sugerencias al respecto de temas generales y concretos tienen rango de recomendaciones, aun cuando son beligerantes en el marco de las desviaciones teórico-prácticas mostradas por la organización que entendíamos hermana; que por lo demás se ha mostrado renuente a hacer autocrítica, o siquiera a entablar diálogo directo con las organizaciones con que mantenía relaciones. Evidentemente el que estos camaradas no corrijan sus desviaciones supone para nosotros la ruptura directa e inmediata de relaciones que hayamos podido desarrollar en el marco del marxismo-leninismo.

Dicho esto, en adelante haremos un resumen de los acontecimientos que no dejan lugar a dudas de que la forma en que MVTC ha manejado su disolución en Bandera Roja se encuentra en las antípodas de lo que exige el marxismo-leninismo para estos casos –menos tratándose de una unificación con un partido revisionista–, y que a su vez, esta polémica ha servido para evidenciar poco a poco terribles fallos de organización en el MVTC desconocidos para nosotros. Grandes errores que al no haber sido corregidos a tiempo convirtieron a esta organización en nada más que en una promesa que no superó las expectativas fijadas que permitirían su consolidación: