«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

lunes, 14 de agosto de 2017

El PCE (r) y su apoyo a la política interior y exterior de la URSS revisionista y socialimperialista; Equipo de Bitácora (M-L), 2016


«El PCE (r) pasó de ser en 1977 un fanático maoísta tercermundista a ser en 1978 un apologista del socialimperialismo soviético y su política exterior. De decir que este país jugaba el papel «pirata, chantajista y agresor» e incluso «principal peligro de la humanidad», a considerar a este país capitalista y su doctrina revisionista y socialimperialista como una corriente «revolucionaria» y «progresista». No les parece increíble:

«Ante nosotros se nos ha presentado las siguientes alternativas: en primer lugar compartir la concepción de los «tres mundos» que vienen defendiendo otros partidos, lo cual nos llevaría de una forma u otra a participar junto al imperialismo y la burguesía en la cruzada contra la URSS y otros países. Está claro que esto no lo podíamos hacer, entre otras muchas razones porque no está probada la «agresividad» de la URSS y si, en cambio, su ayuda, el apoyo decidido a la lucha de liberación nacional de los pueblos. Para nosotros esto se inscribe dentro de la corriente revolucionaria y progresista mundial, independientemente de las ideas que puedan albergar algunas personas». (Partido Comunista de España (reconstituido); En la encrucijada, Número 33, marzo de 1978)

Toda la supuesta lucha contra el jruschovismo que el PCE (r) decía haber desarrollado desde sus inicios no parece que sirviese de mucho o que fuese cierta, al juzgar por esta cita.

Se posicionó en un abrir y cerrar de ojos con los partidos jruschovistas de todo el mundo. Podríamos citar a cualquier partido hispano: como el PCPE o el PCOE, pero elijamos como caso ejemplificativo este:

«El general Perón va a comprender lo que ha dicho Fidel Castro: Que no hay dos imperialismos, hay uno solo, enemigo del país. Y el otro, que él le llama imperialismo, es el gran amigo de todos los países del mundo: se llama Unión Soviética y mundo socialista». (Fernando Nadra; Un año de gobierno peronista, 1974)

A finales de los 70 el PCE (r) estaba de acuerdo en cuestiones de política exterior con los puntos de vista de un partido tan degenerando como el Partido Comunista de Argentina, aquel partido bien conocido por sus políticas ultraoportunistas y lacayunas respecto al Kremlin que llegaron incluso a plantear la idea de una «salida cívico-militar» al gobierno peronista de Cámpora, lo que les conduciría a apoyar el criminal golpe militar de 1976 bajo la creencia que Videla-Viola eran unos «patriotas progresistas», básicamente por sus buenas relaciones con la URSS socialimperialista. Unas relaciones que también se harían extensibles a la Cuba de Castro, cubriéndose mutuamente en la arena internacional, llegando al punto de que Castro invitara a Videla a la Conferencia de los No Alineados celebrada en la Habana en 1979.

«La política exterior es la prolongación de la política interior y las dos juntas la expresión concentrada de las relaciones económicas existentes en un país». No puede por tanto un país capitalista con una línea exterior progresista basada en el internacionalismo proletario decir tal cosa, esto es algo incongruente a todas luces.

El proceso de restauración del capitalismo en la URSS con sus particularidades solamente podía dar una línea exterior socialimperialista:

