«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

lunes, 29 de junio de 2015

Unas breves respuestas para los que reclaman piedad y compasión en la exposición de los regímenes revisionistas

Hu Jintao y Kim Jong-Un durante 2013

«Algunos vacilantes-oportunistas que se dicen «marxista-leninistas» reclaman piedad y compasión para los regímenes burgueses y capitalistas de carácter revisionista como podrían ser Cuba, Vietnam, China, Corea del Norte, y un largo etc., piden a los marxista-leninistas y sus partidos que se apiaden de condenar en sus escritos a estos gobiernos, a estos líderes, a estos partidos. Aquí encontramos una serie de personajes y teorías que evidencian el antimarxismo de estos variopintos abogados de los regímenes revisionistas:

1) Los que dicen que no hay que atacar estos regímenes ya que según ellos pese a su revisionismo actual son países socialistas; es decir, son aquellos que creen que pese a ser líderes revisionistas, tener un partido revisionista, se puede construir el socialismo como antaño decían los pro revisionismo soviético en los 70 u 80;

2) Los que dicen que no hay que atacar a estos regímenes porque son una alternativa al «capitalismo clásico» y que más bien habría que apoyarlos con ahínco. Si siguiéramos este hilo de pensamiento habría que apoyar también al «modelo escandinavo», al «socialismo del siglo XXI», o a otros movimientos reformistas o anarquistas que también son alternativa del capitalismo más «asesino» –por así decirlo– como podría ser el neoliberalismo, ¿dónde acabaría el apoyo a estos modelos, en el último estadio de modelo económico capitalista más reaccionario? ¿El corporativismo fascista? ¿El resto serían «aprovechables» y «merecedores de apoyo»?;

3) Los que dicen que no hay que atacarlos porque son bastiones antiimperialistas. No obstante, en su línea de pensamiento antiimperialista borran el contenido de clase, niegan que el verdadero antiimperialismo sólo puede ser ejercido por la clase obrera en el poder, desde el punto de vista marxista-leninista que sabe que el genuino antiimperialismo de un Estado va unido y sólo puede ser garantizado a través de la revolución social que es la revolución proletaria, y además, en tal afirmación, ignoran, como si nada, la evidencia de que estos regímenes en el mejor de los casos luchan contra un imperialismo u varios, pero están ligados a otro o a muchos otros, y muchas veces, cambian de un bloque imperialista a otro según convenga  a la camarilla burguesa-pequeñoburguesa que detenta el poder;

4) Los que dicen que sería un golpe para el movimiento marxista-leninista la caída dominó de estos regímenes; craso error, jamás puede ser perjudicial para la ideología y objetivos marxista-leninistas la caída de gobiernos burgueses capitalistas, que entre su política, economía y cultura trabajaban por perpetuar el revisionismo. Al revés, estos gobernantes que se esfuerzan por disfrazar sus ideas burguesas-capitalistas bajo ropajes proletarios-marxistas, logrando con sus acciones desacreditar al verdadero comunismo; por el contrario, cuanto más tiempo sigan existiendo estas sedes mundiales del revisionismo más tiempo, más herramientas y más recursos tendrán para propagar el ideario revisionista-burgués a nivel local e internacional, y por lo tanto más difícil se hará a los marxista-leninistas rechazar estas mistificaciones que han sido inculcadas en las masas trabajadoras de su país y de otros países, clichés que como hemos afirmado y demostrado, han sido inoculados como si fueran inherentes a la teoría y práctica del marxismo-leninismo». (Equipo de Bitácora (M-L)El revisionismo coreano: desde sus raíces maoístas hasta la institucionalización del «pensamiento Juche», 2015)

¿Qué entendemos los marxista-leninista por el concepto de masas populares?



«
La podrida oligarquía será apartada del poder por la masa popular dirigida por la clase obrera triunfante que no predica, sino que práctica la virtud y el amor fraternal entre los hombres y los pueblos. 

Pero camaradas, ¿qué es la masa popular? Si no contara con una fuerza aglutinante, con una clase dirigente y heredera histórica del capitalismo monopolista, sería un conjunto heterogéneo de hombres e incapaz de una acción coordinada hacia una finalidad concreta. 

Por ello, necesariamente, al hablar de la masa popular como entidad histórica que debe reconquistar la nación, restablece su soberanía y construye su civilización, surge con esplendor deslumbrante la clase obrera, la clase dirigente, la clase columna vertebral de la nación. Y surge necesariamente, como una inevitable conclusión histórica, la clase obrera, porque es la más nacional, la más consecuente, la heredera indiscutible del capitalismo monopolista, la que contiene y ha asimilado la teoría y la práctica del nuevo mundo a crear. La clase dirigente y constructiva de la nación socialista de la clase obrera». (Joan Comorera; La nación en una nueva etapa histórica, 15 de junio de 1944)

domingo, 28 de junio de 2015

Enver Hoxha deliberando con los delegados vietnamitas la cuestión de la invasión a Checoslovaquia de 1968

Pintada anónima en checo que condena tanto la invasión estadounidense a Vietnam como la invasión soviética a Checoslovaquia

«La ocupación de Checoslovaquia, es un acto de agresión fascista en todo el sentido de la palabra, que ha clavado una puñalada en el prestigio de la antigua Unión Soviética. En esta agresión no estamos de acuerdo en absoluto con vuestra postura y la del gobierno de Vietnam del Norte, esto os lo decimos abiertamente. Con ustedes no dejamos las cosas ambiguas, ya que os consideramos como amigos. Por supuesto, ustedes están en derecho de tener su opinión sobre este tema, pero nosotros también tenemos nuestros pensamientos. Ustedes justifican sus posiciones por sus puntos de vista, pero nosotros también tenemos nuestra lógica para nuestras posiciones, y por ello parece ser que tenemos diferentes posiciones.

¿Cómo argumentamos nosotros sobre este tema? ¿Por qué intervinieron militarmente en Checoslovaquia la Unión Soviética y los otros cuatro países del Pacto de Varsovia?

Ustedes declaran que para «rescatar» de la contrarrevolución checoslovaca que amenazaba al país y de una posible invasión de Occidente. Esa es exactamente la tesis soviética.

Supongamos que si nosotros, los albaneses, fuéramos un gran pueblo de varias de decenas de millones de personas y también supongamos que fuéramos «fuertes», ¿atacaríamos a la Unión Soviética mañana porque hoy estamos convencidos de que allí se ha fijado el revisionismo? ¿O tendríamos que atacar a la República Democrática Alemana porque creemos que allí ya está activa la contrarrevolución, porque se están comprometiendo con la Alemania Occidental o porque han dejado que los revisionistas soviéticos arruinen el comunismo en Alemania? Todos nosotros conocen que los albaneses, tenemos una animosidad política e ideológica incompatible con los revisionistas yugoslavos, y aunque allí hace tiempo que se ha establecido el revisionismo, aunque está presente la camarilla de Tito, no atacamos militarmente Yugoslavia, y así sucesivamente.

¿Comprende el gobierno de la República Democrática de Vietnam lo que le queremos transmitir con todos estos casos?

¿Qué pasa si los revisionistas soviéticos atacan Yugoslavia ¿Estarían de acuerdo con tal eventual ataque? Claramente, las condiciones de Yugoslavia son las mismas que las de Checoslovaquia, los revisionistas yugoslavos son incluso más avanzados que los Checoslovacos, ya hace mucho tiempo que Tito había pateado el socialismo.

Si van a llegar tan lejos como para ir a Yugoslavia, Albania no les quedará lejos. Radio Moscú dijo hace algún tiempo que supuestamente al salirse Albania del Pacto de Varsovia, los líderes albaneses supuestamente habían cedido el terreno a los imperialistas estadounidenses, ingleses y griegos. Mañana, los renegados de Moscú al igual que han atacado Checoslovaquia, pueden también atacar a otros países, entre ellos Albania.

¿Estarían los vietnamitas de acuerdo con este tipo de ataque, cuando los soviéticos les expliquen que quieren «ahorrar» a Albania de traidores del marxismo-leninismo? ¿Esto les sería lógico? Si seguimos la lógica de los revisionistas soviéticos, pueden actuar en cualquier país que ellos consideren que ha traicionado los principios. (...)

Nuestro partido fue el primero en desenmascarar a la camarilla de Dubček, y lo hizo en el camino marxista-leninista.

Pero, ¿quién es Alexander Dubček? Tenemos más que pruebas para corroborar que él fue uno de Brézhnev y Kosygin, cuando ambos decidieron deshacerse de Antonín Novotný.

Entonces los amos revisionistas soviéticos vieron que Dubček estaba bajo sus brazos, pero en cuanto vieron que se les resbalaba entre sus manos, procedieron a atacar al nuevo líder checoslovaco.

