«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

martes, 18 de octubre de 2016

¿Por qué los de Reconstrucción Comunista (RC) copian nuestros documentos?; Equipo de Bitácora (M-L), 2016

Foto del IIº Congreso de Reconstrucción Comunista de 2012 publicada en su web

[Nota: Ante unas peticiones de parte algunos ex militantes, hemos decidido pixelar las caras de la gente que no desea que su rostro se vea relacionado con su ex grupo, así que hemos decidido dejar solamente la de su actual líder que es el único que reivindica este congreso].


«Nuestras obras han venido sufriendo un plagio descarado de la organización Reconstrucción Comunista (RC). Pretendíamos manejar este tema en el plano interno: entre Bitácora (M-L) y Reconstrucción Comunista (RC), pero dado que no fue posible hemos decidido escribir y publicar estas líneas al respecto. 


Expresar que el «Equipo de Bitácora (M-L)» en su conjunto siente un gran aprecio por la documentación que hemos ido produciendo en medio de dificultades, discusiones, críticas, autocríticas, revisiones de documentos, traducciones, etc. Todo un conjunto de esfuerzos que pretendemos sirva como punto de partida para un análisis histórico y presente de los fenómenos desde el materialismo dialéctico, y que a su vez sirva para promover la reorganización de las fuerzas proletarias allá donde se encuentren, de hecho esperamos que el eco de nuestras obras nos pongan en contacto –como ya ha venido ocurriendo–, con los individuos y organizaciones marxista-leninistas que pretenden organizar al proletariado de cada país, para salir de esta situación de confusión y desorganización general.


Hoy nos encontramos con que la mayoría de partidos y autodenominados partidos –que en realidad no pasan de ser muchas veces grupúsculos de clubs de amigos y/o nostálgicos de algunas siglas– no se interesan por analizar las causas de flujo descendente del movimiento marxista-leninista internacional. 


1) A unos no les interesa el estudio las figuras y movimientos nacionales e internacionales marxista-leninistas, es más, generalmente se cubren falsamente bajo sus ideas y mitos, reivindicando su legado de manera formal pero sin ser fieles a sus lecciones, otras veces aceptando sus mismos errores por no analizarlos y en algunas ocasiones directamente adoptando como referentes a falsos marxistas y a experiencias revisionistas. No hablemos ya de cuestiones del movimiento marxista-leninista de un pasado lejano porque los ignoran absolutamente, a veces su indiferentismo es tal, que también alcanza hasta el punto de mirar hacia otro lado en torno a fenómenos recientes de mayor o menor calado. 


2) Existen otros que incluso si centran aunque sea un breve tiempo de su actividad en analizar ciertos fenómenos sobre el revisionismo contemporáneo y las causas de su triunfo, pero ha de hacerse un apunte: al no tener interés en cómo se ha llegado a varios de los desastres que han posibilitado la hegemonía del revisionismo en el movimiento obrero, los análisis y las conclusiones sobre los grupos antimarxistas del presente tampoco son del todo correctos porque no saben detectar el origen de estas desviaciones.


3) Luego hay quienes realmente si tocan temas del pasado y presente movimiento marxista-leninista, pero muchos de estos se contentan con realizar breves análisis de denuncia de que este u otro partido es revisionista, o esta u otra figura es oportunista, pero sin explicar a sus militantes y simpatizantes el porqué de tal afirmación, cayendo en análisis reduccionistas, doctrinarios y esquemáticos, que poco menos que pretenden obligar a la militancia a seguir estas afirmaciones sin tener conciencia real de porqué se dice tal cosa, esa incapacidad creativa es lo que muchas veces lleva a copiar las opiniones de otros o directamente a caer en las mismas desviaciones de las que se quejan de algunas corrientes revisionistas que fustigan tales como el seguidismo a ciegas, el afirmar sin corroborar la veracidad de lo que se pone sobre la mesa confiando en que ya antes lo ha pronunciado alguien. Metodologías que nacen de la no comprensión real de lo que dicen denunciar y de los métodos de concienciación que propone el marxismo.