«Mientras en la Yugoslavia de Tito al poco de tomar el poder y desenmascararse así mismo con la abierta promoción de sus políticas alejadas del marxismo, consiguió no solamente desviar a Yugoslavia de la construcción del socialismo, sino que impidió la industrialización del país, entonces más temprano que tarde como país no industrializado se condenó a una vida político-económica neocolonialista, a sufrir dependencia de los precios del mercado capitalista y a endeudarse con los créditos del exterior. En cambio la URSS que toma Jruschov es un país industrializado y la segunda potencia mundial del momento. Obviamente se ve que no fue el mismo caso de regresión y contrarrevolución el soviético que el yugoslavo –y aun así el caso soviético también acabó con que paulatinamente fuera subyugada económicamente a los imperialistas occidentales mucho antes de su caída–, es ahí el hecho de que diferencia a la URSS de Yugoslavia: en la URSS los revisionistas tomarían el poder e implantarían sus ideas burguesas con un nivel de las fuerzas productivas mayor y esto no dejaba otra consecuencia posible que transformar al país en un país socialimperialista. (...) El lector debe comprender en estos casos históricos todos los factores de forma dialéctica: analizando por supuesto el papel de las ideas –de los líderes y su voluntad– pero sin ignorar la base material –fuerzas productivas del país y los resultados a nivel económico de cada época–, si hace esto comprenderá fácilmente los desarrollos dados en estos países y no sólo su regresión, sino porque ocuparon uno u otro rol políticamente y económicamente. Así debe proceder también con los temas de actualidad, no solo de los países capitalistas imperialistas o dependientes, sino de los socialimperialistas o dependientes bajo teorizaciones revisionistas, de otra forma es imposible entender de forma científica la geopolítica». (Equipo de Bitácora (M-L); Algunas cuestiones económicas sobre la restauración del capitalismo en la Unión Soviética y su carácter socialimperialista, 28 de agosto de 2016)

Las aberraciones teóricas de los ideólogos del revisionismo soviético en esta materia no eran casuales:

«Las teorías soviéticas de la «soberanía limitada», la «división internacional del trabajo», la «comunidad socialista», los «países de vía no capitalista de desarrollo y orientación socialista» y demás aberraciones antimarxistas en el campo político, económico y cultural no eran producto de una dirigencia inocente que errara en sus formulaciones, sino de unas ideas plasmadas muy conscientemente con el objetivo de servir a sus objetivos imperialistas. Esto se ve claramente cuando se profundiza en los resultados de la puesta en práctica: en la teoría político-militar la «soberanía limitada» y la «comunidad socialista» tenían el objetivo de justificar la intervención militar en los países neocolonializados por el revisionismo soviético como fue el caso de Checoslovaquia, la teoría económica de la «división socialista del trabajo» donde se niega la industrialización de los países dependientes y se les condena a la producción de monocultivos como es el caso de Cuba, la teoría de los «países de vía no capitalista de desarrollo y orientación socialista» tenía por objetivo aceptar a cualquier país dependiente como país «en vía al socialismo» siempre que esos países se integraran en el engranaje político, económico y militar de la URSS o al menos en uno de estos tres aspectos». (Equipo de Bitácora (M-L); Algunas cuestiones económicas sobre la restauración del capitalismo en la Unión Soviética y su carácter socialimperialista, 28 de agosto de 2016)

Sin renunciar a su base maoísta, el PCE (r) se convirtió en un partido brezhnevista más de la escena revisionista.

Todo esto demuestra que las lisonjas que el PCE (r) da ahora mismo al imperialismo ruso son el reflejo de las que ya otorgaba al socialimperialismo soviético en su momento. Pero el patetismo ideológico del PCE (r) alcanzó su cenit cuando llegaron a apoyar a la Perestroika de Gorbachov:

«Como se sabe, nuestro partido ha saludado y viene apoyando la Perestroika, pero no podemos suscribir todos los planteamientos económicos, políticos e ideológicos que sirviéndose de ella, viene haciendo el revisionismo y la burguesía para destruir la obra revolucionaria y desacreditar al comunismo». (Manuel Pérez Martínez, «Arenas»; Informe en el Pleno del Comité Central, 1988)

Estos postulados coincidían con el de la mayoría de viejos partidos comunistas degenerados:

«Vivimos la época también signada hoy por la profunda transformación que se está realizando dentro de la revolución: la perestroika en la URSS. Al recuperar más cabalmente al leninismo en la construcción de la sociedad socialista, y al apuntar a superar enérgicamente retrasos e insuficiencias serias producidas por el stalinismo y el burocratismo, nos muestra al socialismo real con sus contradicciones tal como es. Es un ejemplo de vitalidad del marxismo-leninismo, y de la capacidad autocrítica de los revolucionarios soviéticos que apelan al pueblo y a su acción creadora para superar las dificultades. La Perestroika es más socialismo y más democracia. Es un proceso que vigoriza al movimiento comunista y revolucionario, impulsa la lucha de los pueblos y desarrolla el pensamiento marxista-leninista. Retoma del lado del socialismo la iniciativa histórica». (Partido Comunista de Argentina; Materiales del XI congreso de la FJC, 1988) 

domingo, 13 de agosto de 2017

Breve explicación de Bitácora (M-L) sobre el revisionismo soviético y su historia; Equipo de Bitácora (M-L), 2016