Bajo esa lógica, los imperialistas creen que tienen el derecho a intervenir en Checoslovaquia o en cualquier lugar, porque también ellos tienen allí a sus personas, a sus clases, que quieren proteger. Bajo este razonamiento, entonces creen que tienen todo el derecho a atacar sin ningún límite en tal o cual país. No camaradas, tal razonamiento no es justo, ni marxista-leninista». (Enver Hoxha; Si se configura una política marxista-leninista llevará hasta la victoria a cualquier nación sea un país grande o pequeño; Conversaciones con el jefe de la Misión Permanente del Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur en Albania, 16 de septiembre de 1968)

sábado, 27 de junio de 2015

Vietnam: La capitulación de Ginebra de 1954

Conferencia de Ginebra, 21 de julio de 1954

«Stalin murió en marzo de 1953 y en 1954 fue cuando John Foster Dulles –el Secretario de Estado de Estados Unidos– amenazó con que tendrían que usar una «represalia masiva» [1] que incluía el uso de la bomba  nuclear si los vietnamitas continuaban más allá de Dien-Bien Phu y los chinos intervenían abiertamente en Indochina; así la Unión Soviética y China, en nombre de «preservar la paz» y «prevenir otra guerra mundial» obligaron al ejército vietnamita y el pueblo de Indochina poner fin a la guerra de liberación evitando la completa independencia [de Vietnam - Anotación de Bitáocra (M-L)]. La capitulación de Ginebra de 1954 [A] fue la continuación de la capitulación de Corea, traduciéndose en realidad la «paz a cualquier precio» por el término de  «evitar el desastre atómico». (Moni Guha; ¿Por qué Stalin fue denigrado y convertido en una figura controvertida, 1981)

Apéndice [A] de Moni Guha:

De acuerdo con el relato de General Giap en su obra: «Dien-Bien Phu» de 1964, en el momento de la victoria en Dien-Bien Phu, la guerrilla del Pathet Lao en Laos estaba consolidando su poder y gobernando un área considerable en alianza con las fuerzas vietnamitas, las fuerzas revolucionarias de los Jemeres Rojos en Camboya se estaban organizando bajo la instrucción Partido Comunista de Indochina y la derrota de las fuerzas franco-estadounidenses a través de Indochina que estaba asegurada. Giap también dijo que después de la espectacular victoria en Dien-Bien Phu las fuerzas franco-estadounidenses estaban retirándose y movilizando sus fuerzas en Vietnam del Sur.

Giap decía que la victoria revolucionaria en toda Indonesia era algo que estaba más que asegurado después de la victoria de Dien-Bien Phu. ¿Por qué, entonces los Acuerdos de Ginebra de 1954? Inmediatamente después de la ignominiosa derrota en Dien-Bien Phu, Dulles, el Secretario de Estado estadounidense emitió un belicoso comunicado diciendo que si los vietnamitas seguían más allá de Dien-Bien Phu y los chinos decidían intervenir abiertamente en Indochina, los Estados Unidos deberían tomar como represalia la bomba atómica. Esta amenaza atenazó los nervios de Jruschov, Chou En-lai, Jawaharlal Nehru, Tito y Nasser por igual. Todos ellos pusieron sus cerebros a disposición para trazar un camino para evitar el peligro de una guerra mundial y el desastre atómico sobre la base de la prescripción de la relajación de la tensión internacional. Era la continuación de la misma política de capitulación ante la amenaza atómica que se inició en Corea.

¿Cuáles fueron las estipulaciones de los Acuerdos de Ginebra de 1954? [2] Que  Vietnam del Norte hasta el norte del paralelo 18 sería reconocido como la República Democrática de Vietnam, y Estados Unidos, Francia y otras potencias no interferirían en los asuntos internos de la la República Democrática de Vietnam, y la misma tendría derechos de soberanía para organizar su territorio como quisiera. En segundo lugar, Vietnam del Sur, al sur del paralelo 18 –donde cabe señalar, la fuerza franco-estadounidense tomaron refugio y movilizaron sus fuerzas según el General Giap– constituiría un gobierno con Ngo Dinh Diem como jefe de Gobierno –por favor, téngase en cuenta que los líderes revisionistas no aprendieron de la amarga experiencia sobre el Pacto de Defensa Mutua Corea del Sur-Estados Unidos– y una elección se celebraría allí para decidir la cuestión de la reunificación de Vietnam del Norte y Vietnam del Sur. En tercer lugar, Indochina se dividiría en tres Estados soberanos distintos: Vietnam, Laos, y Camboya. Laos y Camboya se regirían por sus respectivas leyes y Vietnam no debería interferir en sus asuntos internos. En cuarto lugar, Vietnam del Norte le pediría al pueblo de Vietnam del Sur entregar sus armas para poder llevar a cabo una propaganda, legal y pacífica sobre la reunificación pacífica. Se formaría una comisión observadora neutral para verificar que el Acuerdo de Ginebra se cumpliría estrictamente. ¡La Unión Soviética, China y otros miembros del campo socialista, inmediatamente rechazaron el apoyo del internacionalismo proletario para convertirse en miembros observadores «objetivos »y «neutrales» de la comisión ejecutiva, convirtiéndose así en árbitros entre el imperialismo y los pueblos oprimidos!

Nos cabe señalar que los Estados Unidos no firmaron el Acuerdo de Ginebra. Tan solo se contó con la palabra de caballero (?) como garantía de que respetaría lo establecido en el acuerdo. El imperialismo estadounidense entró en Vietnam del Sur antes de que las tropas franceses se retiraran y rompió todo acuerdo previo, estableciendo al títere Ngô Đình Diệm en el poder, y masacrando a miles de personas. Sobre Indochina, tanto los chinos como los soviéticos presionaron al Vietnam a aceptar muchos territorios del que había sido liberado por las armas y dejaron las reclamaciones sobre Camboya y Laos. (Véase la obra de Marvin E. Gettleman: Vietnam: Historia, documentos y opiniones sobre una gran crisis mundial de 1965)

Tampoco se llevaron a cabo las elecciones prometidas en Vietnam del Sur para 1956.

Anotaciones de Bitácora (M-L):

[1] La llamada doctrina de la «represalia masiva» fue anunciada el 12 de enero de 1954 por John Foster Dulles y tenía el objetivo de amedrentar a las fuerzas revolucionarias en cualquier parte del globo con la «sutileza advertencia» de una posible contestación masiva y atómica cuando los Estados Unidos creyesen que sus intereses o el de sus aliados estaban siendo agredidos. A esto añadía que esta respuesta era necesaria porque las defensas locales de sus aliados no eran sólidas y la «expansión comunista» buscaba golpear los sitios donde sentía que su superioridad podía desbordar a ese «gobierno libre»:

«Las defensas locales deben ser reforzadas por una disuasiva mayor como es el poder de la represaría masiva. De lo contrario, por ejemplo, un agresor potencial, que está saturado de mano de obra, podría tener la tentación de atacar por la confianza de que la resistencia se limitaría a usar también una mano de obra. Él podría tener la tentación de atacar en lugares en donde su superioridad es decisiva. (...) La forma de disuadir la agresión es que la comunidad libre debe estar dispuesta y ser capaz de responder vigorosamente en distintos lugares y bajo su propia elección. (...) Tenemos que estar listos para luchar en el Ártico y en los Trópicos: en Asia, en el Cercano Oriente, y en Europa; por amar, por tierra y por aire; con las viejas y con las nuevas armas». (John Foster Dulles; Discurso ante el Consejo de Relaciones Exteriores, 12 de enero de 1954)

Esto fue algo que fue confesado por el propio receptor de la oferta Georges Bidault y que recogieron varios libros burgueses al hablar de la Operación Vulture, que pretendía salvar del cerco vietnamita a los franceses en Dien-Bien Phu:

«John Prados en su examinación compresiva de la Operación Vulture escribió que hay evidencias circunstanciales de lo que el Ministro de Asuntos Exteriores Georges Bidault afirmaba, es decir, que en dos ocasiones cercanas a 1954, el Secretario de Estado Dulles le ofreció personalmente aumentar el potencial arsenal francés en Indochina con armas nucleares. La primera oferta fue que una de las dos bombas nucleares debía caer en territorio chino cercano al borde con Vietnam para destruir el suministro de la línea vietnamita; la segunda de las dos «Bombas-A para Dien-Bien Phu» debía lanzarse en el momento del encuentro de las Naciones Unidas en Paris, en abril de 1954. De acuerdo con los dos oficiales que acompañaban a Bidault, ambos inmediatamente informados de la oferta de Dulles». (F. Petras,Morris H. Morley; La hegemonía estadounidense bajo sitio: clases, políticas, y desarrollo en Latinoamérica, 1990)

El 10 de abril de 1954 el presidente de los Estados Unidos Dwight Eisenhower mandaría a John Foster Dulles a enviarles una oferta a los franceses para utilizar dos bombas atómicas que serían proporcionadas por los Estados Unidos, esta oferta fue declinada.

[2] Los Acuerdos de Ginebra respecto a Vietnam tipificados en la Declaración Final de la Conferencia de Ginebra de 1954, fueron celebrados por todo el mundo revisionista como un «gran triunfo» de la diplomacia de la Unión Soviética y China. Entre sus resoluciones de la conferencia podemos leer varios puntos:

«La conferencia toma nota de la prohibición de entrada de tropas o personal militar extranjeros, así como de armas y municiones, en el territorio de Vietnam. (...) La conferencia toma nota de que ninguna base militar extranjera podrá ser establecida en el territorio de Vietnam. (...) La Conferencia declara, en lo concerniente al Vietnam, que la solución de los problemas políticos sobre la base del respeto de los principios de independencia, de unidad y de integridad territorial, deberá permitir al pueblo vietnamita disfrutar de las libertades fundamentales, garantizadas por las instituciones democráticas que se crearán después de las elecciones generales libres, con escrutinio secreto, que tendrán lugar en julio de 1956. Las autoridades representativas de las dos zonas se consultarán a este propósito a partir del 20 de julio de 1955. Las disposiciones de los acuerdos de alto el fuego sobre la protección de las personas y de los bienes se aplicarán de tal forma que cada cual pueda escoger libremente, en el Vietnam, la zona en la cual desea residir. Las autoridades representativas de la zona Sur y de la zona Norte del Vietnam así como de Camboya y de Laos, no deberán admitir represalias individuales ni colectivas contra las personas que hayan colaborado con una de las partes en el curso de la guerra, ni contra las familias de dichas personas». (Conferencia de Ginebra; Declaración Final de la Conferencia de Ginebra, 21 de julio 1954)

Pero lo cierto es que ninguno de estos bonitos y diplomáticos puntos fueron cumplidos por el imperialismo estadounidense, demostrándose que: 1) como en Corea, los dirigentes de la Unión Soviética y China había procedido a una apresurada paz concertada con el imperialismo estadounidense en un momento de victorias militares antiimperialistas de las fuerzas indígenas; 2) una paz bajo unos términos que prorrogaban la cuestión de la reunificación de Vietnam, a que fuera estudiara en otra próxima conferencia; 3) mientras Estados Unidos se comprometía de palabra a promesas de no injerencia, no presencia de tropas, ni ayuda militar a sus aliados reaccionarios vietnamitas que tampoco cumplió en la cuestión de Corea ni cumpliría en Vietnam. 