Esta última postura es la que aquí los ocupa con RC.


Del mismo modo, queremos dejar claro que la cuestión que aquí se va a tocar no es un problema que se limite a la usurpación total o parcial de nuestros documentos, sino que sobre todo estos «camaradas» han caído en una profunda desviación teórico-práctica que no sirve para el proletariado, sino todo lo contrario. No sirve, porque una organización que se pretende bajo el marxismo-leninismo, una organización que aspira a ser la vanguardia del proletariado, debe de proporcionar sus propios análisis para que junto al resto de organizaciones auténticamente marxista-leninistas del panorama internacional, se pueda aportar un poco de claridad a las masas en medio de tanta confusión ideológico-política. Añadir que no estamos interesados, y no debe de ser interés de ninguna organización, que otras organizaciones repitan nuestras conclusiones y análisis sin más, estamos interesados en que sean escrutadas en base a la ciencia marxista y a una reflexión propia, aún cuando se trate de círculos de estudio o partidos, dado que sabemos que el marxismo-leninismo demanda una «adhesión consciente» esto que exigimos no puede ser de otra forma; pues solo de ese modo evitaremos crear seguidismos sentimentalistas y dogmáticos que propaguen a fuerza de repetición conclusiones que ni entienden porque se llega a ellas, con lo que es sencillo traicionar sus principios: siendo esto último precisamente lo que les ocurre a estos señores cuando luego en la praxis concilian con los que denuncian. 


Véase a ejemplo sencillo en RC, que pese haber hecho un acopio de nuestros textos sobre el maoísmo para salir del paso, luego ese pretendido antimaoísmo cae en saco roto cuando se funde al partido en una internacional maoísta con la ICOR y se cristalizan amistades con los diversos colectivos maoístas a nivel nacional.


Dicho esto, desde hace ya un buen tiempo, varios de nuestros lectores nos ha venido alertando de este fenómeno curioso: el grupo RC realiza plagios de nuestros documentos, lo que no nos es nuevo, pues ya hemos tenido varias polémicas con otros grupos –inclusive maoístas como ellos– que copian nuestras traducciones y nuestras obras de creación propia para llenar sus medios que están faltos de dicho material, lo que indica el atractivo de nuestras obras, pese a que muchas de estas organizaciones nos injurien.


En este post expondremos algunas cuestiones al respecto del plagio que hemos sido objeto con RC:



Las pruebas concluyentes del plagio


Reconstrucción Comunista (RC) que ahora sus líderes participan en Universidad Obrera (UO), no sabemos si se trata de un reconversión o de un dispositivo que opera bajo el paraguas de RC. Pero el caso es que RC ha venido teniendo la tendencia reiterada a copiar el tronco central de nuestras citas, análisis, conclusiones y documentos en general en un claro síntoma de esterilidad teórica. De hecho, a simple vista hemos corroborado de que sus pocas obras extensas son un copia y pega de las nuestras. Empezaron por una sutil similitud en los títulos, por coger nuestras citas seleccionadas en castellano y las traducciones usadas –copiando incluso los errores que hemos cometido en algunas traducciones luego corregidos en posteriores revisiones, hasta incluso los signos de puntuación–, pasando por acabar repitiendo el núcleo de nuestras conclusiones que anticipaban o seguían a esas citas –conclusiones apenas eran modificadas–, ¡y por último llegando al punto de descaro de hasta basarse en los ejemplos explicativos para cada cuestión, las cuales son calcados sin sonrojo alguno!


El último ejemplo de este fenómeno ha sido la obra:

a) Universidad Obrera; Sobre el revisionismo norcoreano: El sometimiento de un pueblo a la esclavitud de la ignorancia y la insolencia de 2017, un documento de 39 páginas basado en un copia y pega de citas y mismas conclusiones que nuestro documento:

Equipo de Bitácora (M-L); El revisionismo norcoreano: de sus raíces maoístas hasta la institucionalización del «pensamiento Juche» de 2015.