«El revisionismo. Desde que se hizo con el poder en la Unión Soviética impulsó la tendencia a la revisión de los principios del marxismo-leninismo a nivel mundial, casi cada partido comunista fue arrastrado hasta una renuncia explícita a los principios teóricos del marxismo-leninismo, al tiempo de que se arrastraba a cada Estado socialista a la plena restauración capitalista.

En el caso concreto del revisionismo soviético –que emergió a la muerte de Iósif Stalin, cuya cabeza visible fue Nikita Jruschov en el Partido Comunista de la Unión Soviética– se podría tomar como punto de partida cronológico y oficial el infausto XXº Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética de 1956; pero lo justo sería investigar la política interior como las irregularidades sobre los nuevos nombramiento de cargos –aprovechando para anular las últimas decisiones tomadas por el PCUS con Stalin en vida tras su muerte–, las disputas entre los dirigentes –como el caso de Beria y Jruschov– y las tendencias hacía la reforma económica de la dirigencia soviética a la muerte de Iósif Stalin –la acción de descentralizar la planificación y dar más poder a los ministerios, vender la maquinaría del Estado a los koljóses en el campo– o la blandenguería hacía las nuevas corrientes en las artes de Occidente, la política exterior reflejada en el acercamiento de Jruschov a Tito en 1954, la forma irregular con que se anularon las resoluciones de la Kominform sobre el revisionismo yugoslavo, la rehabilitación de desviacionistas purgados en el PCUS y las exigencias de Jruschov a otras dirigencias comunistas de rehabilitación de desviacionistas que luego promocionaría para dirigir dichos partidos–, la supresión de las recomendaciones de Stalin para el «Manual de economía política» finalmente publicado en 1955 –con la introducción de un apoyo a las tesis concretas del revisionismo chino y yugoslavo–, son muestras claras de que el revisionismo soviético es previo a dicho congreso de 1956, y que el periodo de 1953 a 1956 está lleno de una abierta actividad hostil antimarxista de la mayoría de los líderes del PCUS, y que el XXº Congreso del PCUS de 1956 fue sólo la confirmación de que las fuerzas que comandaban realmente al partido ya no eran marxista-leninistas.

Tras este congreso, el revisionismo soviético con Nikita Jruschov primero, y Leonid Brézhnev y sucesores después, introdujeron la institucionalización de la teoría del «Estado y partido de todo el pueblo», igual que unas sucesivas reformas económicas que se centraban en la descentralización y la utilización de la ley del valor como método para regular la economía soviética tanto en producción, intercambio como distribución de productos, volviendo a las tesis del revisionista Nikolái Voznesensky sobre «máxima rentabilidad» a la vez que se recuperaba su teoría de la negación de la objetividad de las leyes económicas socialistas, por supuesto para reforzar todo esto se creó una cultura aburguesada para defender el nuevo régimen; en política exterior el disolver la Kominform para agrado de Tito, o las viejas teorías socialdemócratas del «tránsito pacífico al socialismo», la distorsión de la teoría leninista sobre «la coexistencia pacífica entre regímenes capitalistas y socialistas», o la invención de teorías como los países de «orientación socialista y vía no capitalista», eran la carta de presentación del revisionismo soviético, aquí, inventaría además teorías como la teoría de la «soberanía limitada» o la «división socialista internacional del trabajo», que demostraban el hecho de que la Unión Soviética, había dejado de ser un país socialista, que era ahora capitalista y abiertamente socialimperialista, y que tenía bajo su control, a muchos países revisionistas-capitalistas que giraban en torno a su política a través de sus organismos económicos –Consejo de Ayuda Mutua Económica– y militares –el Tratado de Varsovia– como era el caso de Polonia, Checoslovaquia, Hungría etc. Todo esto hacía de este revisionismo, un colosal problema para el marxismo-leninismo.