Se confirmaba lo afirmado por Stalin sobre a quién afectaba realmente la amenaza nuclear:

«Con considero a la bomba atómica una fuerza tan seria como pretenden presentarla algunos políticos. La bomba atómica está destinada a intimidar a las gentes de nervios débiles, que no deciden el resultado de una guerra, porque para eso no son en modo alguno suficientes las bombas atómicas. Naturalmente que la posesión monopolista del secreto de la bomba atómica crea una amenaza, pero cuando menos existen contra esos dos remedios: a) El monopolio de la bomba no podrá prolongarse mucho tiempo. b) El empleo de la bomba será prohibido». (The Sunday Times; Entrevista de  Alexander Werth a Stalin, 17 de septiembre de 1946)

Esto también prueba que al igual que los líderes coreanos, los dirigentes vietnamitas cedieron a las presiones sino-soviéticas y aceptaban que las cuestiones de su nación fueran decididas por terceros. Demostrándose, que tanto en la cuestión de la soberanía nacional de sus países como luego en la lucha antirevisionista, cumplirían un papel oportunista que les postraba como marionetas de unos y otros poderes.

viernes, 26 de junio de 2015

El camino al éxito para el proletariado pasa por desligarse de las ilusiones parlamentarias y pacifistas de toma de poder


«La revolución burguesa únicamente significó la liberación política de un sistema previamente formado y económicamente dominado por las relaciones de producción que fue transferido a un poder en manos de otra clase explotadora.

Por el contrario, la revolución proletaria es una intervención violenta del proletariado en la estructura de la propiedad de la sociedad burguesa, que pasa a la expropiación de las clases explotadoras y la transferencia del poder en manos de la clase que se ha fijado la tarea de transformar radicalmente la base económica de la sociedad y abolir cualquier explotación del hombre por el hombre.

La conquista del poder por el proletariado no es una «conquista pacífica» de la maquina del Estado burgués, ni el logro de una mayoría parlamentaria. La burguesía utiliza todos los métodos de violencia y terror con el fin de asegurar y fortalecer sus bienes y su dominación política. Como ya sucedió con la nobleza feudal, la burguesía no pudo apartarla sin más, ya que una clase no abandona su lugar en la historia sin una resistencia desesperada y feroz. Por lo tanto el poder de la burguesía solo se puede romper por la aplicación rigurosa de la violencia revolucionaria armada del proletariado. La toma de poder es la destrucción violenta del poder burgués, que rompe la maquinaria capitalista de su Estado –el ejército, la policía, la jerarquía burocrática, los tribunales, y los parlamentos burgueses– y se sustituye por los nuevos órganos de poder proletariado, que son unas herramientas especialmente necesarias para reprimir a los explotadores y defender el socialismo. Todos los revisionistas modernos u otras fuerzas reformistas han instigado intentos de «vías pacíficas al socialismo» y han fracasado por completo y estos intentos tuvieron que ser pagados por indescriptibles ríos de sangre». (Ernst Aust; Programa del Partido Comunista de Alemania/Marxista-Leninista; Recopilación de citas de Ernst Aust sobre la cuestión alemana y sobre el revisionismo alemán, 1978)

jueves, 25 de junio de 2015

Joan Comorera explicando a los obreros cenetistas el porque deben desengañarse del anarquismo

Diversos milicianos antifascista yendo al frente, agosto de 1936

«
¿Qué os puede separar del Partido Socialista Unificado de Cataluña a vosotros, queridos camaradas, que muchas veces habéis sido víctimas de las venenosas propagandas de los enemigo de la clase obrera, de los agentes del franco-falangismo y del imperialismo; que alguna vez os han inducido a luchar contra nosotros como partido y como dirigentes? Si nos referimos a las conductas y a la consecuencia combatida y revolucionaria, el pleito está ya juzgado y pronunciado, puesto que la vida ha puesto a la vista de todos y a vosotros antes que a ningún otro, que son los militantes del PSUC, los comunistas, los combatientes de vanguardia inflexibles e incorruptibles de la clase obrera de Cataluña, del pueblo catalán. ¿El apolitismo? La vida ha liquidado tal equivoco. ¿El autoritarismo? La vida ha puesto de manifiesto su inconsistencia. ¿La disciplina? La vida nos dice que es primera virtud de los revolucionarios. ¿Qué os puede pues, separar? ¿La concepción de Estado? He aquí la última trinchera camaradas. Una trinchera, pero enterrada ya por la experiencia y la vida.

La Revolución es un asunto serio. Pero más serio es aún el asunto de consolidarla y desarrollarla. En este asunto no hay cabida desde luego para habladurías sentimentales, los alaridos de un rencor pequeño burgués y negativo, las filosofías baratas sobre el bien y el mal, los moralismos de secano. Y es evidente que no pueden hacer una revolución, aunque hablen por descocido, todos aquellos que, como los faístas, proclaman que «la clase obrera es un mito», que «el Cristo proletario nos ha salido rana», justamente cuando la clase obrera dirige ya la vida de media humanidad y acumula la fuerza necesaria para hacerlo en el resto del mundo; cuando la clase obrera es la vanguardia combatiente, dirigente de los pueblos hispánicos contra el franco-falangismo.

La Revolución plantea a la clase obrera el problema del poder político. El Estado está en manos de las castas y de la gran burguesía. El primer paso de la Revolución es enjuagarla, aniquilar el Estado de los capitalistas. Una vez realizada esta tarea, ¿qué debe hacer la clase obrera? ¿Alguien puede creer que la burguesía derrocada aplicara la máxima cristiana de poner la otra mejilla? La experiencia nos dice que una clase que tiene en manos el Estado se defiende hasta el último extremo y que la nueva clase ascensional debe llevar este combate también, si quiere triunfar, hasta el último extremo. Esto es lo que en España no se ha sabido hacer nunca. En España no se ha podido consolidar y desarrollar la Revolución democrática: por lo que las castas y la burguesía expulsadas del poder regresaron, ya que la clase obrera y las masas populares, conseguida la primera victoria, no tomaron el poder político y lo dejaron en manos enemigas. Una vez conquistado el poder político, no supieron conservarlo. Si no se quiere, pues, repetir de nuevo la trágica experiencia española, es necesario que la clase obrera asimile y realice esta primera verdad: conquistar y conservar en sus manos el poder político, aniquilar el Estado de los capitalistas y construir su propio Estado, el Estado de los proletarios y de las masas populares.

Conservar el poder es también un asunto muy serio. No es una tarea fácil. Ni es tarea que se ha de confiar en charlatanes del «idealismo» y del «humanismo» que acaban por encontrarse como pez en el agua en compañía de los carniceros provocadores de una Tercera Guerra Mundial. No es asunto que se pueda resolver con tartufismos sentimentales. Es un asunto muy serio, porque justamente en el periodo de transición es cuando la lucha de clases se agudiza al máximo y se plantea el dilema de vida o muerte. Esta exigencia histórica, la hemos experimentado.

Si la clase obrera no toma el poder político y no organiza con severidad y rapidez el Estado de los proletarios y las masas populares, podrá lanzarse a acciones más o menos violentas, más o menos heroicas y gloriosas, pero así no hará jamás la Revolución. Será siempre vencida. De un estado de explotación pasará a otro de esclavitud». (Joan ComoreraLa revolución plantea a la clase obrera el problema del poder político; Carta abierta a un grupo de obreros cenetistas de Barcelona, enero de 1949)

miércoles, 24 de junio de 2015

Las cinco dificultades para decir la verdad; Bertolt Brecht, 1934


«El que quiera luchar hoy contra la mentira y la ignorancia y escribir la verdad tendrá que vencer por lo menos cinco dificultades. Tendrá que tener el valor de escribir la verdad aunque se la desfigure por doquier; la inteligencia necesaria para descubrirla; el arte de hacerla manejable como un arma; el discernimiento indispensable para difundirla.

Tales dificultades son enormes para los que escriben bajo el fascismo, pero también para los exiliados y los expulsados, y para los que viven en las democracias burguesas.

1. El valor de escribir la verdad

Para mucha gente es evidente que el escritor deba escribir la verdad, es decir, no debe rechazarla, ocultarla, ni deformarla. No debe doblegarse ante los poderosos; no debe engañar a los débiles. Pero es difícil resistir a los poderosos y muy provechoso engañar a los débiles. Incurrir en la desgracia ante los poderosos equivale a la renuncia, y renunciar al trabajo es renunciar al salario.