Entonces el llamado «camarada Uhaitz Arrizabalaga Moreno» no ha hecho ningún trabajo como decís en vuestra introducción, más bien dicho el trabajo lo tenía ya hecho, y solo ha seleccionado lo que más le ha gustado de nuestro trabajo.

Otros documentos que son resúmenes o copias de documentos ya existentes:

b) Reconstrucción Comunista; Desenmascarando el Socialismo del siglo XXI de 2014 que consta de 10 páginas –unas 41 en total todo el documento–. Esta es una obra que es en gran parte copia de:

Equipo de Bitácora (M-L); El revisionismo del «socialismo del siglo XXI de 2013.

c) Juan Mesana Desmontando a Mao, cuestiones sobre un revisionista de 2014. De nuevo es copia en gran parte de los documentos:

Vincent Gouysse; Comprender las divergencias sino-albanesas de 2007;

Jim Washington; El socialismo no puede ser construido en alianza con la burguesía;

Y otros más como Reflexiones sobre el maoísmo del Círculo Henri Barbusse, etc. aparecidos en Bitácora (M-L) bajo su traducción.

d) Reconstrucción Comunista; ¿Que es realmente Podemos?, 2015. Esta es un batiburrillo de citas y conclusiones de los documentos:

Equipo de Bitácora (M-L); ¿Es Podemos un partido diferente a Izquierda Unida? En absoluto; Sobre el programa de las nacionalizaciones, 2014.

Equipo de Bitácora (M-L); ¿Es Alexis Tsipras el nuevo Enrico Berlinguer?, 2015.

Equipo de Bitácora (M-L); El desgaste paulatino de la credibilidad de Podemos, 2015.

[Nota a posteriori. Los fenómenos de plagio no se han detenido, han seguido sucediendo sin ninguna vergüenza, su nuevo documento sobre Venezuela:

Reconstrucción Comunista; Revista de Acero, nº9, de 30 páginas. Esta una copia de citas y conclusiones de los siguientes documentos. 

Sus análisis sobre el PSUV son sacados del documento:

Equipo de Bitácora (M-L); El revisionismo del «socialismo del siglo XXI de 2013.

Sus análisis sobre el PCV son sacados del documento:

Equipo de Bitácora (M-L); Un recuento a las innumerables desviaciones del Partido Comunista de Venezuela de 2016.

Sus análisis sobre el BR y la UPRA son sacados del documento:

Equipo de Bitácora (M-L); Bandera Roja y MVTC: Un repaso histórico a las posiciones ultraoportunistas de Bandera Roja, y una exégesis sobre la deserción del MVTC y su disolución en Bandera Roja de  2017.]

En todos estos documentos: con solamente una lectura superficial queda evidenciado que es una básica recopilación de citas y conclusiones presentadas en forma de «resumen».



La negación a reconocer el error del evidente plagio


Hemos intentado llamarles la atención sobre todo esto en privado –por medio de dos cartas–, dando así un voto de confianza para resolver la cuestión sin necesidad de hacerla pública, esperando con buena fe que las muestras de plagio pudieran ser una coincidencia pasajera en algunos casos o/y que pudiera ser una forma homenaje a nuestras obras, pero exigiendo que se notificará debidamente que sus obras son un trabajo de repaso y comentario a las nuestras o que al menos se notifique en la introducción de sus obras se han «inspirado» en nuestros trabajos –y que de ahí el excesivo parecido–. Pero no ha servido de nada. De su parte solo salieron excusas, justificaciones y evasivas de forma arrogante. Han preferido poner el orgullo por delante y negar lo que es evidente a todas luces:

«No se trata como intentáis plantear –para lavaros las manos– de que hayáis cogido solo las traducciones de nuestras citas –que es lícito si citáis de quién es la traducción–, sino que las conclusiones e incluso los ejemplos que escribís y van seguidos a esas citas son las mismas conclusiones y ejemplos –aunque cambiéis algún término–. No merece la pena pararse a debatir esto, como he dicho la gente no es tonta y lo ve, es archievidente. ¿Sino cómo es que la gente nos ha venido a denunciar esto? ¿O decidme, en vuestro documento de Corea en qué se diferencia al nuestro? ¿Qué cuestión toca diferente a la que hayamos planteado nosotros? ¿A qué conclusión diferente se llega? Mirad, si os queréis hacer los «suecos» negando algo tan evidente que os va a dejar en ridículo delante de todos, me parece decisión vuestra –errada porque quedáis retratados, pero decisión vuestra al fin y al cabo–, pero nosotros estamos obligados a denunciar esta práctica vergonzosa que estáis llevando a cabo, porque nuestras obras y el respeto a ellas nos lo tomamos en serio». (Equipo de Bitácora (M-L); II Carta a RC, 16 de octubre de 2016)


La respuesta de RC ha sido pues el silencio y las evasivas.


Eso ha dado igual porque la farsa ha sido finalmente destapada, Itxasne, una ex militante ha salido al paso a confirmar el plagio, que según ella, fue una directriz directa de Roberto Vaquero alias Juan Mesana, el líder de Reconstrucción Comunista [véase aquí el mensaje publicado]. Fin del cuento señores, habíais tenido la oportunidad de salir indemnes y finalmente vuestro honor y credibilidad a quedado en el fango.




Recordemos dos axiomas del marxismo-leninismo sobre los errores y la autocrítica:

a) El marxista-leninista o su partido pueden incurrir en errores, pero lo que no es permisible es intentar ocultarlos y no realizar un análisis profundo de la fuente del error:


«Alguien quizás puede decir que se han cometido errores. Pero ¿dónde está el partido, grande o pequeño, viejo o nuevo, que no ha tenido deficiencias y ha cometido errores en su trabajo? Lo importante aquí es ocultarlos, sino reconocerlos, analizarlos y corregirlos sobre la base del marxismo-leninismo. Esta es la dialéctica marxista». (Albania Today; En la lucha y la revolución los marxista-leninistas deben ser fuertes e indomables; Extractos de una conversación del camarada Enver Hoxha con el camarada Pedro Pomar 18 de agosto de 1967, 1977)


b) Que la actitud ante los errores –y su reconocimiento u ocultamiento–, es la prueba viviente de si un individuo o partido es un verdadero marxista-leninista:

«Una actitud incorrecta frente a la crítica se expresa en que, en lugar de admitir y corregir los errores, se toma subjetivamente; como una afrenta en el prestigio; como un insulto a la ambición y reputación de uno u otro funcionario o dirigente de una organización, etc. Esta actitud de ninguna manera fortalece a las organizaciones del Partido. Tampoco promueve una educación apropiada de los cuadros. Por el contrario, es en extremo peligrosa para la vida y el desarrollo del Partido». (Kominform; Autocrítica, el arma afilada y perspicaz de los partidos comunistas y de los trabajadores; ¡Por una paz duradera, por una Democracia Popular!, no. 12, 15 de junio de 1948)



El origen de este fenómeno y de esta actitud


¿De dónde puede provenir una actitud miserable de robar la producción intelectual y no reconocerlo ni siquiera cuando algunos de los propios implicados en la trama lo confiesan? No es muy difícil de saber. Estudiemos primero las características de Reconstrucción Comunista (RC) como organización.

1) Lo primero que hay que saber, es que Reconstrucción Comunista (RC) es una organización creada en 2009 de nula influencia en el panorama nacional. ¿Por qué carecen de influencia en el panorama nacional? Desde 2015 se autodenomina partido, pero el cese de sus células o el tipo de actividad de trabajo en muchas de las que se mantienen, refleja que no pasan de ser un grupúsculo, un club de amigos o militantes aislados sin trabajo práctico real. Su obstinación porque se les reconozca como partido influyente e incluso de vanguardia evidencia que viven en una realidad paralela.