Hemos de comprender que el revisionismo soviético influyó profundamente en muchísimos movimientos de liberación nacional desarrollados durante el siglo XX, e incluso gozaron de amplia influencia en movimientos que finalmente se hicieron con el poder en Asia, América, África; estos fueron o bien inconscientemente engañados por la demagogia del discurso «antiimperialista y socialista» de los revisionistas soviéticos o bien fueron seducidos conscientemente por los créditos del socialimperialismo soviético: en estos casos encontramos desde las guerrillas del Movimiento Popular de Liberación de Angola hasta luego gobiernos constituidos como el de Etiopía. Vale decir que la etiqueta de experimentos como la de los países del «socialismo árabe» no eran sino extensión de la tristemente célebre teoría revisionista de los países «no capitalistas de orientación socialista». Por tanto, es necesario estudiar, comprender, y sacar justas conclusiones sobre lo que supusieron para las luchas de liberación nacional y las luchas por la revolución socialista las teorías de los socialimperialistas soviéticos que eran endulzadas con fraseología revolucionaria y lanzadas a los Estados emergentes, sobre todo de África y Asia. Comprender como las teorías de: la «comunidad socialista»; la «división socialista del trabajo»; la «soberanía limitada»; la «integración económica socialista»; la «vía no capitalista de desarrollo»; la de los países de «orientación socialista», y como influyeron y se establecieron al amparo de estas teorías regímenes como los de Etiopía, Angola, Yemen del Sur, Benín; que en su mayoría acabarían o bien por la fuerza o bien por iniciativa propia cambiando su régimen acorde a los parámetros de las democracias burguesas occidentales tras el derrumbe del propio socialimperialismo soviético en 1991. En otros casos como es el de Libia o Siria; también sucumbieron ante el revisionismo y terminaron estableciendo teorías antimarxistas que moldearían a partir de 1991 en el afán de aproximarse a los imperialismos de occidentales, manteniendo sin embargo la fraseología pseudorevolucionaria para mantener envilecidos a sus respectivos pueblos». (Equipo de Bitácora (M-L); El revisionismo del «socialismo del siglo XXI», 2013)

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Por supuesto hay muchos más detalles para indagar y demostrar el carácter capitalista y socialimperialista de la Unión Soviética, con el tiempo iremos reeditando la obra para introducir aspectos que quizás puedan ser de notable importancia, pero en general estos temas creemos que es más que suficiente para que el lector pueda hacerse una idea y defienda esta justa conclusión frente a los apologistas del revisionismo soviético». (Equipo de Bitácora (M-L); Algunas cuestiones económicas sobre la restauración del capitalismo en la Unión Soviética y su carácter socialimperialista, 2016)

Documentos para el estudio de la restauración del capitalismo y el carácter socialimperialista de la URSS; Equipo de Bitácora (M-L), 2016


«Los albaneses si bien en algunos documentos –sobre todo iniciales– no explicaron a veces del todo bien el proceso de restauración del capitalismo muy concretamente ni tan sencillamente como debiera sobre todo a finales de los 50, eso pronto cambio y para los 60 los artículos dejan bien clara como se había dado esa transformación económica al capitalismo. En los 60 es entendible que no era fácil de entender para los revolucionarios del mundo una transformación tan traumática como esa, pero a día de hoy este proceso está más que claro y explicado con la pila de documentos marxista-leninistas –en especial de los albaneses–, explicándose de hecho todo aspecto de la política, economía y cultura soviética a partir de 1953, donde uno se hace una fácil idea de todo el proceso. Existen como decimos multitud de documentos –trabajos incluso de autores no marxistas– sobre el proceso económico en la URSS y sus manifestaciones económicas internas y externas:







sábado, 12 de agosto de 2017

El pueblo albanés y su contribución en la lucha antifascista en la Segunda Guerra Mundial



«En proporción con la población y su pequeño territorio, el pueblo albanés insurrecto se destacó como uno de los miembros más activos de la coalición antifascista mundial. En ese período, en Albania, de cada 14,3 habitantes uno combatió con las armas en la mano al ocupante. El pueblo armado y el Ejército de Liberación Nacional Albanés, con 70 mil guerrilleros, organizado en brigadas, divisiones y cuerpos de ejército, inmovilizaron en la lucha, dentro de su territorio, a 15 divisiones italianas y alemanas causando al enemigo considerables daños: fueron muertos alrededor de 27.000 enemigos, heridos más de 21.000; fueron hechos prisioneros 20.800. Fueron destruidos o capturados 2.110 tanques y vehículos blindados, 1.331 cañones y morteros, 1.934 camiones y gran cantidad de municiones y de material militar.