Renunciar a la gloria de los poderosos significa frecuentemente renunciar a la gloria en general. Para todo ello, se necesita mucho valor.

martes, 23 de junio de 2015

El existencialismo, Jean-Paul Sartre, y su pluma al servicio de la cultura burguesa; Equipo de Bitácora (M-L), 2015

Jean-Luc Godard, Jean-Paul Sartre, y Simone de Beauvoir distribuyendo copias del periódico maoísta «La causa del pueblo»

«La relación de Jean-Paul Sartre con el marxismo-leninismo nunca ha sido buena. Si analizamos su evolución histórica solo se ha acercado al marxismo-leninismo y sus expresiones por mero oportunismo o moda, el resto de su vida se ha pasado construyendo una corriente idealista-metafísica denominada existencialismo o se ha dedicado a sumarse a otras corrientes antimarxistas de moda.

1) El acercamiento al Partido Comunista Francés

Si bien el Partido Comunista Francés (PCF) parecía desconfiar de su pensamiento, durante la Segunda Guerra Mundial Sartre colaboró en los círculos intelectuales promovidos por el partido:

«Durante el invierno del 1942-1943, Claude Morgan, director comunista de Les Lettres françaises había pedido a Sartre su contribución al periódico y su adhesión al Comité nacional de escritores (CNE) respaldado por los comunistas. A pesar de las reticencias de algunos dirigentes comunistas, Sartre ha asistido a numerosas reuniones del CNE donde su participación fue muy apreciada por Morgan y otras personas, y ha colaborado en cuatro artículos para Les Lettres françaises». (David Drake, Sartre y el Partido Comunista Francés (PCF) tras la Liberación (1044-1948), 2013)

2) La crítica de los marxista-leninistas y los intelectuales progresistas al existencialismo de Sartre

Pero si obviamente era relativamente que un intelectual como Sartre como cualquier otro de la época apoyara la causa antifascista francesa liderada innegablemente por el PCF, eso no quitaba que el PCF y el resto de partidos del mundo aparta la mirada sobre la corriente del existencialismo, sus obras, y su contenido, corriente de la cual Sartre era el máximo exponente:

«Los comunistas consideraban que el existencialismo no era más que la última manifestación del idealismo, la antítesis misma del materialismo dialéctico e histórico marxista. Por ejemplo, Henri Lefebvre, en un artículo publicado un mes después de la conferencia en el Club Maintenant, afirmaba que «el existencialismo se inscribe en la línea de la metafísica». (Dominique Aury; «Qu'est-ce que l'existentialisme? Bilan d'une offensive», 24 de noviembre de 1945) y acusaba a Sartre de haber planteado el problema humano «como cuestión individual, abstracta y teórica».  (Dominique Aury; «Qu'est-ce que l'existentialisme? Bilan d'une offensive», 24 de noviembre de 1945) (David Drake, Sartre y el Partido Comunista Francés (PCF) tras la Liberación (1044-1948), 2013)

domingo, 21 de junio de 2015

Elogio del Estudio; Bertolt Brecht


Elogio del Estudio

Aprende lo más simple.
¡Nunca es tarde para aquellos
cuyo tiempo ha llegado!
Aprende al alfabeto. No alcanza
¡pero apréndelo! No te desanimes.
¡Empieza ya! ¡Debes saberlo todo!
Prepárate para gobernar.

Aprende, marginado, hombre del campo,
aprende, ocupante de la cárcel,
aprende, mujer atada a la cocina,
¡aprende sexagenaria!
Prepárate para gobernar.
Ven a la escuela, hombre sin techo.
El saber es para ti que tienes frío.
Hambriento: toma con fuerza el libro: es un arma.
Prepárate para gobernar.

¡No temas preguntar las cosas, camarada!
No te dejes influenciar,
averigua tú mismo.
Lo que no sabes por cuenta propia
no lo sabes.
Revisa la cuenta.
Eres tú el que la paga.
Pon el dedo sobre cada cifra.
Pregunta: ¿Cómo se llegó hasta aquí?
Prepárate para gobernar.

Extraído del recopilatorio: «80 poemas y canciones»

Una crítica de los marxista-leninistas nicaragüenses a la política exterior del FSLN y a su apoyo al fariseo Movimiento de los Países No Alineados en los 80

Pintadas en favor del MAP-ML en Managua, Nicaragua, 1986

«El movimiento de los Países No Alineados es más de carácter económico. En él se han aglutinado una serie de países para buscar la forma de plantear sus propios problemas de manera conjunta y lograr algunos beneficios de los países más desarrollados. El NO-AL sería nocivo para Nicaragua si con él se trata de esconder el verdadero origen del enfrentamiento que existe a nivel internacional entre los Estados y los países y que no es sólo la guerra, sino también la lucha de clases que se manifiesta en términos concretos de enfrentamientos por la búsqueda de hegemonía de mercados, Por otra parte, el pueblo nicaragüense apoya la lucha en contra del imperialismo y no puede manifestarse como No Alineado en esta lucha.

En cuanto a la política internacional del gobierno, creemos que el gobierno sandinista ha mostrado una gran habilidad. Pero rechazamos la pretensión del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de elevar a principios las maniobras internacionales de aprovechamiento de las contradicciones interburguesas o interimperialistas a nivel internacional. Convertir estas maniobras en el fundamento de la política exterior de Nicaragua es un error. No es concebible, por ejemplo, que se llame «hermano» a Herrera Campins o a Carlos Andrés Pérez, confundiendo con amigos a los que son enemigos de la revolución. Una cosa es la habilidad política y otra convertir las contradicciones actuales, las maniobras y las tácticas, en principios». (Carlos Cuadra; Entrevista a Envio de Carlos Cuadra, Secretario del Movimiento de Acción Popular Marxista-Leninista (MAP-ML), 16 de septiembre de 1986)

sábado, 20 de junio de 2015

Moni Guha explicando la capitulación en Corea de 1953

Firma del Armisticio de Paz del 27 de julio de 1953

«Stalin murió en marzo de 1953, y abruptamente la marea alta revolucionaria en cuanto al factor subjetivo del rol de liderazgo fue revertido. En julio de 1953, en menos de cuatro meses de la muerte de Stalin, los dirigentes de la Unión Soviética y China capitularon frente al imperialismo estadounidense y obligaron a los coreanos a aceptar la división de su nación y la ocupación permanente de la mitad Sur por las tropas estadounidenses [A]. Se declaró que se puso fin a la era de la guerra fría entre socialismo y capitalismo y que se sustituía por el entendimiento mutua y la coexistencia pacífica entre el socialismo y el capitalismo basados en la «relajación de la tensión internacional», ¡como si la lucha por el socialismo y la liberación nacional fueran las fuentes responsables de la intensificación de al tensión internacional y la conspiración bélica! La lucha contra la amenaza de la paz y el peligro de la Tercera Guerra Mundial fue separado arbitrariamente de la lucha contra el imperialismo lo que implica que las clases y naciones oprimidas por el imperialismo debían abandonar las luchas revolucionarias en aras de «la preservación de la paz». El problema de la paz fue aislado del problema de la emancipación humana, libre de todo tipo de explotación, hablándose de paz de una forma abstracta. Significó el repudio y el rechazo de la minuciosa lucha contra las fuerzas sociales que conspiran y hacen la guerra, esto quiso decir que se repudiaba y rechazaba la diferenciación entre la guerra revolucionaria y la guerra de agresión, esto quiso decir el repudio y rechazo del marxismo y la lucha de clases». (Moni Guha; ¿Por qué Stalin fue denigrado y convertido en una figura controvertida, 1981) 

Apéndice [A] de Moni Guha:

Desde la intervención de Estados Unidos en Corea bajo la bandera de las Naciones Unidas, Stalin estuvo instando una solución pacífica de la cuestión de Corea sobre la base de la retirada completa de las tropas extranjeras de Corea para que el pueblo coreano solucionara la cuestión por sí mismo. En respuesta al llamamiento de Nehru a Stalin para la solución pacífica de la cuestión coreana, Stalin reiteró lo mismo. Incluso en el Acuerdo del Armisticio de junio de 1953 [1], tras la muerte de Stalin, se estipuló que la próxima conferencia política [que se celebraría en 1954 en Ginebra - Anotación de Bitácora (M-L)] se discutiría la cuestión de la retirada de las tropas extranjeras de Corea. Kim Il Sung dijo en la sexta sesión plenaria del Comité Central del Partido de los Trabajadores de Corea el 5 de agosto de 1953:

«El armisticio [entre Corea del Norte, China y Estados Unidos del 27 de julio de 1953 - Anotación de Bitácora (M-L)] significa una gran victoria para nosotros. Aunque para el armisticio no traiga la paz completa a Corea, la conclusión del Acuerdo del Armisticio marcó un primer paso hacia la solución pacífica para la cuestión de Corea; una primera contribución ejemplar para la relajación de la tensión internacional. Al concluir el Acuerdo de Armisticio hemos llegado a abrir las posibilidades para el arreglo pacífico de la cuestión de la unificación del país. (...) La próxima conferencia política debe naturalmente reflejar de forma natural y defender los justos reclamos, el deseo, la voluntad y los intereses fundamentales del pueblo coreano. Por lo tanto, nuestro pueblo en ningún caso tolerará y minuciosamente rechazará cualquier intento o conspiración del imperialismo intervencionista contrarios a ellos. (...) El objetivo fundamental de la conferencia política es conseguir que todas las tropas de los Estados Unidos y sus países satélites se retiren de Corea del Sur y que el pueblo coreano pueda resolver la cuestión de Corea por sí misma y prevenirse de que los extranjeros interfieran en los asuntos internos de nuestro país». (Kim Il Sung; Discurso en la sexta sesión plenaria del Comité Central del Partido de los Trabajadores de Corea, 5 de agosto de 1953)

No se encontró diferencia alguna en el objetivo fundamental de la propuesta de «conferencia política» que se celebraría entre los representantes de los Estados Unidos por un lado, y Corea, la Unión Soviética y China, por el otro, ya que correspondían a la política declarada por Stalin antes de su muerte [2].