Esto es debido a los métodos que han heredado de las organizaciones revisionistas de las cuales provienen, de los cuales no se han desligado, simplemente las han acoplado.


2) Otro de los rasgos que caracterizan a esta peculiar organización es la de no publicar los documentos de su partido: ni las tesis de sus plenos, congresos, ni nada importante sobre su línea, prueba de ello es que a día de hoy no tenemos los documentos del último IIIº «Congreso» de RC de abril de 2015, ni de los anteriores, lo que indica que estos actos son reuniones donde prima el formalismo. Ellos argumentan que la no publicación de sus documentos es debido ¡«a cuestiones de seguridad»!, algo bastante estúpido ya que mientras afirman esto son conocidos por colgar fotos de su «Comité Central» en su página oficial, e incluso por actos como subir las fotos de sus actos «políticos» con banderas y a cara descubierta a las respectivas redes sociales personales de cada integrante, con los que pueden ser identificados fácilmente sus cabecillas y militantes, por lo tanto la privacidad de sus militantes es nula, y sus excusas bastante malas. Además, ¿qué «riesgo a la seguridad» supone para una organización publicar su programa económico o su análisis de la economía internacional actual –o cualquier otra cuestión que un partido debe tocar–? Ninguno, por lo que todo esto son excusas para justificar su inoperancia en cuestiones de peso.


Hay que tener en cuenta que como hemos dicho, muchas organizaciones realizan esta práctica de ocultamiento de los materiales pasados y presentes de la organización por el miedo a que se critique su falta de posicionamiento o por temor al ridículo por falta de formación a la hora de opinar en diversos temas importantes. Este caso no es una excepción, sino una confirmación más de lo común que es.


3) De igual modo, actos como colgar breves mensajes de solidaridad con causas lícitas, realizar pintadas y subir su revista «De acero» de forma esporádica –¡siete números en más de tres años de existencia!– con breves articulillos diciendo severas obviedades –cuando no incurriendo en errores teóricos– no está mal, pero no es suficiente para dar a conocer la línea de un partido, y por supuesto no supone una práctica de trabajo de masas. Ellos creen fervientemente que con tener lo que llaman «escuelas de formación» para militantes y simpatizantes están realizando una elevación del nivel ideológico e incluso un «trabajo de masas» –como si los partiduchos con militantes sin apenas formación ideológica y nula influencia entre los trabajadores no hicieran esto mismo entre sus amiguetes de secta–. No entienden o no quieren entender que precisamente debido a las características de su organización –la no popularización de su línea– y los rasgos que caracterizan a sus líderes –que carecen de conocimientos teóricos y de espíritu crítico– quienes imparten estas clases formativas lo hacen desde un punto de vista formal y doctrinaria, cuando no cometiendo verdaderos atentados contra los principios marxista-leninistas cuando se aventuran a decir algo que se sale de sus limitados conocimientos, y en lo único que redunda en crear una mentalidad a la militancia de sumisión a la ideología ecléctica y oportunista de la dirigencia fuera de todo análisis crítico: de ahí que los propios enunciados que la dirigencia enumera y en la práctica incumple apenas puedan ser detectados por una militancia bajo este ambiente, o que se acepte concepciones y tesis revisionistas acuñadas por los líderes como principios marxista-leninistas sin saber que se está apoyando una distorsión del marxismo-leninismo.  


Afortunadamente este tipo de «formación» crea contradicciones de todo tipo que pueden ser fácilmente vislumbradas si se está ojo avizor, y si se avanza –sobre todo de forma autodidacta en la formación ideológica–.