Dañando gravemente al enemigo en toda Albania, nuestro pueblo inmovilizó a cientos de miles de soldados de los ejércitos nazi fascistas y no permitió que el Mando del Wehrmacht enviara estas tropas al frente del Este, sobre todo en las situaciones en que dicho frente necesitaba sin cesar de los numerosos ejércitos del Eje y de los países ocupados por éste. El pueblo albanés no sólo no permitió que ninguna unidad de mercenarios, aunque pequeña, fuera al frente soviético o a algún otro frente en el extranjero, sino que con su heroica lucha ayudó directamente a la lucha antifascista de los pueblos de Europa y sobre todo de los Balcanes.

El pueblo albanés saboteó el ataque de la Italia fascista contra el pueblo griego, y las fuerzas albanesas, encuadradas en el ejército italiano, no aceptaron participar en la agresión. Asimismo nuestro pueblo golpeó al ejército fascista italiano en su retaguardia en territorio albanés.

Por orden del Comandante en Jefe del Ejército de Liberación Nacional durante los años 1942-4945, más de 20 mil combatientes de nuestro Ejército, atravesaron las fronteras estatales y lucharon con heroísmo por la liberación de los pueblos de Yugoslavia. En estas batallas dieron la vida cientos de hijos e hijas, combatientes del pueblo albanés. De esta manera Albania, con su heroica lucha coronada con la victoria dentro y fuera del país, se convirtió en uno de los miembros más activos de la coalición antifascista mundial de los pueblos.

La activa contribución del pueblo albanés a la Lucha Antifascista Mundial se demuestra claramente también en los grandes sacrificios y pérdidas que sufrió en esta guerra. El territorio albanés fue hollado por más de 700 mil soldados fascistas, quienes con sangre y fuego perpetraron crueldades sin par. Como consecuencia, en comparación con la población de 1 millón de habitantes y con el territorio, Albania ocupa uno de los primeros puestos en cuanto a las pérdidas humanas y en valor material durante la Segunda Guerra Mundial. El pequeño pueblo albanés dio 28 mil mártires.

Si se calculan también los heridos, el 7,3 por ciento de la población quedó mutilada por la guerra. Decenas de miles de personas fueron encarceladas o recluidas en los campos de concentración en Alemania y en distintos países ocupados por ella. Si se incluyen también los valores materiales destruidos, casi cada familia albanesa sufrió daños de los ocupantes italianos y alemanes; el 21 por ciento de las casas en aldeas y ciudades fueron incendiadas o destruidas; más de una tercera parte del ganado fue aniquilado por los ejércitos ocupantes.

En el otoño de 1944, en plena retirada, el ejército alemán destruyó los principales puentes del país y numerosas obras económicas importantes. Informando sobre estos bárbaros actos, el mando de las tropas alemanas del Sureste afirmaba que únicamente con la destrucción de los puentes «Albania fue llevada decenas de años atrás».

Es un hecho innegable que Albania es el único país en Europa que fue liberado con sus propias fuerzas, sin la intervención directa del Ejército Rojo o de otro ejército». (Albania Nueva; El pueblo albanés, activo participante en la coalición antifascista mundial, 1985)

martes, 8 de agosto de 2017

La no publicación de los documentos de los partidos: característica común de las organizaciones revisionistas; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«El Partido Comunista de China (PCCh) se caracterizó por amputar y reeditar constantemente las obras de Mao Zedong a fin de adaptar su obra de modo oportunista a las diferentes épocas, o para la reproducción de su imagen en el extranjero:

«Es arduamente conocido que el revisionismo chino tiende a manipular sus obras para cubrir sus vergüenzas. Uno de los casos más conocidos es el informe al VIIº Congreso del Partido Comunista de China de 1945 de Mao Zedong, llamado: «La lucha por la nueva China», con posterioridad reeditado y censurado en sus partes más browderistas con motivo de su inclusión en el tomo IV de Obras Escogidas, en que fue titulado: «Sobre el gobierno de coalición». Otro punto sería la obra «Resoluciones sobre algunas cuestiones de la historia del partido». (...) Este tipo de cambios, censura y reediciones en sus obras fue algo reconocido por los revisionistas chinos en la introducción de las Obras Escogidas de Mao Zedong. (...) Esta pose de fidelidad a Stalin, al marxismo-leninismo, dejando las críticas en formas indirectas o en pequeños círculos, duraría solo hasta la muerte del líder soviético. (...) Este ocultamiento apropósito de los sentimientos de Mao hacía Stalin [se comprueba] con los testimonios escrito del líder revisionista chino a la muerte de Stalin». (Equipo de Bitácora (M-L); Mentiras y calumnias de la historiografía burguesa-revisionista de Mao Zedong y el revisionismo chino sobre Stalin, 2014)

Téngase en cuenta que los revisionistas chinos sólo publicaron, en 1951, las obras de Mao Zedong hasta el tomo IV, estas publicaciones cubren sus obras de 1926 hasta 1949. El tomo V, publicado en 1977, cubre el periodo de 1949 a 1957, este tomo fue publicado bajo mandato de Deng Xiaoping y Hua Kuo-feng, aunque por ciertas recopilaciones ya se conocían partes de estas obras. No es casualidad que esta dupla, Deng-Hua, publicara en 1977 el V volumen de las Obras Escogidas de Mao Zedong; pues lo hicieron a sabiendas de que su contenido les era altamente beneficioso en cuanto a justificar sus derivas presentes y futuras.

Para entender el maoísmo y el desarrollo del maoísmo en Europa, hay que tener en cuenta que la mayoría de las obras de Mao Zedong no fueron publicadas en Europa en vida de Stalin, lo que dificultaba su estudio y la comprensión de su carácter revisionista.

En 1951 fue publicado su tomo I de las Obras Escogidas de Mao Zedong en la Unión Soviética. Las obras llevaban siendo revisadas años por Mao Zedong previamente, y luego el filósofo soviético Yudin le asistió para corregir sus errores antimarxistas y así darle un toque más académico. En 1953 se publicaron el tomo III y IV respectivamente, que ocupan los escritos de 1941-1945 y 1945-1949 respectivamente, fue entonces cuando los jruschovistas dieron mucha publicidad a sus textos:

«Después de la muerte de Stalin, entre junio y diciembre de 1953, la propaganda soviética dio más publicidad a las obras de Mao en la Unión Soviética». (Hua-Yu Li; Mao Zedong y la stalinización económica de China 1948-1953, 2006)

El PCE (r), y no podía ser de otra forma, sigue esta práctica maoísta de ocultamiento de su propia historia. Hipócritamente argumenta que debido a la «represión» no se han podido salvar todos los documentos. Falso, el PCE (r) publica artículos de todas las décadas, y esconden los que más vergüenza le producen, por ejemplo los artículos donde dan su apoyo y loan a Gorbachov no son publicados; solo a base de un largo trabajo, a polémicas con otros grupos de la época, y a la denuncia de varios críticos, se han podido recuperarse las pruebas de su pasado revisionismo más rancio. De hecho, desde hace unos años no solamente esconden sus documentos históricos, sino que cuando se critican sus posiciones alegan que «no estás informado», y te recomiendan leer las últimas obras de Arenas como «La negación de la negación»; «Revolución dentro de la revolución» de 2015 o «¿Una nueva ley dialéctica?» de 2017 donde te prometen que rectifica muchas de sus pasadas inclinaciones maoístas y donde incluso se atreve a enunciar que ha descubierto nuevos aportes para el marxismo, ¡pero casualmente lejos de estar disponibles a todo el público, para obtener dichas obras y leerlas, debes pagar una suma considerable que por supuesto va destinada a financiar al revisionismo! Esta es una estrategia muy común entre las organizaciones políticas que tienen miedo a ser criticadas, así se garantizan que sus obras solo se lean en su círculo de seguidores que son los únicos que se dejarían el dinero en comprar tales aberraciones, dificultando con ello que sus enemigos puedan acceder a ellas y que posteriormente sean criticados por sus teorizaciones absurdas. Esta estrategia no solo significa que dificulta el hecho de que sus enemigos puedan acceder a su material, sino que a su vez también niega la disponibilidad de sus teorizaciones a los elementos neutrales hacia su organización interesados en el marxismo y en esos temas, en consecuencia auto aislándose irremediablemente de las masas cada vez más a causa de esas posturas sectarias.