Pero después de afirmar el objetivo fundamental de la conferencia política, Kim Il Sung dijo:

«Con la conferencia política acercándose el imperialismo estadounidense ya está realizando un alboroto detrás de escena. A pesar de la firma del Acuerdo de Armisticio en el que se estipulaba que el principal objetivo de la conferencia política es discutir la cuestión de la retirada de las tropas extranjeras de Corea, el notorio belicista Foster Dulles, Ministro de Asuntos Exteriores estadounidense, concluyó el llamado Pacto de Defensa Mutua Corea del Sur-Estados Unidos con Syngman Rhee. Este pacto tiene como objetivo obstruir la reunificación pacífica de nuestro país interfiriendo en nuestros asuntos internos. Se trata evidentemente de un pacto sellado entre la camarilla de Sybgman Rhee que vende la mitad sur de nuestro país a los bandidos de los estadounidenses. Concluir dicho pacto en una época en que está en próxima perspectiva la conferencia política es un acto que obstaculizar una razonable solución de la cuestión de Corea en la conferencia política». (Kim Il Sung; Discurso en la sexta sesión plenaria del Comité Central del Partido de los Trabajadores de Corea, 5 de agosto de 1953)

A pesar del establecimiento categórico del Pacto de Defensa Mutua Corea del Sur-Estados Unidos en la víspera de la conferencia política las conversaciones para el Pacto de Defensa Mutua Corea del Sur-Estados Unidos entre Dulles y Rhee [se fecha el 3 de junio de 1953 las conversaciones, el acuerdo llega el 1 de octubre de 1953 - Anotación de Bitácora (M-L)], los líderes de la Unión Soviética y China no dudaron de forjar una conspiración de una venta de Corea en confabulación con los imperialistas estadounidenses. Estos fabricaron un tratado de paz con los imperialistas estadounidenses y permitieron que las fuerzas militares permanecieran en Corea del Sur aceptando la división del país por tiempo indefinido. Incluso hoy en día Corea sigue dividida y las bases estadounidenses permanecen en Corea del Sur. El declarado objetivo fundamental de la próxima conferencia política y lo estipulado en el Acuerdo de Armisticio fueron finalmente cortinas de humo con el fin de adormecer al pueblo coreano y mundial.

Se alza la pregunta: ¿hubo una capitulación o compromiso o una retirada táctica necesaria desde la posición militar y política de parte de Corea del Norte, China y la Unión Soviética? ¿Fue la continuación de la guerra y la liquidación de la misma por medios militares algo realmente desfavorable para el campo socialista? Citemos a Mao Zedong, quien fue uno de los artífices de esta ignominiosa traición a la causa de Corea, así como de todo el mundo. Mao dijo lo siguiente en septiembre de 1953, inmediatamente después de la firma del Tratado de Paz:

«Hemos logrado, al cabo de tres años, la gran victoria de la Guerra de Resistencia a la Agresión Estadounidense y en Ayuda a Corea, y con ello se ha cerrado un capítulo. (...) Combatimos contra un enemigo como el imperialismo norteamericano, cuyo armamento era muchas veces más poderoso que el nuestro; no obstante, hemos obtenido la victoria, obligándolo a hacer la paz. ¿Por qué se ha podido llegar a la paz? Primero. En el terreno militar, los agresores norteamericanos se hallaban en una situación desventajosa, expuestos a los golpes. Si no hubieran accedido a la paz, todo su frente de batalla habría sido roto y Seúl probablemente habría caído en manos del pueblo coreano. Esta perspectiva ya empezó a perfilarse en el verano del año pasado. (...) Segundo. En el terreno político, el enemigo tenía por dentro numerosas contradicciones insuperables, y los pueblos del mundo entero exigían una solución pacífica. Tercero. En el terreno económico, el enemigo gastó tanto dinero en la guerra de agresión a Corea que llegó a un desequilibrio presupuestario». (Mao Zedong; La gran victoria de la Guerra de Resistencia a la agresión estadounidense y en ayuda a Corea y nuestras tareas ulteriores, 12 de septiembre de 1953)

¿Podemos preguntarnos entonces; por qué, a pesar de la situación tan favorable a la Unión Soviética y China no obligaron a los imperialistas estadounidenses para la abrogación del Pacto de Defensa Mutua Corea del Sur-Estados Unidos y para la retirada total de las tropas extranjeras en Corea del Sur, que fue lo que se declaró objetivo fundamental de la conferencia política según lo estipulado en el Acuerdo de Armisticio del 27 de julio de 1953? ¿Podemos entonces preguntar, quién obligó a quién? Obviamente, el Tratado de Paz no era ni una necesidad militar ni una retirada táctica; Mao dijo que era una gran victoria. ¿Podemos pregunta, bajo qué términos se redactó el Tratado de Paz y fue firmado? Las fuerzas estadounidenses se quedarían en Corea del Sur, Corea quedó dividida, ni un solo punto del objetivo fundamental declarado en la conferencia política [3] fue acordado por los Estados Unidos, entonces, ¿cómo se puede decir que los Estados Unidos se vieron obligados a una paz? ¿Cómo se puede decir que fue una gran victoria? ¿Para qué posición fue ventajosa el Tratado de Paz?

En realidad, fue una gran traición y se vendió los intereses del pueblo coreano y también en cuanto a los intereses proletarios mundiales se refiere. Fue el miedo a la amenaza nuclear y la paz a cualquier precio, lo que obligaron a los revisionistas modernos a vender al pueblo coreano por el bien de los estrechos intereses burgueses nacionalistas de la Unión Soviética y China.

Otras veces Mao Zedong diría que el Tratado de Paz de Corea fue un compromiso. No afirmando que fue una gran victoria:

¿No llegamos a un compromiso con los estadounidenses en el paralelo de de Corea?». (Mao Zedong; Método dialéctico para la unidad interna del partido, 17 de noviembre de 1957)

Por supuesto, el tratado de paz era a la vez una gran victoria y un compromiso para Mao y los revisionistas modernos. Fue una gran victoria para los nacionalistas de China, debido a que la amenaza sobre China no se mantuvo más después de la retirada de las fuerzas imperialistas de Corea del Norte, sobre todo de las orillas del río Yalu. Cabe señalar este aspecto pues China no se involucró ella misma en la Guerra de Corea hasta que Pyongyang, capital de Corea del Norte, cayó en manos de los Estados Unidos, hasta que las fuerzas estadounidenses estaban cercanas al río Yalu, a pesar de las reiteradas peticiones de Stalin. China se unió a la Guerra de Corea cuando fue amenazada directamente. Aparentemente la acción voluntaria de China parecía internacionalismo proletario, aunque en realidad, era nacionalismo burgués. A pesar de que era objetivamente antiimperialista. También cabe señalar que, a pesar del apoyo militar en la causa coreana por China, China no confiscó ni nacionalizó las propiedades de las empresas estadounidenses, a pesar del hecho de que los imperialistas estadounidenses impusieron un bloqueo económico contra China y congeló los activos en el extranjero de China. Las empresas estadounidenses solamente se colocaron bajo control del Estado:

«Cuando Estados Unidos utilizó la Guerra de Corea como pretexto para congelar los activos en el extranjero e imponer un bloque económico y un embargo sobre nosotros, nuestro gobierno respondió, con el anuncio el 28 de diciembre de 1950, que se ejercería un control sobre los bienes pertenecientes a los Estados Unidos imperialista». (Liao Kai-lung; De Yenán a Pekín, 1954)

Por lo tanto, la retirada de las fuerzas estadounidenses de Corea del Norte fue una «gran victoria» desde el punto de vista del interés nacionalista burgués de China y un «compromiso» desde el punto de vista del interés del pueblo coreano.

Ahora le toca a los lectores juzgar si se trató de una traición y capitulación ante el imperialismo.

Anotaciones de Bitácora (M-L):

[1] El armisticio de julio del 27 de julio de 1953 entre las partes involucradas entre el bando de Corea del Norte, China y las Naciones Unidas lideradas por los Estados Unidos, se decía:

«Artículo IV. Recomendaciones a los gobiernos concernientes a las dos partes. En orden de llegar a una resolución pacífica de la cuestión de Corea, los comandantes militares de ambas partes la presente recomienda a los gobiernos de los países afectados en ambas partes, que dentro de tres meses después de que se firme el Armisticio de Paz y se haga efectivo, se celebrará una conferencia política de alto nivel de ambas partes por representantes designados respectivamente para resolver mediante negociaciones las cuestiones de la retirada de todas las fuerzas extranjeras de Corea, la solución pacífica de la cuestión de Corea, etc». (Transcripción del Armisticio de Paz, 17 de julio de 1953)

Después se sucedieron las conversaciones entre Dulles y Rhee el 3 de junio de 1953, y poco después el Pacto de Defensa Mutua entre Corea del Sur y los Estados Unidos llega el 1 de octubre de 1953.