Primero. Por un lado hay una dirigencia como la de RC que afirma: «Nuestro partido lucha contra el maoísmo», pero luego organiza actos con otras organizaciones maoístas –como Odio de Clase– en favor de otros maoístas del extranjero –naxalitas–. Se puede ver cómo sus «teóricos» pueden charlar en contra «de los peligros del maoísmo nacional» –como el PCE (r)–, pero a la vez pueden ser vistos como tejen alianzas con otras ramas maoístas nacionales o directamente como RC milita en la ICOR –una internacional de partidos maoístas–;


Segundo. Una dirigencia que puede engañar temporalmente en sus círculos cerrados a su militancia y simpatizantes, pero cuando ésta por fin investiga por sí misma y contrasta las supuestas tesis y actitudes «marxistas» que la dirigencia les ha inoculado, con la teoría de los clásicos del marxismo-leninismo y la realidad histórica y presente, acaban fácilmente por desencantarse y despertar del largo letargo. Esto supone el hecho que los partidos revisionistas debido a su inconsistencia en unos principios claros caven su propia tumba. Por ello Enver Hoxha dijo que el revisionismo es disolvente. Esto como decimos sucede ya que sus jefes bien adoptando la táctica de influir a través su fraseología pseudomarxista –vacía de contenido en la práctica– o su intento de hacer pasar como «marxistas» sus tesis y actitudes revisionistas particulares, crean –quieran o no– contradicciones indisolubles tanto frente a los revolucionarios y marxista-leninistas con un mínimo de conocimientos y honestidad que les observan desde la distancia y lo denuncian, como con los militantes y simpatizantes –con un mínimo de espíritu crítico– del partido que se den cuenta de estas incoherencias, reaccionan y no se dejen engañar y ser manipulados por más tiempo. 


Tercero. Cualquiera sabe que un partido marxista-leninista no puede pretender que las masas trabajadoras vengan sin más a la sede de tu partido a afiliarse, o que empiecen a interesarse y simpatizar con la línea del partido, menos con todo el halo de presión ideológica anticomunista que ejerce la burguesía. El partido marxista-leninista necesita propagar a viva voz el programa de la organización comunista, necesita popularizarlo no solo entre la clase obrera, sino entre el resto de masas trabajadoras, debe asegurarse de que sus tesis lleguen a oídos no solamente de los marxista-leninistas o simpatizantes del marxismo-leninismo, sino hasta el último trabajador idiotizado y paralizado por la ideología burguesa, de hecho debemos reconocer que en plena era de las nuevas tecnologías, con los avances que se han logrado que permiten la difusión de la teoría marxista-leninista, no poner a disposición de las masas la línea de tu partido y un material básico de formación marxista-leninista equivale a demostrar una mayor preocupación en otras cuestiones que en conectar y educar a las masas, es decir, es dejar de lado la primera responsabilidad de una vanguardia proletaria. No hablemos ya de aquellos partiduchos tradicionales del revisionismo que creen como ahora RC, que dar una charla a tu militancia, vender libros en diversos mercadillos o hacer fiestas en pro de una causa, es realizar «trabajo de masas». Lo primero es aceptable para un colectivo de carácter ideológico especializado en la lucha ideológica, lo segundo para partidos que creen que la militancia comunista es hacer amigos, ligar, o ir de fiesta en fiesta, pero un partido autodenominado comunista no puede transigir con eso, pues sus funciones son mayores que hablar para los ya convencidos, entre otras tienen la obligación de ir a las masas, no esperar a que vengan, ni contestarse con el círculo de simpatizantes de siempre.


Cuarto. Como comprobamos, este hecho –el plagio de obras– denota una clara debilidad en la formación teórica, una falta de creatividad, falta de ética y escrúpulos, además de sed de reconocimiento personal. Pero además la negativa a reconocer sus errores, solo significa una falta de moral comunista. Una arrogancia que refleja la falta de madurez para reconocer error de uno o varios líderes de la agrupación, y que ahora que se ha hecho público se convierte en error que afecta a toda su organización, es decir, este estúpido orgullo lleva a que un error claramente evidente a ojos de todos perjudique a todo el colectivo. Por ello se puede concluir que su acto de plagio y después su negativa a reconocer tal acto, es un reflejo de una moral y forma de vida burguesa: donde se comete un error debido a su concepción de vida de aprovecharse del esfuerzo de los demás con esperanza de que tal acto no sea detectado, y ante la denuncia del delito, se adopta unas posiciones histéricas, arrogantes y hasta violentas. 