Pero el PCE (r) no es el único que hace esta triste táctica de autocensura, en España hay ejemplos múltiples entre la fauna revisionista. A Jesús, un militante de Reconstrucción Comunista (RC) lector de Bitácora (M-L) le pedimos cuentas sobre porque su organización tras celebrar su IIIº Congreso de 2015 no publicaban sus documentos congresuales, su contestación fue que se publicarían en breve, más tarde ya en 2016, ante el incumplimiento de su palabra, volvimos a pedir cuentas, esta vez la excusa que nos dio Jesús fue por cuestiones de seguridad la directriz era que no se difundiría en público, lo cual criticamos a ese individuo que parecía realmente honesto. Esta actitud de RC fue criticada en nuestros documentos posteriores con vehemencia, ya que tras la detección de ocho de sus militantes en 2017, la línea oficial de RC aludía que por culpa de la «represión» no habían podido publicarlo: ¡esta era la misma excusa barata que el PCE (r) utilizaba desde hacía décadas!:

«Otro de los rasgos que caracterizan a esta peculiar organización [RC] es la de no publicar los documentos de su partido: ni las tesis de sus plenos, congresos, ni nada importante sobre su línea, prueba de ello es que a día de hoy no tenemos los documentos del último IIIº «Congreso» de abril de 2015, ni de los anteriores, lo que indica que estos actos son reuniones donde prima el formalismo. Ellos argumentan que la no publicación de sus documentos es debido ¡«a cuestiones de seguridad»!, algo bastante estúpido ya que mientras afirman esto son conocidos por colgar fotos de su «Comité Central» en su página oficial, e incluso por actos como subir las fotos de actos «políticos» a las respectivas cuentas oficiales de cada integrante, con los que pueden ser identificados fácilmente sus cabecillas, por lo tanto la privacidad de sus «militantes» es nula, y sus excusas bastante malas. Además, ¿qué «riesgo a la seguridad» supone para una organización publicar su programa económico o su análisis de la economía internacional actual –o cualquier otra cuestión que un partido debe tocar–? Ninguno, por lo que todo esto son excusas para justificar su inoperancia en cuestiones de peso». (Equipo de Bitácora (M-L); ¿Por qué los de Reconstrucción Comunista (RC) nos copian las obras?, 18 de octubre de 2016)

Otro ejemplo de partido político revisionista de escasa influencia conocido por la no publicación de sus documentos históricos es el actual PCE (m-l) de 2006-2017, al cual denunciamos por no querer publicar las obras de los dirigentes históricos como Elena Ódena a los cuales dicen reivindicar:

«Que no se preocupen más los jerifantes oportunistas del refundado y actual Partido Comunista de España (marxista-leninista) [PCE (m-l)], que ya tenemos en nuestras manos parte de las obras de Elena Ódena, para poder difundirlas. Comunicamos esto, ya que no han tenido la decencia de proporcionarnos, y de ni tan siquiera mostrarnos una sola obra escrita de Elena Ódena –pese a nuestro intento de ponernos en contacto con sus medios oficiales, militantes y simpatizantes para facilitarnos tales obras–, por lo que ya nos hemos encargado nosotros por otros medios de conseguir una edición física del Tomo I de sus Escritos Políticos. Que ya que tampoco han tenido las ganas ni la preocupación de promover las obras teóricas de esta revolucionaria y marxista-leninista, desde Bitácora (M-L) nos encargaremos de tal menester en cuanto saquemos a la luz. (...) A diferencia del actual PCE (m-l), Elena Ódena promovía la publicación y popularización de los documentos del partido; el actual PCE (m-l) tiene la casual «manía» de esconder la mayoría de informes de sus plenos o de sus congresos así como sus resoluciones, existiendo solo contados documentos desde su fundación en 2006, aplicando la máxima cobarde de muchos partidos revisionistas de: «cuanto menos se publique menos podrán criticarnos». (Equipo de Bitácora (M-L); Sobre la adquisición de las obras de Elena Ódena, 13 de enero de 2015)