[2] Durante las primeras conversaciones para lograr un armisticio, la posición soviética era clara:

«[El 7 de noviembre de 1950] Stalin ordenó a Vyshinskii proponer en cambio, la retirada de todas las tropas extranjeras de Corea y que la resolución de la cuestión de Corea fuera solucionada por el pueblo coreano por sí mismo, condiciones que Estados Unidos rechazó». (Odd Arne Westad; Hermanos en armas: el ascenso y la caída de la alianza sino-soviética, 1998) 

Otro ejemplo de cómo Stalin recomendó a la parte china en las negociaciones insistir sobre la cuestión de la retirada de tropas extranjeras de Corea:

«En lo concernientes a tus otros dos puntos –sobre la retirada de todas las tropas extranjeras y sobre los refugiados–, sobre ambas propuestas deben de avanzarse e insistirse en ellas». (Telegrama Cifrado de Stalin a Mao Zedong, 3 de julio de 1951)

[3] Entre el 26 de abril y el 20 de julio de 1954 se celebró finalmente la conferencia prometida, conocida en los libros de historia actuales como la Conferencia de Ginebra, es decir la conferencia política que teóricamente resolvería la retirada de tropas extranjeras de Corea y la resolución pacífica de la cuestión coreana. Allí Corea del Norte, China y la Unión Soviética presentaron sus propuestas, los Estados Unidos y Corea del Sur presentaron las suyas rechazando la de los tres primeros, quedándose toda promesa estadounidense en agua de borrajas, y no haciendo nada los primeros por contrarrestar esta ofensa más que lamentarse por la actitud estadounidense, demostrándose que el Armisticio de Paz de julio de 1953 fue una total estafa para los intereses del pueblo coreano, en las que fueron cómplices tanto Corea del Norte, China como la Unión Soviética: Kim Il Sung, Mao Zedong como Jruschov, pese a que estos dijeran que fue una gran victoria. Esta capitulación tendría una secuela en la cuestión de Vietnam en esa misma Conferencia de Ginebra de 1954 donde se permitiría la división de Vietnam del Norte y Vietnam del Sur, esta última bajo un gobierno títere y tropas estadounidenses.

A partir de entonces el liderazgo revisionista de Corea del Norte ha traficado enormemente con esta cuestión intentando ofrecer cada vez más concesiones a los imperialistas estadounidenses:

«Consideramos que el norte y el sur podrán promover la gran unidad nacional, a pesar de las diferencias en sus ideas y sistemas, opiniones políticas y creencias religiosas, si todos adoptan una actitud patriótica y destacan por la reunificación nacional. (...) Si uno cree en el comunismo, el nacionalismo o el capitalismo no debe ser un obstáculo para la gran unidad nacional. No nos oponemos a los nacionalistas y capitalistas en el Sur de Corea. La mayoría de los capitalistas de Corea del Sur son capitalistas nacionales. Hemos estado persiguiendo una política de la protección de los capitalistas nacionales. En aras de la reunificación nacional, vamos a unirnos y cooperar con las personas de todos los orígenes en el sur de Corea, incluyendo los nacionalistas y capitalistas nacionales». (Kim Han Gil; Historia moderna de Corea, 1979)

Por eso debemos aclarar unos conceptos errados:

«La cuestión de la reunificación de Corea es una cuestión nacional, que tiene pendiente el pueblo coreano. En dicho tema está pendiente la dependencia económica que mantienen los gobiernos de Norte y Sur con los diferentes imperialismos mundiales –siendo especialmente notable el estatus del gobierno de Sur y sus relaciones con los Estados Unidos–. La tarea antiimperialista que reside en la lucha de los pueblos, y su interconexión con las revoluciones socialistas, como puede ser la cuestión de la reunificación coreana y el deseo del pueblo coreano de desligarse de la dependencia exterior e interior de la burguesía. (...) No hay que caer en desviaciones de glorificar a todo gobierno de estos países y todo gesto como  antiimperialista, mucho menos que estos gobiernos son la fuerza propulsora de la revolución mundial. Cerrar los ojos ante la dirección de las clases explotadoras en gran parte de estos gobiernos y de la política de sumisión hacia uno u otro imperialismo sería traicionar la propia lucha de estos pueblos y sus tareas. Por eso, todos los países dependientes que tienen tareas anticoloniales, antiimperialistas, antifeudales, pendientes, no les queda otro camino que acabar con la reacción externa e interna. (...) Los marxista-leninistas del mundo, deben apoyar las demandas de los coreanos revolucionarios en el Norte y el Sur para lograr una libre unificación del país si así lo desean, pero desde luego los marxista-leninistas no deben apoyar que esta unificación sea bajo el liderazgo de grupos políticos, gobiernos, y personas, bajo las ideas capitalistas de los actuales regímenes que defienden a la burguesía nacional». (Equipo de Bitácora (M-L); El revisionismo coreano; desde sus raíces maoístas hasta la institucionalización del «pensamiento Juche», 2015)

Es muy simple pues:

«En lo que concierne a la cuestión de la unidad o de la reunificación de las dos Coreas, se trata de un problema que no puede ser solucionado ahora. En todo caso si esta reunificación no se hace siguiendo el camino marxista-leninista, se sobreentiende que no irá en favor del socialismo». (Enver Hoxha; ¿Por qué va Tito a China?; Reflexiones sobre China, Tomo II, 7 de junio de 1977)

miércoles, 17 de junio de 2015

Sobre el papel y las tareas del Frente Democrático; Enver Hoxha; 1967

[Enlaces de DESCARGA del texto en PDF al final del documento]

«Una vez instaurada y consolidada la dictadura del proletariado bajo la dirección del partido comunista, la existencia por un largo tiempo de otros partidos, incluso «progresistas», en el frente o fuera de él, no tiene ningún sentido, ninguna razón de ser, ni siquiera formalmente en nombre de la tradición. Toda tradición progresista se funde en la línea revolucionaria del partido comunista. La revolución, que destruye todo un mundo, fácilmente puede romper una tradición. Dado que la lucha de clases continúa durante el período de la construcción de la sociedad socialista y de la transición al comunismo, y que los partidos políticos expresan los intereses de determinadas clases, la presencia de otros partidos no marxista-leninistas en el sistema de dictadura del proletariado, sobre todo después de la edificación de la base económica del socialismo, sería absurda y oportunista. La inexistencia de otros partidos lejos de perjudicar a la democracia, no hace más que consolidar la verdadera democracia proletaria. El carácter democrático de un régimen no se mide por el número de partidos, sino que viene determinado por su base económica, por la clase que está en el poder, por toda la política y la actividad del Estado, por el hecho de si ésta se realiza o no en interés de las amplias masas populares, de si les sirve o no». (Enver Hoxha; Sobre el papel y las tareas del Frente Democrático, 1967)


Introducción de «Bitácora (M-L)»

Esta obra es para nosotros una de las mejores obras que podemos encontrar de Enver Hoxha, tanto por su sencillez como por su lenguaje sin contemplaciones –cualidades implícitas en la mayoría de sus obras–. Este informe es un excelente análisis sobre lo que es un frente. Como siempre hemos manifestado en nuestros documentos, actualmente los marxista-leninistas tienen una especial debilidad teórica a la hora de entender que es un frente, y la relación que une a este al partido comunista y a la lucha que desean desarrollar en cada situación. Los frentes existen de distintos tipos según las necesidades del país y el momento:

«Cierto es que tanto para la lucha para la conquista de objetivos menores, como para objetivos máximos, es permisible la idea de un frente de lucha –sea de características antiimperialistas, antifascistas, anticapitalistas, etc.– donde converja el partido comunista con otras organizaciones –teniendo estas una mayoría de elementos de las clases trabajadoras, sean obreros o elementos pequeño burgueses–, pero sólo tiene aplicación bajo determinadas condiciones, y el partido comunista siempre tendrá el deber de ser vanguardia de dicho frente si no quiere que fracasen los objetivos del frente y que esa alianza temporal caiga en manos burguesas para manejarla a su antojo. Generalmente a este tipo de frente se ha llamado frente popular, con el calificativo de popular por el hecho de unir a obreros y el resto de clases trabajadoras para un fin concreto. También han existido históricamente los llamados frente único del proletariado, donde el partido comunista instaba al resto de organizaciones con gran afiliación de obreros, o de obreros sin partido, hacia un objetivo concreto. Este tipo de frente fueron comunes tras la Primera Guerra Mundial, y eran utilizados como métodos para frenar la ofensiva de la burguesía sobre los derechos laborales de los obreros y su nivel de vida, pues era común por entonces, que la burguesía  intentara por ejemplo: pagar las reparaciones de guerra que debía a otros países cargando tal deuda a espaldas de las clases trabajadoras, por lo que muchas veces estos frentes, no eran sólo frente único del proletariado, sino que se extendían con las organizaciones no proletarias de artesanos, campesinos y demás, agraviados por la ofensiva de la burguesía; convirtiéndose en frente popular con diversos calificativos: frente del trabajo, frente de los trabajadores, frente anticapitalista etc., razón por la que en ocasiones estos dos tipos de frente se entrelazan. Los calificativos usados por cada frente no importan, lo importante es comprender en cada experiencia de frente que alianza contraía el proletariado y con qué objetivo». (Equipo de Bitácora (M-L); El revisionismo del «socialismo del siglo XXI», 2013)

Así mismo hemos desmitificado que los frentes no son solo para estrategias y tácticas defensivas, como la historia demuestra:

«Erróneamente se ha creado el mito de que los frentes solo sirven para estrategias y tácticas de carácter defensivo, pero la historia ha demostrado que los frentes pueden tener dos funciones: tanto defensivo como ofensivo. Del mismo modo que un tipo de frente –uno anticapitalista por ejemplo– puede ser usado a veces como frente defensivo y otras como frente ofensivo El frente usado por los comunistas en Bulgaria mismamente durante los años 20 fue un frente anticapitalista defensivo, después durante la Segunda Guerra Mundial se utilizó un frente defensivo antiimperialista y antifascista, pero poco después tras la finalización de la guerra se uso un frente ofensivo anticapitalista para la construcción del socialismo. Hay que tener en cuenta que los frentes no tienen la misma función antes que después de la toma de poder por el partido comunista, una vez instaurada la dictadura del proletariado el frente sirve como correa de transmisión entre el partido y las organizaciones de masas bajo la regla del centralismo democrático, mientras que en el periodo previo servía más bien como una coalición de capas populares donde sus organizaciones no estaban sujetos a normas tan claras, ha de comprenderse que el rol, las normas, y carácter del frente cambian de una etapa a otra». (Equipo de Bitácora (M-L); El revisionismo del «socialismo del siglo XXI», 2013)