Con el plagio, se pretende responder a las exigencias de la militancia y simpatizantes –que entre otras cosas acudían a nosotros en busca de obras que tocasen los temas que su organización no tocaba–, por ello estas prácticas de plagio han sido puestas en marcha para poder decir a militantes y simpatizantes «ya expusimos nuestra posición sobre ese tema», así como para poder elevar el culto a sus líderes como eminentes teóricos –aunque en realidad sus obras más «importantes» y extensas, sean plagios–.



¿A dónde conduce el profundizar esa línea errónea?


Las prácticas de RC que niegan popularizar su línea oficial, miedo a exponer en público la línea oficial en esta u otra cuestión, y el plagio para responder a las necesidades teóricas mínimas, es decir mantener las línea de «puertas para adentro», que pretende ganar influencia y captar militantes con este mísero trabajo, en realidad solamente llevan a un aislacionismo con las masas y a formar una agrupación tipo secta que refuerza el ya de por sí centralismo burocrático y el culto mesiánico al líder y su comparsa, sumado al intento de sustituir las cuantiosas pérdidas con nuevos incautos, y por supuesto indica que los líderes de RC no se ha desligado de las prácticas de partidos precedentes de los que procede como el Partido Comunista de España (PCE) o el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE). Esto siempre hace que una organización de este tipo vaya desmontando sus células poco a poco, que degenere en un club de lo que sea pero no en un partido, eso con suerte, cuando no conduce directamente a la liquidación de la organización debido a la falta de influencia y fondos. 

Quizás –sólo quizás– sus jefes, y la militancia, deberían plantearse que su organización malgaste menos tiempo en llenar de grafitis y pegatinas las ciudades con eslóganes infantiles y subirlo a las redes sociales, en engalanar todos sus actos de pomposa simbología comunista –que al fin y al cabo no demuestra nada–, en llevar lo último de lo último de la moda «red skinhead» –cultura que nada tiene que ver con la proletaria, siendo una mezcla ecléctica de formas de vida e ideologías pequeño burguesas– para lucir todos a juego en sus desfiles, etc. y... puede que en cambio debieran implantar más disciplina y exigir el invertir más energías en formarse ideológicamente individualmente –que es el principal medio de formación–, en expandir más libros de los clásicos del marxismo-leninismo y de los referentes nacionales –y no de figuras y organizaciones ajenas al marxismo–, en organizar más planes de estudio colectivo más eficaces –sin formalismos y con cuadros verdaderamente formados que no desorienten a los militantes–, en verificar si los cuadros han asimilado lo estudiado de forma autodidacta o lo impartido en los planes de estudio colectivo y si lo saben aplicar –si tiene alguna utilidad práctica–, en popularizar su línea a las masas –y no entre sus conocidos–. De esto modo podrían tener sus propios teóricos y sus PROPIAS obras, no tener que caer en estas desviaciones típicas de aparatos y sujetos oportunistas

En próximas publicaciones analizaremos la evolución de las ilusiones y desviaciones maoístas en esta organización, que pretende ser marxista-leninista pero entre otras cosas ha caído y cae en contradicciones evidentes como que actualmente en la Coordinación Internacional de Partidos y Organizaciones Revolucionarias (ICOR), una internacional de partidos, famosa por albergar, publicar declaraciones conjuntos y establecer una normas ideológicas y organizaciones maoístas. Por supuesto ante esto, sigue teniendo la misma actitud de seguir apostando por maoísmo diciendo que no lo son». (Equipo de Bitácora (M-L); ¿Por qué los de Reconstrucción Comunista (RC) nos copian las obras?, 18 de octubre de 2016)

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