«Casualmente» tras más de diez años sin publicar sus documentos, desde esta llamada de atención, o mejor dicho denuncia pública, el PCE (m-l) decidió empezar a digitalizar las obras de Elena Ódena, lo que facilita su desenmascaramiento entre sus escasos seguidores como falsos idólatras.

Pero la lista de ejemplos no acaba ahí, en España –y en otros países– las diversas organizaciones revisionistas siguen este patrón: el PCOE, el PCPE. Sobre todo sobresale que todos ellos presumen de una histórica «lucha antirevisionista» en sus respectivos partidos, cuando lo cierto es que sus líderes fundadores –Líster y Gallego– fueron cómplices de las fechorías de Carrillo, y después, siguieron siendo seguidores y aduladores de la URSS socialimperialista, incluyendo un lacayunismo en la cuestión de Gorbachov y la Perestroika. El PCE como siempre, nada en un mar de contradicciones, con mil fracciones; aunque el eurocomunismo de Carrillo fue uno de los mayores fracasos del revisionismo y nadie lo reivindica dentro del PCE con ese nombre, el PCE lejos de haberse desecho del eurocomunismo-carrillismo, su herencia se ha podido ver durante todos estos años: le pese a quién le pese, Gerardo Iglesias, Julio Anguita o actualmente Alberto Garzón, son hijos del carrillismo. Por último cuando el antiguamente famoso jesuita y tercermundista PTE-ORT hoy intenta limpiar su pasado con las delirantes historietas sobre su pasado «antirevisionista» hay que recordarles que actualmente todavía repite sus mismos dogmas del maoísmo, a causa de ello es un partido fantasma como su hermana ideológica de la UCE, una organización que podemos decir que es una secta con todas las letras y que es capitaneada por empresarios que explotan sus propios militantes como ocurre exactamente igual con RC.

Es válido tomar en cuenta que este oficiosos ocultamiento de documentación de estas organizaciones, pasados y presentes, responde al miedo que tienen ante la posibilidad de que se critique su falta de posicionamiento respecto a temas fundamentales del marxismo-leninismo, o bien o por el simple temor al ridículo al quedar descubierta su falta de formación ideológico-política-económica a la hora de tratar temas concretos

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Llegados a este punto. Suena realmente hilarante leer este tipo de proclamas de los fanáticos del PCE (r):

«En el Estado español, el partido que se ha ganado durante cuatro décadas el calificativo de comunista, con una lucha tenaz, comprometida a cualquier precio y bien organizada, que jamás ha traicionado los principios comunistas y por lo tanto a la clase obrera, es el PCE (r)». (Pablo Hasél; ¿El comunismo es legal en el Estado Español?, 25 de marzo de 2017)

Pues como ha quedado demostrado hasta este momento, la teoría y práctica del PCE (r) durante los años 70 fue de completo apego al revisionismo maoísta, a veces entremezclado con otras tesis revisionistas procedentes del tercermundismo, el guevarismo, el anarquismo, el espontaneismo y el terrorismo, etc. Así que lo que dicen sus palmeros sobre que el PCE (r) es un partido, o mejor dicho el único partido marxista consecuente, no tiene el más mínimo sentido, viven en universos de fantasía. El PCE (r) hizo del eclecticismo oportunista su bandera. Y esto también se comprueba en la línea de su política exterior». (Equipo de Bitácora (M-L); Estudio histórico sobre los bandazos políticos oportunistas del PCE (r) y las prácticas terroristas de los GRAPO, 2017)