Y hemos denunciado las alteraciones que muchos oportunistas han querido introducir en las técnicas de frente y que van en contra de las enseñanzas y experiencia histórica de los grandes partidos y líderes comunistas que han utilizado estas fórmulas de lucha:

«Sobra comentar que tan inútil es el frente en el que el partido comunista no gane influencia y lo comande, como la teoría de construir un frente sin la existencia de un partido comunista. También es obvio que la crítica al reformismo, al anarquismo, y otras tendencias no puede cesar durante la estancia de los comunistas en estos frentes; de hecho, uno de los objetivo del partido comunista en los frentes es persuadir a su militancia, y a todo elemento revolucionario, de los errores de las dirigencia reaccionaria mediante las acciones conjuntas del día a día, demostrando que su dirigencia reaccionaria no tiene el arsenal teórico ni la valentía práctica de saber dirigir la lucha contra el fascismo, la burguesía, o el imperialismo». (Equipo de Bitácora (M-L); El revisionismo del «socialismo del siglo XXI», 2013)

Stalin y la cultura; Nuestro Tiempo, 1953

Dejamos a continuación un recopilado de citas de Stalin aparecido en la revista «Nuestro Tiempo» de julio de 1953, donde se recogían citas sueltas de la visión del líder soviético sobre la cuestión cultural. Lo cierto es, que en la cuestión cultural y su trato es un campo donde muchos revolucionarios han flojeado, porque creyendo que era una cuestión secundaria, se apartaron de su regular estudio, de ahí las desviaciones de admirar a artistas de moral degenerada burguesa, de negar la necesidad del realismo socialista, de creer que es «imposible la existencia de una cultura proletaria», la creencia de dejar que otras clases incluyendo las explotadoras discutan como eso debería ser esta nueva cultura proletaria, o que para lograr la toma de poder es necesaria previamente un una revolución cultural en las clases trabajadoras.

Los bolcheviques se basaban en dos simples premisas para explicar esta cuestión:

1) Sí existe cultura proletaria:

«La cultura proletaria no surge de fuente desconocida, no brota del cerebro de los que se llaman especialistas en la materia. Sería absurdo creerlo así. La cultura proletaria tiene que ser el desarrollo lógico, del acervo de conocimientos conquistados por la humanidad bajo el yugo de la sociedad capitalista, de la sociedad de los terratenientes y los burócratas». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Las tareas de las ligas juveniles, 1920)

2) La cultura nacional proletaria no significa la negación sino la confraternización y aprendizaje de los aportes de otras culturas extranjeras:

«Nosotros los bolcheviques no rechazamos la herencia cultural. Al contrario, asimilamos, con espíritu crítico, la herencia cultural de todos los pueblos y de todas las épocas, para tomar de ella todo cuanto puede inspirar a los trabajadores de la sociedad soviética grandes acciones en los terrenos de trabajo, de la ciencia y la cultura». (Andréi Zhdánov; Sobre la música, 1948)

Se sabía además que el campo de la cultura es una pieza fundamental para garantizar el tránsito del socialismo a la sociedad sin clases, esto es, el comunismo:

«La Unión Soviética entró en un período de transición gradual del socialismo al comunismo. En estas condiciones, el caso se ha convertido en la educación comunista crucial de los trabajadores, la lucha por la superación completa de las supervivencias del capitalismo en la conciencia del pueblo soviético, la lucha por la mayor prosperidad de la cultura socialista de la ciencia soviética, la literatura y el arte. Para entender el problema y la importancia de las actividades del Partido Comunista y de la región del estado de educación comunista socialista de la gente, tienen que conocer las leyes que rigen la formación de la conciencia social, las ideas sociales y su papel y el desarrollo de la sociedad. Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética, Materialismo histórico, 1950)

Lo cierto es, que pese a las calumnias antileninistas y antiestalinistas, siempre se puso mucho énfasis a la educación en la cultura proletaria, y siempre se criticaron las desviaciones en este ámbito. Los artículos soviéticos de finales de los 40 sobre una concepción correcta de la cultura nacional, contra las nuevas corrientes decadentes del siglo XX, contra la influencia del cosmopolitismo como arma del imperialismo estadounidense para negar la cultura nacional, etc., son un ejemplo de la brillante lucha para tal fin. Este documento es una muestra de tal visión de la mano de Stalin.

El documento:


Stalin y la cultura

Concepto del mundo

(1) «En oposición al idealismo, el cual afirma que sólo nuestra conciencia tiene una existencia real y que el mundo material, el ser, la naturaleza, solo existen en nuestra conciencia, en nuestras sensaciones, en nuestras percepciones, en nuestros conceptos, el materialismo filosófico marxista parte del criterio de que la materia, la naturaleza, el ser, son una realidad objetiva, existen fuera de nuestra conciencia e independientemente de ella, de que la materia es lo primario, ya que constituye la fuente de la que se derivan las sensaciones, las percepciones, y la conciencia lo secundario, lo derivado, ya que es la imagen refleja de la materia, la imagen refleja del ser; el materialismo filosófico marxista parte del criterio de que el pensamiento es un producto de la materia que ha llegado a un alto grado de perfección en su desarrollo, y más concretamente, un producto del cerebro, y éste el órgano del pensamiento y de que, por tanto, no cabe, a menos de caer en un craso error, separar el pensamiento de la materia. Sobre el materialismo dialéctico y el materialismo histórico». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Sobre el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, 1938)

(2) «En oposición al idealismo, que considera al mundo como la encarnación de la idea absoluta, del espíritu universal, de la conciencia, el materialismo filosófico de Marx parte del criterio de que el mundo es, por su naturaleza, algo material ; de que los múltiples y variados fenómenos del mundo constituyen diversas formas y modalidades de la materia en movimiento; de que los vínculos mutuos y las relaciones de interdependencia de los fenómenos, que el método dialéctico pone de relieve, son las leyes! con arreglo a las cuales se desarrolla la materia en movimiento; de que el mundo se desarrolla con arreglo a las leyes que rigen el movimiento de la materia, sin necesidad de ningún espíritu universal. Sobre el materialismo dialéctico .y el materialismo histórico». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Sobre el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, 1938) 

La historia

(3) «Si en el mundo no existen fenómenos aislados, si todos los fenómenos están vinculados entre sí y se condicionan unos a otros, es evidente que todo régimen social y todo movimiento social que aparecen en la historia deben ser considerados, no desde el punto de vista de la justicia eterna o de cualquier otra idea preconcebida, que es le que suelen hacer los historiadores, sino desde el punto de vista de las condiciones que han engendrado este régimen y éste movimiento social, y a los cuales se hallan vinculados». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Sobre el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, 1938)

(4) «Esto quiere decir que la vida social y la historia de la sociedad ya no son un conglomerado de hechos fortuitos, pues la historia de la sociedad se convierte en el desarrollo de la sociedad con arreglo a sus leyes y el estudio cíe la historia de la sociedad adquiere categoría de ciencia». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Sobre el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, 1938)

(5) «El marxismo concibe las leyes de la ciencia –lo mismo si se trata de las leyes de las Ciencias Naturales que de las leyes de la Economía Política– como reflejo de procesos objetivos que se operan independientemente de la voluntad de los hombres. Los hombres pueden descubrir estas leyes, llegar a conocerlas, estudiarlas, tomarlas en consideración al actuar y aprovecharlas en interés de la sociedad, pero no pueden modificarlas ni abolirías. Y aún menos pueden formar o crear nuevas leyes de la ciencia. Problemas económicos del socialismo en la Unión Soviética. Por consiguiente, cuando se habla de sometimiento de las fuerzas de la naturaleza o de las fuerzas económicas, de dominio sobre ellas, etc., ello no quiere decir, ni mucho menos, que los hombres puedan destruir las leyes de la ciencia o formarlas. Al contrario; ello sólo quiere decir que los hombres pueden descubrir las leyes, llegar a conocerlas^ domeñarlas, aprender a utilizarlas con pleno conocimiento de causa, aprovecharlas en interés de la sociedad, y de esa manera, someterlas, lograr dominarlas». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Problemas económicos del socialismo en la Unión Soviética, 1952)

(6) «Esto quiere decir, que si en los diversos períodos de la historia de la sociedad nos encontramos con diversas ideas, teorías, concepciones sociales e instituciones políticas; si bajo el régimen de la esclavitud observamos unas ideas, teorías y concepciones sociales, unas instituciones políticas, bajo el feudalismo otras, y otras distintas bajo el capitalismo, la explicación de esto no reside en la naturaleza, en la peculiaridad de las ideas, teorías, concepciones e instituciones políticas mismas, sino en las distintas condiciones de la vida material de la sociedad dentro de los diverso períodos del desarrollo social. Según sean las condiciones de la existencia de la sociedad, las condiciones en que se desenvuelve su vida material, así son sus ideas, sus teorías, sus concepciones e instituciones políticas». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Sobre el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, 1938)

(7) «Una naturaleza única e indivisible, expresada en dos formas distintas: en la material y en la ideal; una vida social única e indivisible, expresada en dos formas distintas: en la material y en la ideal; he ahí cómo debemos considerar el desarrollo de la ¡naturaleza y de la vida social». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Anarquismo o socialismo, 1906)

Trabajo intelectual y trabajo manual

(8) «Algunos piensan que la supresión del contraste entre el trabajo intelectual y el trabajo manual puede ser obtenida por medio de una cierta nivelación cultural y técnica de los trabajadores intelectuales y manuales sobre la base de una reducción del nivel cultural y técnico de los ingenieros y técnicos, de los trabajadores intelectuales, hasta el nivel de los obreros medianamente calificados. Esto es absolutamente falso; solamente los charlatanes pequeño burgueses pueden tener tal idea del comunismo. En realidad, la supresión del contraste entre el trabajo intelectual y el trabajo manual no puede ser obtenida más que sobre la base de la elevación del nivel cultural y técnico de la clase obrera hasta el nivel de los ingenieros y de los técnicos. Discurso pronunciado en la primera Conferencia de slajanovistas». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Discurso pronunciado en la primera Conferencia de stajanovistas, 1935)

(9) «Lo mismo hay que decir del problema de la liquidación de la diferencia esencial entre el trabajo intelectual y el trabajo manual. Este problema también tiene para nosotros una importancia de primer orden. Antes de que la emulación socialista adquiriese carácter de masas, la industria se desarrollaba a duras penas, y muchos camaradas incluso plantearon la necesidad de amenguar el ritmo de su desarrollo. Debíase todo ello, principalmente, a que el nivel cultural y técnico de los obreros era demasiado bajo y se encontraba muy a la zaga del nivel del personal técnico. Sin embargo, la cosa cambió radicalmente cuando la emulación socialista adquirió un carácter de masas. Precisamente después de ello, avanzó la industria a ritmo acelerado. ¿Por qué la emulación socialista adquirió carácter de masas? Porque entre los obreros aparecieron grupos de camaradas que no sólo asimilaron el mínimo de conocimientos técnicos indispensables, sino que fueron más lejos y se pusieron a! nivel del personal técnico, empezaron a hacer observaciones a los peritos y a los ingenieros, a echar por tierra las normas existentes, por considerarlas caducas, a introducir normas nuevas, más modernas, etc. ¿Qué habría ocurrido si en vez de algunos grupos de obreros hubiese sido la mayoría de éstos la que hubiese elevado su nivel cultural y técnico a la altura del nivel del personal técnico? Nuestra industria habría alcanzado cumbres inaccesibles para la industria de otros países. Por tanto, no se puede negar que la liquidación de la diferencia esencial entre el trabajo intelectual y el trabajo manual, mediante la elevación del nivel cultural y técnico de los obreros a la altura del nivel personal técnico, no puede por menos de tener para nosotros una importancia fundamental». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Problemas económicos del socialismo en la Unión Soviética, 1952)

El papel de los intelectuales

(10) «Las universidades, universidades comunistas, los cursos preparatorios de la universidad de los obreros y las escuelas profesionales son escuelas para la educación de un Estado Mayor de los asuntos económicos y culturales. Médicos y economías, técnicos y químicos, científicos agrícolas e ingenieros de trenes cirujanos, veterinarios y expertos forestales, electricistas y mecánicos, estos son los futuros jefes en el trabajo de construir una nueva sociedad, en el trabajo de edificar una economía socialista y una cultura socialista». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; A la primera Conferencia de estudiantes proletarios, 1925) 

(11) «La clase obrera no puede llegar a ser la dueña verdadera del país si no crea su propia intelectualidad, si no se adueña de la ciencia y si no es capaz de administrar la vida económica sobre bases científicas». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Discurso pronunciado en el VIIIº Congreso de toda la Unión de la Liga Juvenil Comunista Leninista de la Unión Soviética, 16 de mayo de 1926)  

(12) «La educación es un arma cuyo efecto depende de quién la empuña y contra quien se dirige. Sin duda el proletariado, el socialismo, necesitan gente altamente educada. Es evidente que no son los torpes los que pueden ayudar al proletariado a luchar por el socialismo y a construir una nueva sociedad. No menosprecio el papel de los intelectuales, al contrario, subrayo su papel; sin embargo todo depende de qué clase de intelectuales tenemos en mente, pues hay vanas clases de ellos». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Entrevista con el escritor inglés H. G. Wells, 1934) 

(13) «Maiakovski ha sido y continúa siendo el mejor poeta, el de mayor talento de nuestra época soviética. La indiferencia a su memoria y con respecto a sus obras, es un crimen». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; «Pravda» 7 de diciembre de 1935)

(14) «Los intelectuales nunca han sido ni pueden ser una clase; han sido y siguen siendo una capa social que recluta sus miembros entre todas las clases de la sociedad. Antiguamente, los intelectuales se reclutaban entre los nobles, entre ¡a burguesía, en parte entre los campesinos, y solamente en la más ínfima proporción entre los obreros. En nuestra época, en la época soviética, los intelectuales se reclutan ante todo, entre los obreros y campesinos; pero sea cual sea la manera como se recluten, sea cual sea el carácter que revistan los intelectuales, son, sin embargo, una capa social y no una clase». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Sobre el proyecto de Constitución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, 1936) 

(15) «Algunos piensan que se puede consolidar el socialismo por medio de una cierta nivelación de los hombres sobre la base de una vida pobre; esto es un error, ésta es una concepción pequeño burguesa del socialismo. En realidad el socialismo no puede vencer más que sobre la base de una productividad elevada del trabajo, una productividad más elevada que bajo el capitalismo, sobre la base de la abundancia de los productos y de los artículos de consumo ele toda clase, sobre la base de una vida holgada y del desarrollo cultural de todos los miembros de la sociedad». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Discurso pronunciado en la primera Conferencia de stajanovistas, 1935)

(16) «La tarea, por consiguiente, consiste en la toma de posesión por nosotros mismos de la técnica, en llegar a ser nosotros mismos maestros en el oficio. Sólo así tendremos la garantía de que nuestros planes serán completamente ejecutados y la dirección única conseguida. La cosa, claro está, no es fácil, pero es perfectamente realizable. La ciencia, la experiencia técnica, el saber; todo esto se adquiere. Hoy no se tiene, pero mañana se tendrá. Lo esencial en eso' es el deseo ardiente, bolchevique, de llegar a dominar la técnica, de poseer la ciencia de la producción. Cuando se siente un deseo firme, se puede obtener todo, todo se puede realizar». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Las tareas de los dirigentes de la industria, 1931)

(17) «Si antes, bajo el capitalismo, las escuelas superiores constituían un monopolio de los señoritos, ahora bajo el régimen soviético, es la juventud obrera y campesina la que constituye en ellas la fuerza dominante. Nueva situación, nuevas tareas para la organización de la economía». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Nueva situación, nuevas tareas para la organización de la economía, 1931)

Forma y contenido

(18) «Si al aspecto material, a las condiciones exteriores, al ser y a otros fenómenos semejantes los llamamos contenido, al aspecto ideal, a la conciencia y a otros fenómenos semejantes los podemos llamar forma. De aquí ha surgido esta conocida tesis materialista: en el proceso del desarrollo, el contenido precede a la forma, la forma queda a la zaga del contenido. Y como en opinión de Marx, el desarrollo económico es la «base material» de la vida de la sociedad, su contenido, y el desarrollo jurídico-político y religioso-filosófico es la «forma ideológica» de éste contenido, su «superestructura», Marx llega a ésta conclusión: «Al cambiar la base económica, se revoluciona, más o menos rápidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella». Naturalmente, eso no significa en modo alguno que en opinión de Marx, sea posible el contenido sin la forma, como lo ha imaginado Sh. G. (v. Nobati, núm. 1, Crítica del monismo). El contenido sin forma es imposible, pero de lo que se trata es de que tal o cual forma, debido a Su retraso con respecto a su contenido, nunca corresponde plenamente a éste contenido, y por tanto, el nuevo contenido se Ve obligado temporalmente a vestirse con la vieja forma, lo que origina un conflicto entre ambos». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; ¿Anarquismo o socialismo?, 1906)

La economía y la cultura al servicio del hombre

(19) «Los rasgos esenciales y las exigencias de la ley económica fundamental del socialismo podrían formularse, aproximadamente, como sigue: Asegurar la máxima satisfacción de las necesidades materiales y culturales, en constante ascenso, de toda la sociedad, mediante el desarrollo y el perfeccionamiento ininterrumpidos de la producción socialista sobre la base de la técnica más elevada». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; A la primera Conferencia de estudiantes proletarios, 1925) 

(20) «Es necesario en tercer término, alcanzar un ascenso cultural de la sociedad, que asegure a todos sus miembros el desarrollo universal de sus capacidades físicas e intelectuales, para que puedan recibir una instrucción que les permita ser agentes activos del desarrollo de la sociedad, para que pueden elegir la profesión que más les guste y no tengan que verse atados de por vida, debido a la división del trabajo existente, a una sola profesión. ¿Qué hace falta para esto? Sería erróneo suponer que se puede alcanzar un desarrollo cultural tan elevado de los miembros de la sociedad sin serios cambios en el estado actual del trabajo. Para eso es necesario, ante todo, reducir la jornada de trabajo, por lo menos, a seis, y más adelante a cinco horas. Eso es necesario para que los miembros de la sociedad dispongan de tiempo libre suficiente para adquirir una instrucción universal. Para ello es necesario, además, implantar la enseñanza politécnica general y obligatoria, indispensable para que los miembros de la sociedad pueden elegir la profesión que más les guste y no se vean atados de por vida a una sola profesión. Para ello es necesario, además, mejorar radicalmente las condiciones de vivienda y elevar al doble, por lo menos, el salario real de los obreros y de los empleados, tanto mediante el aumento directo del salario en metálico, como sobre todo, mediante la rebaja sistemática de los precios de los artículos de amplio consumo». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; A la primera Conferencia de estudiantes proletarios, 1925)